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Salud auditiva
Desmontamos cinco mitos sobre los audífonos
Desde el centro Aditu Audiología desmienten las creencias más comunes en torno a la salud auditiva y el uso de estos productos, ofreciendo información veraz y contrastada


Publicado el 18/12/2025 a las 05:00
Ni son solo para mayores, ni tienen fecha de caducidad… Laura Rivero, responsable de Aditu Audiología con más de 20 años de experiencia, desmonta algunos de los mitos más extendidos sobre los audífonos y la salud auditiva. El objetivo: “Ofrecer información práctica y veraz a aquellas personas que estén valorando una adaptación o readaptación de sus audífonos”.
1. Los audífonos son caros
A la hora de valorar el precio de los audífonos, hay que tener en cuenta que este precio no solo incluye el dispositivo, sino también las revisiones, ajustes, audiometrías diagnósticas, audiometrías de control, medidas REM y el seguimiento que el usuario necesite.
Además, los audífonos son productos sanitarios que requieren la formación continua del audioprotesista y equipos de electromedicina para ser bien adaptados.
Es cierto que el precio puede variar de un centro auditivo a otro. Por eso, lo recomendable es comparar diversas opciones de la misma marca y el mismo modelo, indica Laura Rivero.
Además, remarca que “es imprescindible elegir un buen profesional, porque será quien acompañe al paciente, no solo durante el periodo de adaptación, sino también a lo largo de la vida útil de los audífonos”. Asimismo, esa persona será la responsable de ajustar los cambios que se produzcan en la audición y prestar asesoramiento sobre su mantenimiento y cuidado.
2. Los audífonos son para personas mayores
La pérdida auditiva puede aparecer en cualquier momento de la vida, señala Laura, debido a factores como una infección de oídos, antecedentes familiares, exposición en entornos laborales ruidosos, abuso de volumen en dispositivos electrónicos o tratamientos médicos ototóxicos.
Según el estudio Eurotrak 2023, los españoles, tardan hasta casi tres años desde que aparecen los primeros síntomas de pérdida de audición hasta que la persona decide adaptarse un audífono, para solucionar su problema de pérdida auditiva.
Tal y como recomienda la OMS, en su publicación de Marzo de 2025, titulada “Sordera y pérdida auditiva: controles de audición y la aplicación hearWHO”, las pruebas de detección de pérdida auditiva, se recomienda realizarlas a partir de los 60 años o antes, en caso de contar con antecedentes o estar expuestos a situaciones de riesgo.
3. Los audífonos invisibles son los más modernos
Los audífonos CIC o ‘invisibles’, tan publicitados en los últimos tiempos, llevan muchos años en el mercado. “Nunca he entendido muy bien la necesidad de ocultar la pérdida auditiva con audífonos invisibles, cuando es una discapacidad como otra cualquiera. Difícilmente vamos a normalizar la pérdida auditiva tratando de esconderla… más bien hay que hablar de ella y educar al respecto”, señala. Y agrega que los CIC son un modelo de audífonos que no sirven en muchos casos, puesto que están recomendados para pérdidas en frecuencias graves a partir de 40dB, pero no superior a 80dB de pérdida total.
Asimismo, no deben utilizarse cuando existe exceso de cera, supuraciones, eccemas o perforación timpánica, porque pueden agravar estos problemas. “Se utilizan como ‘gancho’, pero en realidad tal y como expone la ANFIA, en su Market Data de 2023, son sólo el 10% de las ventas totales las que se corresponden con este modelo”, concluye.
4. El usuario puede elegir el modelo de audífono
Los audífonos son prótesis sanitarias, por lo tanto, por encima de los gustos del paciente, el criterio del profesional a la hora de elegir el modelo adecuado debe ser el de buscar la solución más adecuada para mejorar la pérdida auditiva.
Esto incluye aspectos como el volumen y tipo de pérdida del paciente, cuestiones anatómicas y sus antecedentes médicos. A veces, incluso, ocurre que los audífonos no pueden solucionar la pérdida auditiva y se hace necesario valorar la colocación de un implante coclear o un implante de oído medio. Si el audioprotesista no ve mejora con los audífonos y tiene que recurrir a estas dos últimas opciones, debería derivarlos a otorrinolaringología para su evaluación, indica Laura.
5. Los audífonos tienen obsolescencia programada
El Real Decreto ley 7/2021, sobre la Defensa de los Consumidores, establece que los bienes están cubiertos por 3 años de garantía y no por 2 como era anteriormente.
Así mismo, establece que los fabricantes deben asegurar las piezas de repuesto durante 10 años desde el cese de la fabricación.
En este sentido, cuando se adquieren los audífonos, la mayoría de casas comerciales ofrecen la opción de ampliar el periodo de garantía de 3 a 5 años. Finalizado este periodo y mientras haya repuestos en fábrica, se pueden seguir reparando en caso de que se estropeen, con coste a cargo del usuario, asegura Laura. Es por ello que, siempre que se quiera hacer un cambio de audífonos, “debe ser porque el paciente quiere y no porque le hagan creer que ya no sirven o están en obligación de cambiarlos”, concluye.
Para todos aquellos interesados, Aditu Audiología ofrece soluciones profesionales para cubrir todas las necesidades auditivas, con un enfoque cercano y personalizado.
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