Prisión para un conductor con 28 antecedentes tras una persecución por la Milagrosa en la que casi arrolla a varios policías forales
El detenido, de 36 años, dio positivo en cannabis, cocaína y anfetamina, y fue interceptado el jueves por la tarde en la calle Río Queiles de Pamplona


Actualizado el 07/10/2025 a las 14:44
Un hombre de 36 años, de nacionalidad española y con 28 antecedentes por distintos delitos, ha ingresado en prisión tras protagonizar una persecución en su vehículo por varias calles del barrio de la Milagrosa, en Pamplona. Según ha informado la Policía Foral, la actuación se inició este pasado jueves por la tarde cuando el vehículo en el que circulaban dos varones no solo no paró en un control policial sino que aceleró bruscamente, dándose a la fuga por varias calles de este barrio pamplonés.
El conductor del vehículo, accedió a la rotonda en la que se encontraban los agentes, a gran velocidad, obligando a éstos a apartarse para salvaguardar su integridad. En ese momento se inició una persecución, realizando el conductor maniobras temerarias y peligrosas, poniendo en peligro a los demás usuarios de la carretera. El coche recorrió las calles Fernando Remacha, Río Ulzama, Blas de Laserna y fue finalmente interceptado a la altura de la calle Río Queiles.
En ese momento, el copiloto salió a la carrera, portando una bolsa blanca, que una vez se le detuvo, se comprobó que contenía un táper con anfetamina (150 gr), varias bolsas con recortes con marihuana y 5 pastillas de color rosa.
Mientras, los policías forales que acudieron en apoyo a los que iniciaron la persecución, identificaron al conductor del vehículo, quien intentó también salir huyendo, arremetiendo de forma violenta contra los agentes actuantes. Una vez se le realizaron las pruebas pertinentes, arrojó positivo indiciario en cannabis, cocaína y anfetamina, negándose a realizar las pruebas de precisión. Por todo lo acontecido tanto conductor como copiloto fueron detenidos y se les imputó a ambos un delito de tráfico de drogas, y, además al conductor, se le imputaron delitos de atentado, resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad, delito de conducción temeraria, delito de negativa a realizar las pruebas de drogas legalmente establecidas, delito de conducción bajo los efectos de drogas y delito de conducción de un vehículo con pérdida de vigencia del carnet por pérdida de puntos.
La Brigada de Policía Judicial Norte, instruyó las diligencias, poniendo los hechos en conocimiento del juzgado de guardia correspondiente, que se hizo cargo de los detenidos, decretando el ingreso en prisión del conductor del vehículo.
En otras actuaciones, en Bera, y por la comisión de un delito de tráfico de drogas, se detenía a un hombre, también en el transcurso de un control se seguridad ciudadana, en la carretera N-121-A. En el momento de la inspección del vehículo, se desprendía del interior un fuerte olor a hachís, siendo que los policías forales intervinientes localizaron en una cavidad del maletero, una bolsa con diez piezas de sustancia tipo resina, que resultó ser hachís, con un peso de 1 kg. Los agentes, adscritos a la Comisaría de Elizondo, localizaron también, entre las pertenencias del conductor varios fajos de billetes, sumando la cantidad de 4.500 € de los cuales el detenido no daba una explicación coherente, acerca de su procedencia.
Tanto el detenido como el vehículo, fueron trasladados a la Comisaría Central de Policía Foral en Pamplona, donde agentes de la Brigada de Policía Judicial Norte, instruyeron las pertinentes diligencias, para el juzgado de guardia.
En Berriozar, durante un patrullaje preventivo de seguridad ciudadana, la patrulla observó un pase entre dos varones, confirmando al identificarlos que se intercambiaban hachís. El comprador fue denunciado por la tenencia de drogas en vía pública y el vendedor detenido por delito contra la salud.
Finalmente, En la Calle Monasterio de Fitero de Pamplona fue detenido un varón, con antecedentes, por tráfico de drogas, al ser sorprendido dispensando una dosis de cocaína en las inmediaciones de una bajera en la que se generan conflictos entre consumidores, con las consiguientes quejas vecinales.