Salud
La mitad de las personas cuidadoras en Navarra pertenece a la "generación sándwich"
Según el I Estudio del Observatorio Cinfa de los Cuidados, el 52,5% de quienes atienden a un familiar mayor en la Comunidad Foral tiene también hijos a su cargo


Publicado el 27/10/2025 a las 14:32
La mitad (52,5%) de las personas cuidadoras navarras pertenece a la conocida como “generación sándwich”, según el I Estudio del Observatorio Cinfa de los Cuidados “Radiografía de los cuidados familiares en la sociedad española”, realizado a una muestra representativa de más de 3.200 personas cuidadoras en nuestro país y elaborado por Laboratorios Cinfa con el aval de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG). Es decir, además de atender a un familiar mayor, se ocupan de hijos o hijas a su cargo. Asimismo, casi ocho de cada diez (78%) dicen compaginar este rol con su actividad profesional.
Esta investigación se enmarca en el movimiento de Cinfa por los cuidados, que la compañía lleva años promoviendo para acompañar y apoyar a los pacientes y a las personas que les cuidan. En este marco, la empresa navarra ha puesto en marcha tanto el Observatorio de los Cuidados como otras iniciativas que den una respuesta real a los familiares que, en una sociedad cada día más envejecida, prestan cuidados y atención a sus mayores, asumiendo una labor esencial y escasamente reconocida.
De esta forma, el Observatorio nace con la vocación de dar visibilidad a las personas que cuidan de sus familiares en España y conocer el impacto que este rol tiene en sus vidas y en sus hogares. “En una primera fase, estamos abordando el cuidado y la atención que se proporciona a los familiares mayores, tanto si tienen algún grado de dependencia como si no, y, de forma gradual, analizaremos otros ámbitos del cuidado -explica la Dra. Alicia López de Ocáriz, directora médica de Grupo Cinfa y presidenta del Observatorio-. Queremos conocerlas, profundizar en su bienestar físico, mental y emocional y saber si se sienten reconocidas y apoyadas. Todo ello, con un enfoque inclusivo y desde la empatía, porque cada forma de cuidar es válida y todas deben ser respetadas”.
PERFIL DEL CUIDADOR EN NAVARRA: MUJER DE 51 AÑOS
El I Estudio del Observatorio Cinfa de los Cuidados ha trazado el perfil de la persona cuidadora en Navarra, que tiene de edad media 51 años y que, en el 55% de los casos, es mujer y cuidadora principal, frente al 45% de hombres que asume este rol.
En tres de cada cuatro casos (76,8%), el miembro de la familia atendido es el padre o la madre de la persona encuestada y, en casi seis de cada diez ocasiones (59,5%), su edad supera los 81 años. Por otra parte, cuatro de cada diez de las personas cuidadoras (41,4%) conviven con la persona a su cargo y la mitad (50,5%) afirma atender a familiares con algún grado de dependencia.
Asimismo, seis de cada diez (64,2%) personas cuidadoras en Navarra declaran llevar más de dos años asumiendo esta responsabilidad, con un tiempo promedio atendiendo al familiar de 3,9 años. Un 51% lleva a cabo los cuidados con una frecuencia semanal y el 49%, de forma diaria.
La investigación revela también que, de media, las personas encuestadas en la Comunidad Foral dedican 22,4 horas semanales a esta labor y siete de cada diez (70,3%) afirman haber tenido que quitar tiempo de otras actividades: un 66,2% se ha restado tiempo a sí misma, un 62,2%, al ocio y un 43,2% ha prescindido de tiempo con otros familiares y amigos.
Respecto al reparto de las tareas, el 8,6% asegura actuar como único cuidador o cuidadora, mientras que el 91,4% restante comparte responsabilidades a la hora de atender a su familiar. En este sentido, siete de cada diez (69,8%) de los navarros y navarras encuestados que comparten los cuidados lo hacen con los hermanos o hermanas; casi tres de cada diez (29,2%), con la pareja; una de cada cuatro (24%), con otros familiares; el mismo porcentaje (24%), con los hijos e hijas, y el 14,6% recurre a ayuda profesional.
Francisco José Tarazona Santabalbina, presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), apunta: “El I Estudio del Observatorio Cinfa de los Cuidados nos permite conocer la realidad de las familias cuidadoras en nuestro país, una labor esencial, no solo por el tiempo que dedican, sino también por el bienestar que proporcionan a la persona que cuidan. Conocer esta realidad en torno a los cuidados es imprescindible para una toma de conciencia social, porque cuidar a la persona cuidadora es velar también por nuestras personas mayores”.
