Así celebra la vigilia pascual el Camino Neocatecumenal: tres horas de misa y una cena especial de madrugada
Las comunidades del Camino Neocatecumenal de Navarra celebraron la vigilia pascual “en todo su esplendor”, con una misa de más de tres horas salpicada de cantos, bailes y hasta seis bautizos. La celebración continúa con una cena especial


Publicado el 26/04/2025 a las 05:00
La vigilia pascual que la Iglesia celebra entre el Sábado Santo y el Domingo de Resurrección es “la vigilia de todas las vigilias, la noche de todas las noches”. Por eso las comunidades del Camino Neocatecumenal celebran esta misa “con toda su riqueza y esplendor”. El resultado es una ceremonia de 3 o 4 horas de duración, que comienza en la medianoche y termina a altas horas de la madrugada y donde se cuida cada lectura, cada salmo, cada gesto. “Celebramos el momento culmen de la historia de la salvación, el triunfo del bien sobre el mal, de la vida sobre la muerte, de la luz sobre las tinieblas”, expresa Clemente Bernués, miembro de la comunidad de la parroquia de San Jorge, que este año celebra su 50 aniversario.
Al término de la vigilia pascual, las comunidades del Camino continúan la fiesta con una cena especial, en un restaurante o en un domicilio particular, donde se rompe el ayuno que han mantenido desde el Viernes Santo. La alegría y los lazos de la fe ganan al sueño y al cansancio físico.
El Camino Neocatecumental fue fundado en 1968 por Francisco José Gómez Argüello (Kiko), pintor madrileño que tras sufrir una crisis existencial tuvo la inspiración de hacer comunidades cristianas “como la Sagrada Familia de Nazaret, que vivan en humildad, sencillez y alabanza”. Contó con la ayuda de Carmen Hernández, licenciada en Química, que pasó su infancia en Tudela y que se impregnó del espíritu misionero de San Francisco Javier. Las chabolas de Palomeras Altas (Madrid) fueron testigos de las primeras comunidades. Carmen Hernández falleció en 2016 y está abierto su proceso de beatificación. Le sustituyó María Asunción Romero, nacida en Tudela. San Juan Pablo II definió el Camino Neocatecumenal como “un itinerario de formación católica, válido para la sociedad y para los tiempos de hoy”.
Los Kikos llegaron a Navarra en enero de 1974. Valtierra acogió la primera comunidad gracias a su párroco, Miguel Flamarique, fallecido en 2023. En octubre de 1974 se impartieron las primera catequesis en las parroquias de San Jorge, San Fermín y San Juan Bosco de Pamplona. Clemente Bernués recuerda cómo en aquellos años políticamente convulsos fue con dos amigos a conocer al párroco de San Jorge y escuchó el anuncio de las catequesis. “Fui sin una motivación religiosa, pero la providencia y el Espíritu Santo actuaron”, recuerda este médico jubilado, que ejerció casi toda su vida en el centro de salud de San Jorge.
Actualmente hay comunidades en San Nicolás, Santa Teresa, San Fermín y San Jorge, además de en Tudela, Valtierra, Olite, Funes, Milagro, Villava, Puente la Reina y Viana. Allí organizan catequesis de iniciación cristiana que duran dos meses y están abiertas a creyentes y personas en búsqueda. Las misas y vigilias pascuales están abiertas a todos los fieles. Bernués explica que en la liturgia es la misma de toda la Iglesia, con sus cuatro partes: el rito de la luz con el encendido del cirio pascual y la lectura del pregón, la liturgia de la palabra, el rito bautismal y la eucaristía. “Las moniciones a las lecturas y los cantos se preparan en grupos. Además, suele haber bautizos. Este año en San Jorge hemos tenido seis”, señala.
Es una celebración familiar, en la que también participan los más pequeños. “Esta noche es diferente. Estamos levantados porque esperamos algo grande. Esperamos a Cristo Resucitado, que nos levanta”, expresan los niños en un momento de la vigilia, el de la transmisión de la fe. La misa concluye un cantos de acción de gracias y bailes alrededor del altar.