UPNA
Estudian nuevos parámetros para el diagnóstico de problemas gastrointestinales infantiles
El médico y cirujano pediátrico del HUN Julio César Moreno busca en su investigación cómo diferenciar entre los síntomas banales y los que puedan requerir cirugía


Actualizado el 19/10/2025 a las 12:19
Los problemas gastrointestinales en edad infantil son uno de los motivos de consulta más frecuentes a los pediatras, en un diagnóstico que ha buscado mejorar en su tesis doctoral el médico y cirujano pediátrico en el Hospital Universitario de Navarra Julio César Moreno.
En una nota de la UPNA, Moreno explica que el reto principal para pediatras y cirujanos es diferenciar entre un síntoma digestivo “banal” (que suele resolverse solo o con tratamiento médico puntual) y uno que requiere cirugía, tratamiento médico urgente o pruebas adicionales, como la apendicitis, la esofagitis eosinofílica o la enfermedad inflamatoria intestinal.
“En estas situaciones, el tiempo es clave: un diagnóstico precoz y certero evita tanto intervenciones quirúrgicas o procedimientos innecesarios como complicaciones por retrasar una operación o un tratamiento”, apunta en su tesis.
Actualmente, los profesionales cuentan con la historia clínica, la exploración física, análisis de sangre y pruebas de imagen, aunque ninguno de estos métodos es perfecto pues a veces los síntomas son poco claros o las pruebas de imagen no son concluyentes.
Ante este problema, la investigación ha explorado el valor de unos parámetros llamados “índices celulares”, que se obtienen de un simple análisis de sangre rutinario. “Estos índices combinan el número de diferentes tipos de células sanguíneas -como neutrófilos, linfocitos y eosinófilos- y reflejan el grado de inflamación en el organismo. Son fáciles de calcular, económicos y están disponibles en cualquier hospital”, apunta.
NUEVOS PARÁMETROS PARA MEJORAR LOS DIAGNÓSTICOS
Entre los principales hallazgos de la tesis, se encuentra que los índices celulares ayudan a mejorar la precisión diagnóstica en casos de dolor abdominal con sospecha de enfermedad quirúrgica.
Entre ellos, el índice neutrófilo/linfocito derivado (INLd) demostró ser especialmente útil para identificar a los niños con mayor probabilidad de padecer apendicitis aguda.
Por otro lado, se encontró que los índices celulares derivados de eosinófilos podrían ser útiles en el estudio de niños con dificultad para comer (disfagia); y para disminuir las endoscopias repetidas, que requieren anestesia general, en aquellos con esofagitis eosinofílica.
Todos estos parámetros podrían emplearse como herramientas complementarias a la exploración clínica y a las pruebas de imagen, aumentando la seguridad del diagnóstico y contribuyendo a tomar decisiones más rápidas.
Su uso podría favorecer una medicina más coste-efectiva, reduciendo la exposición a anestésicos (al disminuir la necesidad de pruebas endoscópicas) como la realización de intervenciones innecesarias.
“Los resultados de esta tesis abren la puerta a que, en un futuro cercano, los índices celulares formen parte de las guías clínicas de diagnóstico de apendicitis y otros problemas gastrointestinales como la esofagitis eosinofílica o la enfermedad inflamatoria intestinal. Su incorporación en la práctica clínica puede traducirse en una atención más ágil, segura y eficiente para los niños y sus familias”, apunta el autor de la tesis doctoral.