Lluvias en Navarra
Yesa e Itoiz, llenos, se ven obligados a desaguar para prevenir futuras avenidas
La CHE dice que los desagües están siendo controlados para no generar afecciones


Actualizado el 15/05/2025 a las 08:14
Los embalses navarros viven un año histórico en sus reservas de agua y se encuentran prácticamente llenos. Llama la atención el caso de Itoiz, que han alcanzado estos días el 100% de su capacidad, con 417 hectómetros cúbicos. Sin embargo, según destaca la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), todos los embalses tienen un resguardo en cotas superiores a las correspondientes a su denominado Nivel Máximo Normal (NMN), cota que representa el 100% de llenado en los datos que se publican en el Sistema Automático de Información Hidrológica. Este resguardo se utiliza precisamente para poder laminar las avenidas con plena seguridad.
Muy similar es la situación en Yesa, que ayer, según los datos de la Confederación Hidrográfica, superaba el 95% de su capacidad y continuaba desembalsando para aumentar su resguardo y, por tanto, su capacidad de laminar futuras crecidas. Eugi y Alloz se encuentran al 86 y 88% de su capacidad, respectivamente, gracias al desembalse controlado de los mismos en las últimas semanas. Por su parte, Urdalur cuenta con un 94% de reservas de agua y Mairaga ofrece una espectacular visión con su llenado técnico (99,9%).
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ASÍ SE ESTÁ DESEMBALSANDO
Desde la Confederación Hidrográfica del Ebro se explicó ayer que el episodio de lluvias del pasado fin de semana dio como resultado el crecimiento de caudales en bastantes ríos de la cuenca del Ebro, destacando los ríos Irati y Aragón, en Navarra .
Con el pronóstico de continuidad de las lluvias y de crecida de caudales, la CHE programó una serie de desembalses controlados y de maniobras de explotación en los embalses de Itoiz (río Irati), Yesa (río Aragón).
“En todo momento se controlan los desembalses para que el caudal vertido sea inferior al entrante en el momento que llega la crecida y siempre intentando que no se generen afecciones. Posteriormente, se están haciendo maniobras de desembalse controlado para volver a recuperar los resguardos precisamente ante la previsión de una nueva avenida”.
NAVARRA SE HALLA AL 94%
En su conjunto, el agua embalsada en Navarra se sitúa en el 94% de su capacidad. Es decir, esta semana hay 962 hectómetros cúbicos en los embalses de la Comunidad, que cuentan con una capacidad para 1.019. La diferencia, esos 57 hectómetros cúbicos, son el resguardo, el espacio que se deja ‘libre’ para laminar posibles crecidas.
El año pasado por estas fechas la situación también era óptima, con un 92% de agua embalsada. Sin embargo estos dos años más húmedos no son lo habitual. De acuerdo a la media de los diez últimos años, a estas alturas de la primavera suele haber un 79% de agua embalsada, lo que equivale a 812 hectómetros cúbicos.
Las lluvias de este año no solo tienen el efecto de llenar los embalses sino que, por ahora, reducen drásticamente la demanda de agua para los regadíos.
J.A. BEAUMONT: “NO HE CONOCIDO UN AÑO COMO ESTE PARA LOS EMBALSES”
José Ángel Beaumont, técnico de la Confederación Hidrográfica del Ebro, señalaba ayer que no ha conocido un año como el actual para los embalses. “En Mairaga llevamos al 100% cinco meses. Ahora -afirmaba a este periódico- salgo del embalse de Urdalur y no para de llover. Intentamos, sobre todo en estos embalses más pequeños, que haya siempre un porcentaje de resguardo para que si viene una tromba de agua la puedas sujetar. En Eugi tenemos ahora un metro y pico de resguardo, así que problema ninguno”.
En cuanto al desagüe de este último embalse, Beaumont señala que se está haciendo una regulación lenta, con un turbinado de 3/4 metros cúbicos por segundo (el equivalente o lo que entra), “que no afecta a Pamplona para nada”. No obstante también se encuentran peticiones, de pescadores para reducir ese turbinado, “algo que solo se puede atender con las previsiones meteorológicas en la mano”.
Beaumont explica que lo normal es que en mayo el embalse de Eugi solo suelte el llamado caudal ecológico, para mantenimiento del río, “pero este año estamos soltando agua de modo controlado como si fuera invierno”.
SUELOS SATURADOS Y LA RIADA DE JUNIO DE 2013
Las precipitaciones de los últimos meses en Navarra están provocando una saturación de suelos y acuíferos en muchas zonas, hecho que incrementa la peligrosidad de nuevos episodios de lluvia. La situación actual recuerda en cierto modo a la que se vivió en junio de 2013, cuando tras unos meses de lluvias por encima de la media y con terrenos ya muy saturados, un fin de semana de lluvias intensas, pero no extraordinarias (entre 100 y 150 litros en el norte), contribuyó a la crecida histórica que anegó la Rotxapea y otros barrios de Pamplona.
Y es que cuando llueve sobre mojado el terreno no es capaz de absorber el agua caída del mismo modo que si estuviera seco y el agua circula libremente por las escorrentías. Así, ríos como el Ultzama, que no están regulados por un embalse, pueden incrementar su caudal de forma extraordinaria como ocurrió hace ahora una docena de años.
