El coste de las derivaciones a la red privada sube de 48 a 88 millones en cinco años
El complemento de productividad crece de 4 a 34 millones en una década y LAB pide consenso para blindar la sanidad pública


Publicado el 12/06/2025 a las 05:00
Responsables del sindicato LAB expusieron este miércoles 11 de junio en el Parlamento foral que se están tomando en Salud medidas parciales para problemas estructurales que no dan el resultado esperado. El sindicato ha elaborado el informe ‘Análisis de actividad, productividad, derivaciones, recursos humanos y prioridades sobre la nueva Ley Foral de Salud’ para exponer su punto de vista ‘constructivo’.
Josemi Ablitas destacó que las listas de espera tensionan a la plantilla pero no dan la imagen real del Servicio Navarro de Salud. “El complemento de productividad unido a las continuas derivaciones a la sanidad privada parece ser la única alternativa del departamento para reducir las listas de espera”. La apuesta por las productividades, que en un 90% se destinan al personal facultativo, está “tensionando a la plantilla”. Y puso sobre la mesa dos datos fruto del análisis realizado. Por un lado, el aumento del presupuesto para productividades, que ha pasado de 4,1 millones en 2015 a 34,3 en 2024 (aunque esta última cifra incluye los 12 millones de aumento salarial para médicos de 2013) y el incremento en el gasto de derivaciones a centros privados: de 48 millones en 2019 a 88 el año pasado. “Utilizar la colaboración público-privada para dar una solución puede ser factible en un momento pero no de forma habitual”, apuntó.
En este marco, añadió que “no se ha recuperado” la actividad respecto a 2019. “No entendemos que el número de consultas baje cuando hay más personas haciendo más actividad extraordinaria”, dijo. En definitiva, añadió, se está consiguiendo “que se abran los centros de salud a base de talonario”, ya que 10 de los 34,3 millones de productividad corresponden a Atención Primaria. Iban Irisarri añadió que la nueva ley debe “blindar” la sanidad pública y añadió que hay que controlar las derivaciones. A su juicio, las medidas del departamento no solucionan del todo los problemas estructurales y la Ley Foral de Salud es una herramienta que puede mejorarlos. Por eso, dijo, es responsabilidad de todos sacarla adelante.