Obituario
Fallece a los 109 años de edad la abuela de Navarra
Carmen Arbizu Cadreita, religiosa de las Mercedarias Misioneras, era natural de Ziordia


Publicado el 01/06/2025 a las 15:40
Ha fallecido Carmen Arbizu Cadreita, hasta ahora ‘Abuela de Navarra’, título oficioso concedido como reconocimiento de longevidad. La confirmación de su deceso ha correspondido a su sobrina, Amparo Arbizu Pozueta, quien ha recordado la “salud de hierro” de que gozaba su tía con 109 años de edad, “casi 110”. No ha podido sobreponerse a “una mala caída”, como ha señalado.
Carmen Arbizu, nacida el 23 de octubre de 1915 en Ziordia, era religiosa de las Mercedarias Misioneras. Todos los domingos atendía desde Zaragoza, donde residía, una llamada de teléfono de su sobrina, que hace un año –en febrero de 2024- le notificó la buena nueva de convertirse en ese momento en la persona de más edad nacida en Navarra.
Carmen había participado en un estudio sobre la memoria, del que salió airosa por las respuestas dadas. El único obstáculo fue su sordera. Con una férrea voluntad y una fe inquebrantable supo sortear los obstáculos de una vida nada plácida y más bien sacrificada. A los diez años –como recordó su sobrina- perdió un ojo. Una rama rasgó una parte de su visión. Su orificio ocular fue ocupado por un ojo de cristal. Siempre dio muestras de espíritu de sacrificio, comulgado con una humildad como principio regidor en su etapa de religiosa, entre Cataluña y Zaragoza. Sin estudios -como señaló su sobrina-, no pudo ejercer la docencia. “Mi tía hacía trabajos de limpieza”, apuntaba. De tanto arrodillarse, le salieron postillas. Un día, la superiora le entregó un cepillo con un palo para evitar que se desriñonase. Aquel detalle fue acogido “como el mejor regalo que le podían hacer”. Continuó con la misma disciplina en el ejercicio de sus labores pero con algo más de alivio. Probablemente por haberse forjado en la adversidad, siempre intentó valerse por sí misma en lo que pudiese.
SU MADRE FUE CENTENARIA
El tan perseguido elixir de la vida, que tantos quebraderos de cabeza ha dado a lo largo de la historia de la humanidad, estuvo, en su caso, oculto en el portento genético que parece rodear a su familia. “Su madre vivió hasta los 100 años”. Entre sus hermanos, el propio padre de Amparo Arbizu “murió con 97 y dos tías, con 94 y 93. La que menos vivió, falleció con 80”. Fue también religiosa, de la orden de Nuestra Señora de la Compasión, que estuvo en Ziordia.