Suceso

El policía de Navarra que salvó a un hombre en Ávila: "Le di 5 o 6 golpes con la maniobra de Heimlich y escupió el trozo de chuletón"

Luis Becedas Martínez, de 36 años, lleva cuatro destinado en el puesto fronterizo de Dantxarinea

Luis Becedas Martínez, en Dantxarinea
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Luis Becedas Martínez, en Dantxarinea
Luis Becedas Martínez, en Dantxarinea

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Carmen Remírez

Publicado el 17/07/2025 a las 05:00

Luis Becedas Martínez, policía nacional de 36 años que lleva 4 destinado en el puesto fronterizo de Dantxarinea, estaba ya en el postre, pero no pudo terminarlo. Fue el pasado 27 de junio, en un restaurante de la ciudad de Ávila. Este agente de Extranjería estaba a punto de pedir la cuenta, cuando su mujer, sentada enfrente, le llamó la atención sobre la situación que se estaba gestando a sus espaldas. “Me volví y rápidamente vimos que estábamos ante un atragantamiento. El hombre, que comía junto a su mujer y su hija, no podía respirar y estaba empezando a ponerse rojo. Era claramente una obstrucción de vía aérea. Me identifiqué como policía y comencé con la maniobra de Heimlich, le di 5 o 6 golpes y escupió el trozo de chuletón. Fue todo muy rápido”. Una vez liberado, el hombre recuperó la respiración, aunque según comenta este policía, no le quedó ánimo para seguir comiendo. “Se quedó tranquilo con su familia”.

El personal del restaurante, que estaba llamando al 112, agradeció mucho su intervención. “Esta formación debería darse a todo el mundo, porque al final situaciones como estas no son tan extrañas”. En su caso, está concienciado. Su abuela murió atragantada y tras este suceso él mismo se documentó buscando el dato de que 3.500 muertes cada año en España son atribuibles a un atragantamiento. “Por eso es muy importante saber cómo reaccionar”.

Lograr que este comensal recuperara la respiración no ha sido la única intervención fuera de servicio por la que otras personas les están agradecidas. “Fui testigo de un accidente en la carretera entre Ávila y Segovia, una colisión, y logré sacar a una mujer, la copiloto de uno de los coches. Sufrió una hemorragia interna y estuvo muy mal, pero pudo recuperarse. Fui a interesarme por ella al hospital y aún mantenemos contacto”.

En el caso de la intervención de Ávila se quita importancia. “Si llega a ocurrir unos minutos más tarde, ya nos habríamos ido”. Al menos, en señal de agradecimiento por no haber terminado todavía y haber actuado con final feliz, el restaurante tuvo un detalle. “Nos invitaron al postre”.  

Maniobra de Heimlich
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Maniobra de HeimlichDN
Maniobra de Heimlich

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