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Tatuajes

Cada tatuaje es una historia de vida

Eso lo saben bien en Zen Studio Tattoo, especializados en línea fina, llevan años tatuando a gente de toda Navarra en un ambiente tranquilo y relajado, como su propio nombre indica

Saray García-Falces lleva dos años al frente de Zen Studio Tatto
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Saray García-Falces lleva dos años al frente de Zen Studio Tattoom.v.
Saray García-Falces lleva dos años al frente de Zen Studio Tatto

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Actualizado el 11/12/2025 a las 08:20

Hacerse un tatuaje es toda una declaración de intenciones. No se trata solo de inyectar tinta en la piel, sino de plasmar una historia, un recuerdo, una parte de ti. Por eso tener claro qué queremos tatuarnos es tan importante como elegir bien al profesional que nos lo haga.

Generalmente, a la hora de hacerse el primer tatuaje la adrenalina, el nerviosismo y la incertidumbre se mezclan a partes iguales: ¿me dolerá?, ¿me gustará cómo queda?, ¿me arrepentiré de hacérmelo?. Cuando entramos al local de Zen Studio Tattoo, en la calle Pedro Aranaz de Pamplona, el nivel de tensión se rebaja. Nada más entrar, escuchas la fuente, el caer del agua y respiras el cálido ambiente que te recibe. Cuidan cada detalle. Puedes elegir la  música o incluso ver la televisión mientras te tatúan, pero, si prefieres,  tampoco te faltará conversación. Una de sus prioridades es que la clientela se sienta cómoda y tranquila y todo se hará en un ambiente lo más relajado posible, “para que se sientan como en casa”, sostienen. 

Saray García-Falces se puso al frente del estudio hace dos años. Con ella trabajan otros dos tatuadores, Alejandro Honrubia Y Laura Calderero. Los tres están especializados en línea fina. Cada uno suma luego su estilo propio. Saray aporta el detalle del micro realismo y la reconstrucción de areolas. Alejandro se dedica también a la línea más gruesa y el dotwork (puntillismo de arrastre) y Laura apuesta por el arte floral.

Fachada de Zen Studio Tattoo, en Pamplona
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Fachada de Zen Studio Tattoo, en PamplonaM.V.
Fachada de Zen Studio Tattoo, en Pamplona

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Sencillo, bonito y elegante

Los tatuajes de línea fina han llegado para quedarse. Sus líneas delgadas y precisas permiten crear diseños sencillos, bonitos y elegantes. Según describe Saray, “es como una evolución de los propios tatuajes, el resultado es más discreto así que hay mucha más gente que se anima a tatuarse”. “Nos ofrece la posibilidad de ser más detallistas y meticulosos. Puedes hacer un leopardo o un perro y que la trazada del pelo este mucho más trabajada y por tanto quede muchísimo más realista”, sostiene. ¿Otra ventaja? La molestia que se siente en este tipo de tatuaje es menor, la aguja apenas se clava, “es más bien un rasguño”, asegura.

El resultado es una pequeña obra de arte. Tatuador y tatuado establecen así un vínculo para siempre. Por eso, además de saber dibujar hay que saber escuchar. “Es un momento muy especial, empatizas con esa persona y con su historia e intentas que se vaya con el mejor recuerdo posible”, enfatiza Saray García-Falces.  Se trata de una experiencia íntima que va más allá del tatuaje. Por Zen Studio Tattoo han pasado historias de todo tipo. Han tatuado a personas desde los 16 hasta los 84 años. El tatuaje más largo se lo hizo Saray a su propia pareja, doce horas seguidas con tan solo una parada para comer.

Un recuerdo para siempre

 Si le preguntamos por una historia que le haya parecido especial, recuerda la de una chica que se tatuó un huevo frito en homenaje a su padre fallecido. Él llamaba así a los atardeceres, le solía decir bromeando "mira el huevo frito”. Y ese recuerdo le acompaña ya siempre en su propia piel. La propia clienta cuenta su experiencia en esta reseña: "Muchas veces los tatuajes son algo más que lo evidente. Saray hizo que un momento que sucedió hace tanto tiempo, quedase reflejado en la piel, tratándolo con mucho cariño y respeto. Haciendo que cada vez que lo veo me transporte a ese momento en el coche volviendo de unas vacaciones en familia con la puesta de sol por delante y mi padre diciendo: mira Cris, el huevo. Por supuesto, que el huevo frito es mi comida favorita, la historia corta que le cuento a la gente que me pregunta por el tatuaje, que no pasa desapercibido en el brazo. Ni que decir tiene, que ya estoy buscando hueco y fecha para la próxima mañana de tatuajes con Saray."

¿Somos los navarros y navarras una población que se anima a tatuarse? En Zen Studio Tattoo tienen claro que sí. De hecho, la tinta tiene algo de adictivo, y quien se hace uno, suele repetir, “es muy raro que una persona lleve un solo tatuaje”, aseguran.

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