Vivienda
Argaray 8: cuenta atrás. Las claves de esta promoción en un lugar único de Pamplona
La construcción de 8 unifamiliares exclusivos sobre el solar de la antigua clínica San Francisco Javier de Pamplona encara su recta final. Se entregarán a finales de año, en una promoción con dos últimas viviendas disponibles. Las viviendas son independientes y responden a una arquitectura integrada con los chalets de Argaray, sin distorsiones, en una zona privilegiada. Cuentan con acceso propio y amplios garajes. Se ofrecen con jardín o ático


Publicado el 01/06/2025 a las 05:00
La avenida de Baja Navarra de Pamplona está siendo testigo de una nueva promoción de viviendas, Argaray 8, que se está levantando en el antiguo solar de la clínica San Francisco Javier. Se trata de ocho unifamiliares exclusivos, un proyecto promovido y construido por MUROA y LEG consultores inmobiliarios, que ahora entra en su recta final. Se prevé que las viviendas, a un paso del centro de la ciudad, estén entregadas ya a finales de este mismo año.
Los trabajos en la parcela, de más de 1.500 metros cuadrados, son el último paso de un largo proceso desde que la clínica cerró en 2006 y fuera derribada en 2021. Un centro médico muy arraigado en la historia de la ciudad, toda una institución que ya es pasado y que gran parte de los vecinos del barrio guardan en la retina con cariño. Muchas generaciones de ellos han pasado por sus instalaciones, un referente sanitario en el Segundo Ensanche.
En 2023 entraron las máquinas en la zona, y dos años después, ya son visibles estas ocho viviendas unifamiliares, cambiando la cara de una de las arterias de la ciudad. El proyecto de Argaray 8 no era sencillo. Tenía el reto de volver a dar vida a este emblemático solar, y a su vez, levantar unas viviendas que armonizasen con los singulares chalets de la Colonia Argaray, sin distorsiones y con integración en la zona. El entorno tenía que ser respetado y la normativa urbanística municipal así lo exigía. El proyecto vio finalmente la luz tras numerosas propuestas.
No olvidemos que se trata de un lugar distinto de Pamplona, un conjunto de unifamiliares en mitad de la ciudad que nació en los años 30, y que se mantiene prácticamente intacto casi un siglo después. En su día, era un proyecto novedoso en el urbanismo de aquella época. Seguía el modelo de la colonia madrileña de El Viso y que se basaba en la construcción de chalés unifamiliares, cada uno con su pequeño jardín. Los hotelitos, como se denominaba entonces a aquellas casas con encanto, se edificaron con una estética inspirada en el estilo regional.
Las obras de la nueva promoción avanzan a buen ritmo y permiten ver ya los nuevos edificios con esa estética y filosofía acorde a los coquetos chalets de Argaray. El proyecto refleja el concepto original de la nueva promoción pero con un estilo más moderno y sin impacto en la zona. De hecho, hay un retranqueo de cuatro metros con la avenida Baja Navarra y de tres con el resto de espacios públicos. Asimismo, se conserva el camino peatonal entre Baja Navarra y la calle Valle de Baztán.
El proyecto de Argaray 8 despertó interés desde el primer momento, ya que era la primera promoción de viviendas unifamiliares en el centro de la ciudad. Se trata de un proyecto muy cuidado donde el detalle es importante. Actualmente quedan disponibles dos últimas viviendas de las ocho que se están construyendo.
ESPACIOS ACOGEDORES Y LUMINOSOS
Las viviendas son independientes entre ellas y disponen de su propio acceso privado por la planta baja. Están repartidas en cuatro edificios independientes, con sótano, planta baja, planta primera y entrecubierta. Disponen de dos tipologías de vivienda. Cuatro viviendas ocupan la planta baja y parte de la primera y presentan un amplio jardín y porche donde disfrutar de un espacio abierto y exclusivo. Y las otras cuatro ocupan parte de la primera planta y la entrecubierta, con una terraza techada como prolongación del salón. Por su parte, el garaje, en el sótano, está previsto que sea mancomunado con una rampa común desde la calle Valle de Baztán. Las ocho viviendas ofrecen una superficie de unos 175 m2, con cuatro habitaciones. Todas cuentan con comunicación interior independiente con la planta sótano.


Las viviendas disponen de certificación energética A y sistema de ventilación de doble flujo con recuperador de calor, además de instalación fotovoltaica. En el interior, ofrecen espacios diáfanos. Las generosas puertas correderas, de suelo a techo y que integran las terrazas y jardines con el salón, aumentan el confort y la accesibilidad. Por último, el ascensor privado es un plus en el equipamiento doméstico y facilitará la movilidad en estas viviendas unifamiliares que pronto formarán parte de la vida del Segundo Ensanche.

