Medio Ambiente
El voraz depredador con conducta caníbal que llegó a ríos y embalses navarros para la pesca deportiva
Es una de las más de 40 especies exóticas invasoras que tiene catalogadas Medio Ambiente en Navarra


Publicado el 12/05/2025 a las 05:00
Es un pez muy fácil de distinguir de cualquier otra especie, sobre todo por su característica boca con aspecto de ‘pico de pato’. Un pez de agua dulce de gran tamaño, que puede llegar al metro de longitud y a los 10 kg de peso. Su cuerpo es alargado y comprimido, de aspecto cilíndrico, con la cabeza grande y una boca ancha y aplanada, terminal, con la mandíbula inferior prominente provista de grandes y afilados dientes. La línea lateral posee entre 110 y 130 escamas pequeñas. Su colorido es críptico, con la parte dorsal verdosa o azulada y un diseño barrado amarillento, mientras que el vientre tiene una coloración más blanquecina. Sus aletas son redondeadas a excepción de la caudal (la cola), que está escotada.
Así describe al lucio (Esox lucius) el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, un pez que forma parte también de la lista del medio centenar de este tipo de registradas en Navarra. Una especie cuya distribución general nativa es la circumpolar, desde las vertientes atlánticas y pacíficas de América del Norte y norte de Europa hasta Siberia. De forma natural falta en España, aunque se conocen fósiles del Pleistoceno para la cuenca del Tajo, y también está ausente del norte de Noruega y del norte de Escocia.
DÓNDE Y CÓMO SE DESARROLLA EL LUCIO
El lucio es un pez que prefiere las aguas frescas, tranquilas y remansadas de ríos, lagos y embalses. Suele encontrarse en las orillas, sobre todo en aquellas que cuentan con vegetación, oquedades o rocas, según refiere el citado catálogo estatal.
Tiene hábitos sedentarios y solitarios, y es altamente territorial. Aunque tolera la salinidad, es muy raro encontrarlo en aguas salobres. Son depredadores que cazan al acecho, alimentándose de cualquier ser vivo accesible.
CÓMO LLEGA A NUEVOS TERRITORIOS Y EN QUÉ AFECTA
La principal vía de entrada del lucio a un nuevo territorio ha sido la introducción voluntaria para la pesca deportiva. En España, la especie fue importada desde Francia en 1949 con fines deportivos, siendo uno de los primeros peces piscívoros introducidos para la pesca deportiva, aunque en la actualidad ha perdido cierto interés para los pescadores. A partir de ahí, se producen traslocaciones ilegales a otras cuencas y una colonización natural de nuevas zonas.
Presenta un serio impacto ecológico, ocasionando una depredación sobre especies de peces nativas, así como sobre anfibios, reptiles, aves… Puede llegar a provocar extinciones locales de peces autóctonos, cita el catálogo español. Además, puede suponer un impacto sanitario, pues el lucio es hospedador intermedio del parásito Diphyllobothrium latum, una tenia intestinal que afecta a los humanos si se consume crudo.
EXPANSIÓN DEL LUCIO EN NAVARRA
El departamento de Medio Ambiente del Ejecutivo foral asegura que la presencia de esta especie en Navarra es dispersa y más bien puntual, habiéndose citado su presencia en los ríos Salado, Arga, Aragón y Ebro, así como en los embalses del Ferial y Alloz, la laguna de la Morea, la laguna de Lor, la balsa de Prado Bajo en Ablitas, la balsa de las Estanquillas en Cintruénigo, el Soto de la Muga en Peralta y el lago de Mendillorri en Pamplona.
Se tiene constancia de su presencia en Navarra desde abril de 2008, aunque hay una cita no confirmada de 1978 en el río Ebro (Cabanillas). Si bien originalmente la introducción de la especie en España fue hecha por la Administración, desde los años 80 las nuevas introducciones son debidas a traslocaciones ilegales realizadas principalmente por pescadores deportivos.
