El pulgar izquierdo delató al ladrón de las joyas
Las huellas dactilares recuperadas de un sobre por la Brigada de Científica de la Policía Foral condujeron a la identificación y arresto del responsable de un robo denunciado en Tudela en 2023


Actualizado el 02/09/2025 a las 07:28
Los inquilinos, un matrimonio de edad avanzada, habían salido de casa sobre las 22 horas, acompañados de una hija. Era septiembre de 2023 y, según relataron a los agentes de la Policía Foral que recibieron la denuncia, los tres acudieron a misa. Al regresar a su domicilio no hallaron ningún indicio de que la puerta principal hubiera sido forzada. Fue en el interior, “muy concretamente en dos habitaciones, donde hallaron signos de registro, muy leves y localizados”. En un dormitorio donde hace años dormía la hija, así como en el armario de la otra habitación principal, observaron que alguien había manipulado dos cajas donde guardaban dinero en un sobre y joyas. La persona que había procedido al robo se había encaramado hasta la balda superior del armario y cogido una caja de cartón, de las que se usan para guardar zapatos, así como un sobre de papel de color blanco de tamaño mediano y de un libro con el título: ‘Cómo mantenerse en forma’. Tanto el sobre como el libro se fueron depositados por el ladrón sobre la cama.
Como es habitual en este tipo de situaciones, la división de Policía Científica de la Policía Foral analizó con minuciosidad estos elementos “y mediante el uso de reactivos físicos trató estas superficies” en busca de algún rastro que condujera hasta el autor de los hechos. El trabajo de laboratorio arrojó un bingo, aunque parcial.
Los agentes lograron extraer seis huellas dactilares, dos del reverso y cuatro del anverso del sobre hallado en una de las habitaciones donde se habían producido los robos. Sin embargo, los denominados rastros lofoscópicos, no estaban fichados. Al ser introducidos en las bases de datos policiales con registro de huellos, no existían coincidencias. El sujeto al que pertenecían no había sido identificado previamente, por lo que caso quedó ‘congelado’. Los agente asociaron un aviso a esas huellas: “Si como resultado de futuras consultas se obtuviera un resultado positivo, infórmese a la mayor brevedad”.
Casi año y medio después, se despejó la incógnita. En marzo de este 2025, la Brigada Criminalística de Laboratorio de la Policía Foral recibió una notificación de la Comisaría General de la Policía Científica de la Policía Nacional. Al introducir las huellas dactilares obtenidas tras identificar a un detenido, saltó la liebre. Eran las mismas encontradas en el sobre que manipuló el autor del robo en la vivienda de Tudela.
Unidas huellas y nombre propio, los investigadores descubrieron que el hombre, de 35 años, tenía relación con la familia víctima del robo. En ese momento ya no tenían trato. Además, consultaron la relación de joyas empeñadas y vendidas por esta persona entre septiembre de 2023 y marzo de 2025. Entre ellas estaban la mayoría de los descritas por el matrimonio como robadas de su caja fuerte.
En junio de este año, el identificado fue convocado para acudir a las dependencias de la Policía Foral de Tudela. Fue identificado, sin duda, por el pulgar de su mano izquierda. Los agentes determinaron 12 puntos coincidentes entre su pulgar y el hallado en el sobre, lo que equivale a que “la certidumbre es indiscutible”. Caso cerrado.