Jornada Duelo y Dolor 

"Todos sabemos que pasaremos un duelo, pero hasta que no lo vives no sabes cuánto dolor se siente"

Dinosca Ceballos, venezolana de 5 1años, cuenta cómo gestionó el duelo de la muerte de su padre estando ella en España. Su testimonio formó parte de la jornada 'Duelo y Dolor' organizada por la asociación Goizargi y el Hospital San Juan de Dios

A la izquierda, Dinosca Ceballos, venezolana de 51 años. A su lado, Amaia Arozarena, psicóloga de CEAR Navarra
AmpliarAmpliar
A la izquierda, Dinosca Ceballos, venezolana de 51 años. A su lado, Amaia Arozarena, psicóloga de CEAR Navarrairati aizpurua
A la izquierda, Dinosca Ceballos, venezolana de 51 años. A su lado, Amaia Arozarena, psicóloga de CEAR Navarra

CerrarCerrar

M. Carmen Garde

Publicado el 25/10/2025 a las 19:23

"Todos sabemos que tenemos que pasar un duelo tarde o temprano, pero hasta que lo vives no sabes cuánto dolor se siente". Sus lágrimas y su voz quebrada dejaron al descubierto que el sufrimiento por la muerte de su padre todavía está vivo. Dinosca Ceballos, una venezolana de 51 años que llegó a Pamplona en 2018, relató como vivió aquel fallecimiento en la jornada 'Duelo y Dolor' organizada por la asociación Goizargi y el Hospital San Juan de Dios. Escucharon sus palabras cerca de un centenar de personas que asistieron al encuentro en el auditorio de Civican el sábado 25 de octubre. 

La muerte del padre de esta migrante ocurrió en 2020, año de la pandemia. Según narró, su padre había viajado a Perú con un hermano de ella. Aquí, Dinosca se encontraba sola y con un hijo de 16 años. La noticia de la muerte le pilló totalmente por sorpresa. Fue por covid y su padre apenas aguantó dos días ingresado. "Me dieron la noticia cuando estaba por la calle. Me senté en un banco del Paseo Sarasate a llorar y llorar. Mi padre jamás había estado enfermo". 

 Para esta mujer, la distancia, no poder despedirse ni acompañar a su hermano son losas que aún le pesan. "No lo he superado. Han pasado cinco años y vivo el dolor todos los días. No puedo imaginar a mi padre muerto. En mi mente está vivo. No lo supero", confesó. "Hubo días en los que la única salida que veía era lanzarme por la ventana de la casa", agregó.

Fue su hijo quien la hizo reaccionar. "Me hizo ver que él también sufría, que yo no le veía llorar y me dijo que aquí estábamos los dos solos", recordó. También agradeció el apoyo de la asociación  CEAR Navarra (dedicada a los migrantes).  "Es muy fácil ir al tanatorio y dar las condolencias, pero no sabemos qué está sintiendo esa persona. No nos han preparado para afrontar el duelo", afirmó Dinosca, para quien es muy importante que en los centros educativos se tenga sensibilidad hacia quienes están atravesando un duelo".

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora