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Primeros accidentes de tráfico en Navarra: coches sin dirección y caballos asustados por el ruido del motor
Diario de Navarra recogió en 1903 en sus páginas tres siniestros de automóviles, uno de ellos mortal


Publicado el 04/05/2025 a las 05:00
La llegada del automóvil a Navarra a finales del siglo XIX y comienzos del XX vino acompañada de los accidentes de tráfico. Los primeros casos de los que quedó constancia por escrito fueron recogidos en las páginas de Diario de Navarra en 1903, año en el que comenzó a publicarse este rotativo.
Aquellos automóviles eran vehículos muy primitivos y de construcción artesanal, lo que exigía un mantenimiento cuidadoso y constante para reducir unas averías que llegaban con bastante frecuencia. Además resultaban carísimos y únicamente al alcance de las personas más pudientes. A ello se sumaba la total ausencia de regulación que dejaba el manejo prudente al criterio de aquellos pretéritos conductores y su sentido común.
El primer incidente de gravedad recogido en Diario de Navarra tuvo lugar en Salinas de Oro el viernes 29 de mayo de 1903 hacia las cinco de la tarde. Un coche correo tirado por caballos de la empresa viuda de Beorlegui circulaba entre Pamplona y Estella, entre los kilómetros 21 y 22, cuando un automóvil que se cruzó con ellos "espantó" a los cuadrúpedos con el sonido de su motor.
El mayoral a las riendas del coche correo, Faustino Larequi, no pudo controlar a los animales y terminó volcando. La información señalaba que resultaron heridos por contusiones dos viajeros del coche de caballos: Francisco Orcoyen y su hijo José María Orcoyen. Los daños materiales en el carruaje se limitaron a la rotura de varios cristales.
El periódico no recogió más percances hasta octubre, mes en el que se produjeron otros dos accidentes en pocos días. El primero de ellos tuvo lugar el jueves 22 de octubre de 1903 en la cuesta de Muguiro del valle de Larraun. Allí volcó un automóvil en el que viajaba la condesa de Terssac, Magdalena Yaydit, con sus hijos Urbana y Carlos, de 23 y 20 años de edad. A los mandos del vehículo se hallaba el chófer, Luis Combes. Todos eran franceses provenientes de la localidad gala de Ariege.
El accidente, según recogía Diario de Navarra, estuvo causado por "haberse roto al automóvil el volante de dirección", lo que provocó que este chocara contra el petril y quedara "totalmente destrozado". Por suerte, los ocupantes "no sufrieron lesiones de gravedad" y, según las noticias que trasladó el alcalde de Lecumberri y el puesto de la Guardia Civil en la zona al Gobierno Civil, se saldó con algunas contusiones. La edición del domingo de Diario de Navarra publicaba los últimos datos sobre la evolución de los accidentados, "sin que se observe en ellos síntomas alarmantes de gravedad", según noticias que llegaban desde Irurzun.
Menos suerte tuvo Blas Irazusta, vecino de Tolosa que protagonizó el primer accidente mortal con un automóvil que se reflejó en Diario de Navarra. El percance se produjo el domingo 25 de octubre cerca de Azpíroz cuando el infortunado salió despedido del vehículo cerca del "molino de Lezaeta" sin que se explicaran las causas del siniestro. Debido a las "gravísimas heridas" sufridas, la información detallaba que terminó falleciendo.