León XIV, papa
Así vivió el cónclave el cardenal navarro Francisco Javier Bustillo: "Hubo diferencias pero sin división"
El más joven de los navarros en el colegio cardenalicio y único que participó en el cónclave bromea con que le consideraran ‘papable’. “Los menores de 60 y mayores de 80 años estábamos tranquilos”


Actualizado el 10/05/2025 a las 09:23
Francisco Javier Bustillo Rípodas (Pamplona, 1968), franciscano conventual, sacerdote y obispo de Ajaccio (Córcega, Francia) respondía este viernes 9 de mayo a decenas de mensajes acumulados las horas que, como los otros 132 cardenales que se encerraron en la Capilla Sixtina del Vaticano para las votaciones para elegir al obispo de Roma, permaneció sin ordenador ni teléfono móvil. También a compromisos que adquirió para explicar una experiencia que le ha llenado personalmente y le ha dejado el regusto de “la atmósfera alcanzada”. “De verdad que actuó el Espíritu Santo. Hubo respeto y confraternización. No estábamos divididos, sino que tenemos diferencias”, aclara tras una cita histórica de la que formó cuando no se han cumplido dos años desde su creación como cardenal de la Iglesia Católica. El 30 de septiembre de 2023, el mismo día que el hoy Papa León XIV, al que augura años de pontificado siguiendo la estela de Francisco. Pero también imponiendo su propia personalidad. Hoy se volverá a encontrar con él. Después regresará a Ajaccio. A su diócesis de Córcega, de la que salió el lunes de Pascua con destino a Jerusalén, en un viaje interrumpido tras el fallecimiento de Francisco. A su tierra natal, a Arre, en el Valle de Ezcabarte donde reside su madre, no espera volver antes del verano.
¿Cómo han sido estas horas de cónclave? ¿Cómo ha vivido esta experiencia?
Ha sido maravilloso. Un lugar donde han nacido tantos Papas… Esa atmósfera que unía la religión y el arte. El respeto y la confraternización que se ha creado. Ha sido algo único. Y en menos de 24 horas teníamos al Papa.
Desde fuera se diría que ha sido relativamente fácil. ¿Mucho trabajado adelantado en las congregaciones generales?
Muchas personas, periodistas sobre todo, decían que cómo íbamos a hacer. Que no nos conocíamos, que éramos de diferentes mundos y muy dispersos. Pero en poco tiempo ha salido el Papa y eso da muestra de la calidad humana y espiritual que se ha alcanzado para llegar a un nombre. Tras diez días más o menos de análisis y de síntesis con todos tenemos un Papa que viene de Estados Unidos, que conoce América del Sur y que ha trabajado en Roma. Eso muestra el horizonte abierto que ha habido, la iglesia abierta y universal.
Por las informaciones que trascendieron, en las congregaciones se habló del perfil que debía tener el Papa, ¿no de nombres?
No se dieron nombres. Sí se habla de la visión de la Iglesia, que es diferente al estar cada uno en u sitio. Se habló, se discernió. Y ahí se vio que trabajó el Espíritu Santo.
Y el miércoles la procesión solemne a la Capilla Sixtina, el juramento, tras la Misa en San Pedro y la oración en la Capilla Paulina…
La Capilla Sixtina es la tradición, la solemnidad. Con esos frescos de Miguel Ángel. Había emoción y nervios. Fue un momento importante. Pero hubo mucho silencio, se vota con discreción, pensando y rezando. Y dejando actuar al Espíritu Santo.
Y votan al cardenal Prevost, ahora el papa León XIV. ¿Qué relación tenía con él? Fueron creados cardenales en la misma ceremonia?
Cada uno tiene su responsabilidad, pero hemos estado. Y hablamos en español y en italiano. El español lo conoce de su tiempo en Perú y saludó en la plaza en español. Es discreto y trabajador, lo he visto. Y no es sectario. Tiene una visión abierta y muy ajustada. Dará continuidad a lo que ha hecho el papa Francisco y aportará su originalidad. No somos fotocopias y cada uno aporta su sensibilidad, su experiencia y su conocimiento.
Su nombre no sonó demasiado más allá de algunos círculos conocedores del Vaticano.
No era de los que más salía, pero era importante. Tampoco se habló en su día de Francisco. Pero al estar dentro es diferente a las tácticas y estrategias.
Vuelve a Córcega.
Regresaré tras el encuentro con el Papa y volveré para la misa de inicio de Pontificado el día 18. Pero hemos vivido algo histórico. Primero acompañando a un Papa en su despedida y después preparándonos y apoyando el inicio de la aventura de otro.
Y en medio de esos días de tantos acontecimientos, ¿le llegaba que estaba en la lista de ‘papables’?
¡No! Los de menos de sesenta años y los de más de ochenta estábamos tranquilos en ese sentido. Y si Dios quiere tendremos Papa para unos quince años.