Gran apagón
Carrera contrarreloj para devolver a la vida cientos de calderas en Pamplona
Las instalaciones centrales de calefacción y agua caliente dejaron de funcionar tras el apagón del lunes y tuvieron que ser reactivadas manualmente una por una


Actualizado el 30/04/2025 a las 23:35
El apagón del pasado lunes cogió a las oficinas de Beroa, empresa dedicada al mantenimiento de sistemas comunitarios de calefacciones y agua caliente, con uno de sus empleados manipulando uno de los cuadros eléctricos. “¿Qué has tocado?”, le dijeron todos al unísono al cortarse el flujo eléctrico, según recuerda su gerente, Beltrán Pagola Ozores. No tardaron mucho tiempo en darse cuenta que el problema era generalizado para alivio del compañero señalado.
Los responsables de Beroa ya eran conscientes de que iba a ser un día muy largo para la plantilla y que iban a tener por delante una maratoniana jornada. “Lo primero que hicimos fue avisar al turno de tarde de la situación excepcional a la que había que hacer frente y pedir a los de la mañana que se quedaran como refuerzo”, explica Pagola. Las siguientes 24 horas fueron una carrera contrarreloj para ir reactivando las más de 260 instalaciones de calefacción y agua caliente central repartidas por bloques de toda Pamplona y alrededores cuyo mantenimiento es responsabilidad de Beroa. No pudieron ponerse en marcha hasta que se fueron reenganchando poco a poco a la red las viviendas, algo que comenzó un par de horas después del gran apagón. Actuaron por propia iniciativa, sin esperar a que les avisaran los administradores de fincas, que en algunos casos sí reclamaron la asistencia.
“Cuando se corta la luz, saltan las protecciones del cuadro eléctrico que gobierna la caldera y también se activa el cierre automático de la acometida del gas”, cuenta Pagola durante la visita a la instalación del conjunto de viviendas que perimetran la plaza Pío Baroja de la capital navarra. La complejidad del proceso para arrancar las calderas varía de una instalación a otra, pero viene a costar de media una media hora, a lo que hay que sumar el tiempo necesario para el desplazamiento de los técnicos. Las prisas para devolver el servicio a las comunidades lo antes posible provocó que, en unos pocos casos, los relojes de los automatismos que gobiernan las calderas no quedaran correctamente configurados: “En algunos bloques les saltó la calefacción en plena noche, pero ya están todos los sistemas en orden”.
GUIADOS POR LA LUZ EN LAS FARMACIAS
Como el retorno del suministro eléctrico se produjo de forma dispersa, no tenían forma de saber a qué bloques debían acudir, por lo que se guiaban por las luces en los comercios. “Nos ayudaban bastante las cruces de las farmacias porque se ven a gran distancia y suelen sobresalir para facilitar su visibilidad”, comenta el gerente de Beroa. Para el mediodía del martes, los operarios de la empresa de mantenimiento coordinados por el personal de oficinas, que sumaban quince personas, aproximadamente la mitad de plantilla, ya habían reactivado los más de dos centenares de instalaciones comunitarias. Pagola admite que una vez terminada la tarea les quedaba el miedo en el cuerpo de que el apagón pudiera repetirse.
Los sistemas centrales de calefacción y agua caliente son muy comunes en bloques de viviendas desde mediados del siglo pasado, una tendencia que se ha recuperado en los últimos años tras una temporada en la que se venían instalando con mayor frecuencia aparatos individualizados. Antiguamente eran instalaciones bastante rudimentarias que empleaban carbón o gasóleo, pero con el paso de los años se han ido pasando la mayoría al gas natural. En las últimas dos décadas se han ido introduciendo nuevas tecnologías para configurar instalaciones muy complejas que combinan gas con paneles solares y aerotermia. Gracias a ello, es posible lograr ahorros del 40% en la factura del gas, según destaca Pagola.
“Aquí tenemos montada una caldera de gas de 2.200 kw para la calefacción que se complementa con un sistema para el agua caliente de aerotermia de 50 kw y otro de gas de 150 kw”, detalla el gerente de Beroa sobre el equipamiento de uno de los bloques que tuvieron que reactivar en Pamplona tras el apagón del lunes. Se trata de instalaciones que dan buenas prestaciones pero cuyo funcionamiento depende totalmente del suministro eléctrico. Existe la posibilidad de equiparlas con baterías que permiten mantener su funcionamiento unas pocas horas tras un corte del flujo, pero se hubieran quedado cortas para el gran apagón del lunes.