El lucio alcanza edades de al menos 9-13 años, apuntando algunos autores la existencia de ejemplares de hasta 25-30 años, recuerda Medio Ambiente. Es un depredador muy voraz que caza al acecho, y tiene una dieta generalista y oportunista que comprende invertebrados acuáticos, peces, anfibios, reptiles, aves, mamíferos e invertebrados terrestres. Su dieta varía con la edad y la talla, siendo más especializada conforme el pez crece: los ejemplares menores se alimentan principalmente de invertebrados, y con la edad va aumentando el consumo de vertebrados en la dieta, hasta que éstos empiezan a ser dominantes, llegando a alimentarse finalmente sólo de vertebrados (principalmente o casi en exclusiva peces). Presenta asimismo conducta caníbal, siendo normal que devore a sus propios congéneres.
La introducción del lucio tiene un fuerte impacto sobre las poblaciones del resto de especies de peces, habiéndose descrito cambios importantes en la comunidad de peces o incluso extinciones de poblaciones de peces en algunos lugares de España. Además, al ser también un depredador de otros vertebrados, puede afectar a poblaciones de otras especies sensibles como algunos anfibios, reptiles o mamíferos (como ranas, tritones o el desmán). Además del impacto demostrado por la depredación, el lucio potencialmente podría competir por el hábitat con otras especies y transmitir enfermedades.
De cara a evitar su mayor dispersión, Medio Ambiente considera importante concienciar a los pescadores, mediante campañas de sensibilización, de los daños que esta especie ocasiona de cara a evitar la traslocación de ejemplares a nuevas zonas y fomentar la colaboración en su erradicación, no liberando nuevamente los ejemplares capturados (algo, por otra parte, prohibido actualmente).
ESPECIES EXÓTICAS INVASORAS EN NAVARRA: ORIGEN, ACCIONES Y CÓMO ACTUAR
En Navarra se ha confirmado, conforme a una revisión reciente de los datos, la presencia de 48 de las 200 especies catalogadas ya como exóticas invasoras en España por el Ministerio para la Transición Ecológica. Remarca el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra que el mundo actual es una red globalizada e interconectada, y que en muchas ocasiones con el transporte de productos se traslada también de forma involuntaria a otros seres vivos, desde microorganismos hasta vertebrados, algunos de los cuales son capaces de sobrevivir en las regiones de recepción, adaptarse y proliferar, pudiendo incluso llegar a competir con las especies autóctonas de la zona. Estas especies son las denominadas “exóticas invasoras”.
Además de esta llegada accidental, el acceso a las redes sociales y las plataformas de compra online hace que a día de hoy resulte muy sencillo adquirir seres vivos procedentes de otras regiones, lo que puede facilitar igualmente la llegada de especies potencialmente invasoras.
Por último, el calentamiento global posibilita que especies que veían limitada su capacidad de adaptación en nuevos territorios, como consecuencia de las bajas temperaturas invernales, consigan ahora sobrevivir al invierno y establecerse donde antes no podían.
En cuanto a la flora, más allá de las invasiones biológicas que han venido ocurriendo desde tiempos inmemoriales, estas especies generalmente han sido introducidas por el hombre con diversos fines, tales como los económicos (agricultura, horticultura, plantas ornamentales, silvicultura, etc.), científicos o educativos (jardines botánicos, etc.) y estéticos (paisajismo, jardinería, etc.), sin considerar los efectos negativos que dichas introducciones podrían tener sobre el medio ambiente. Concretamente, estas especies compiten, desplazan, depredan y/o hibridan sobre las autóctonas, alteran la estructura y composición de las comunidades bióticas y en ocasiones alteran los ecosistemas.
En Navarra, Medio Ambiente adopta diferentes acciones dependiendo de cada especie. Para algunas se llevan a cabo campañas de erradicación, en ciertos casos coordinadas con el Ministerio, mientras que para otras especies menos frecuentes o peligrosas el control se limita a la eutanasia de los ejemplares que se recogen de manera casual.
Si un ciudadano localiza alguna de estas especies exóticas invasoras en el medio natural, se recomienda avisar a la central de Medio Ambiente. Teléfono móvil (permite llamadas y WhatsApp): 646 594 948. Correo electrónico: centralmedioambiente@navarra.es .