LA EDAD AVANZADA Y UNA ENFERMEDAD NEURODEGENERATIVA, PRINCIPALES MOTIVOS DEL CUIDADO EN NAVARRA
Por otra parte, de acuerdo con el I Estudio del Observatorio Cinfa de los Cuidados, cuatro de cada diez (42,5%) personas cuidadoras en Navarra consideran que la edad avanzada de su familiar es el primer motivo de que necesite ser cuidado. El segundo es una enfermedad neurodegenerativa (20%) y el tercero, la soledad (11,9%).
Respecto al tipo de cuidados que se prestan al familiar en la Comunidad Foral, casi siete de cada diez personas (68,5%) acuden con él o ella a las citas médicas y seis de cada diez (60,4%) le hacen compañía para apoyarle emocionalmente. La mitad (50,9%) le acompaña a la calle en sus gestiones cotidianas; el 46,1% realiza labores domésticas y un 43,4% organiza la atención médica -gestión de citas y seguimiento de informes y resultados de pruebas-
UN ROL QUE SE VIVE DE MÚLTIPLES MANERAS
Al ser preguntadas por cómo asumen hoy este papel, casi dos de cada tres personas cuidadoras navarras (65,7%) lo consideran una muestra de afecto y más de la mitad (54,3%), una elección personal. Para cuatro de cada diez (40%), cuidar constituye una obligación personal o familiar; para el 36,2%, este rol dignifica como persona y el 11,4% considera que su economía le impide plantearse otra opción. Por último, el 7,6% de personas encuestadas lo vive como una obligación social y el 5,7%, como una carga.
En esta línea, en Navarra, seis de cada diez personas cuidadoras (60,3%) consideran que atender a su familiar tiene tanto aspectos positivos como negativos. La mitad (51,5%) de aquellas que han declarado que tiene aspectos positivos apunta a la tranquilidad de saber que su familiar está bien atendido como la emoción que predomina en su experiencia de cuidado. También para la mitad de las personas encuestadas (50,5%), una de las emociones primordiales es la satisfacción de cuidar a un ser querido y, para un 38,6%, la gratitud por estar presente.
Para quienes consideran que el cuidado tiene aspectos negativos, la responsabilidad y estar siempre pendiente es la sensación predominante en más de la mitad de los casos (53%). Casi el mismo porcentaje (51,5%) experimenta cansancio o agotamiento físico y/o emocional, y, en tercer lugar, preocupación y se pregunta si está haciendo lo suficiente (también 51,5%).
LA INQUIETUD POR QUE LA LABOR DE CUIDADO PUEDA AFECTAR A SU VIDA FAMILIAR, PRINCIPAL PREOCUPACIÓN
El I Estudio del Observatorio Cinfa de los Cuidados también aborda las preocupaciones que inquietan a quienes asumen el rol de cuidadora o cuidador. Para cuatro de cada diez personas navarras encuestadas (40%), la principal inquietud es que esta labor pueda afectar a su propia vida familiar -la relación con hijos e hijas, pareja, etc.-. Tres de cada diez (30,5%) sienten incertidumbre sobre quién cuidará a su familiar si en algún momento no pueden, mientras que, a una de cada cuatro (25,7%), la carga por el cuidado le genera conflicto con otros familiares.
Cabe destacar también que, en la Comunidad Foral, ocho de cada diez personas cuidadoras (79,9%) opinan que atender a un familiar mayor les ha cambiado el modo de ver la vida: casi cuatro de cada diez (38,1%) afirman valorar más el tiempo y las pequeñas cosas; el 18,9% piensa que ahora su vida está más enfocada a los demás que a sí misma y el 7,7%, que se ha hecho más fuerte y resistente.
Respecto a las habilidades o valores que las personas cuidadoras afirman haber desarrollado con su nueva labor, la paciencia y la tolerancia (65,3%) ocupan el primer puesto, seguidas de la empatía y la capacidad de escucha (40,6%) y la capacidad de adaptación (37,6%).
Por último, casi seis de cada diez (59,2%) de las personas encuestadas en Navarra consideran que la situación de cuidado ha fortalecido su relación con el familiar atendido. En uno de cada tres casos (34,4%), este vínculo no ha experimentado variaciones y el 6,5% siente que dicha relación se ha deteriorado.