Economía
El PIB de Navarra crece un 2,3% en el segundo trimestre de 2025 respecto al año anterior
Las exportaciones descienden el 2,4%, al tiempo que las importaciones caen un 3%


Publicado el 26/09/2025 a las 11:26
El Producto Interior Bruto en Navarra ha crecido un 2,3% en el segundo trimestre de 2025, en relación al mismo trimestre del año 2024, tras el 2,6 % del trimestre anterior.
Esta estimación mejora en una décima la obtenida en el Avance de la Contabilidad Trimestral de Navarra realizada por Nastat, el Instituto de Estadística de Navarra, que apunta que en ese periodo España registra un crecimiento del 3,1 % y la UE-27 del 1,6 %.
Desde el punto de vista de la oferta, en el segundo trimestre, los servicios de mercado reflejan el crecimiento más destacado (3,4 %), siendo los servicios de actividades administrativas y servicios auxiliares y de profesionales, científicas y técnicas, las ramas que reflejan el mayor dinamismo.
La actividad industrial (0,4 %) y los servicios de no mercado (1,3 %) moderan el crecimiento respecto al mismo trimestre del año anterior, mientras que las ramas constructoras (2,1 %) y agrícolas (1,5 %) acentúan el crecimiento este trimestre.
En cuanto a la demanda, destaca el crecimiento del gasto en consumo de los hogares e ISFLSH o consumo privado que se sitúa en el 3,4 %, mientras que las Administraciones públicas, o consumo público, moderan ligeramente el ritmo de avance al 1,5 %.
Por su parte, la inversión o formación bruta de capital decrece respecto al trimestre anterior.
Las exportaciones descienden el 2,4 % respecto al año anterior, al tiempo que las importaciones caen un 3 %. La demanda externa, que es la diferencia entre exportaciones e importaciones, mantiene una aportación positiva al PIB.
Por su parte, el Producto Interior Bruto a precios corrientes registra un crecimiento del 4,9 %, dos décimas menos que el trimestre anterior.
Por la vía de la renta, la remuneración de asalariados registra un crecimiento (5,3 %) superior al estimado en el excedente bruto de explotación (4,6 %), formado por la remuneración de las personas autónomas y los beneficios empresariales.
En cuanto al empleo, se observa un crecimiento del 1,5 %, cuatro décimas menos que la tasa estimada en los puestos de trabajo asalariados.