Suceso
Más de un mes después y con 16 familias desalojadas, la investigación del incendio de Marcelo Celayeta sigue sin comenzar: "Estamos casi igual que el primer día"
El desacuerdo entre aseguradoras no ha permitido que la Policía Científica acceda todavía a la zona donde se originó el fuego


Publicado el 29/12/2025 a las 05:00
Un mes después del incendio que el pasado 26 de noviembre calcinó un bazar y afectó gravemente a un inmueble de viviendas en la avenida de Marcelo Celayeta, la Policía Científica de la Policía Nacional no ha podido acceder todavía al lugar donde se originó el incendio. El desacuerdo entre las aseguradoras implicadas en el siniestro mantiene paralizado el arranque de la inspección del escenario, para desesperación de los vecinos, que observan con desánimo cómo la situación se enquista y ellos siguen fuera de casa. “Ya hemos asumido que van a ser meses, pero es que no vemos ningún avance, ni siquiera arranca el proceso”, relata uno de ellos.
Son 16 las viviendas cuyos inquilinos se encuentran fuera de sus casas, más el propietario del bajo, y el edificio en su conjunto no reúne condiciones de habitabilidad ya que las instalaciones comunes del edificio están calcinadas: acometidas de agua, de electricidad, de internet, de gas, etc. Así, el edificio en su conjunto es inhabitable. No solo para los mayores afectados, los pisos de la primera planta, sino en su totalidad. Con respecto a la reunión mantenida por los vecinos el pasado 2 de diciembre no se han registrado grandes novedades. Sí ha acudido al edificio el perito del Ayuntamiento de Pamplona, pero aún falta una segunda valoración técnica, que no se ha producido, lo que ha dejado el conflicto en el punto de partida. Desde la Policía Nacional, encargados de la investigación sobre el terreno, siguen a la espera del ok para iniciar la elaboración de un informe de su Policía Científica relativo a las causas de lo ocurrido. “Nadie asegura que no haya riesgo de derrumbe o caída de escombros cuando entren al lugar a trabajar, lo que impide ponerse manos a la obra”. Entre los vecinos, que pidieron “ayuda a las instituciones y un apoyo real a las aseguradoras para que la situación se solucione lo antes posible”, cunde el desánimo. “Estamos casi igual que el primer día”.
En el caso de uno de ellos, Walter Ramón Silvera, empleado de seguridad, el hecho de carecer de un techo les está haciendo vivir semanas complicadas. “Yo estoy con una sobrina, mi mujer en casa de una amiga y el hijo con la novia. Si todo se arregla, en teoría el seguro se hace cargo de los gastos que hemos adelantado mientras estamos fuera de casa, pero mientras se determina esa responsabilidad, tú tienes que adelantar ese dinero. Y viendo esta situación no da mucha confianza el pensar que se va a llegar a una solución”.