Cuatro casos en Navarra en los que las redes sociales se han puesto del lado de la policía
Un post puede ayudar a anticiparse al delito, a pedir colaboración ciudadana, recibir pistas anónimas o dar pie a una investigación


Publicado el 18/04/2025 a las 05:00
El lado oscuro de las redes es de sobra conocido por todos. El peso que han adquirido con el avance de los años ha hecho que ya no solo sean un espacio de ocio. Los cuerpos de seguridad han encontrado en ellas un nicho de trabajo que les sirve para diferentes cometidos. Por un lado está el de utilizarlas como un portal de transparencia en la que dan a conocer muchas de las operaciones llevadas a cabo con las que buscan acercarse más a la ciudadanía y romper con esa línea de separación marcada.
Esto desde un plano comunicativo, pero la policía ha conseguido exprimir su presencia en el lado virtual de la vida para resolver delitos, entre otros.
Una de las vertientes contempladas en el reportaje atiende a la anticipación. Los cuerpos de seguridad rastrean las redes y están presentes en chats para saber qué va a pasar en las calles navarras. Por ejemplo, preparar un control para una quedada de carreras ilegales. Lejos de quedarse en esta tarea previa, y ligado a esa actitud más cercana, la policía es todo oídos para los usuarios. Los canales de mensajería que ofrecen las redes se llenan de denuncias anónimas.
Además, cuando hay cabos sueltos, los agentes piden colaboración ciudadana para localizar personas, vehículos robados o mascotas, por ejemplo.
Por último, la vertiente analizada es la de la investigación. La policía detecta un vídeo de alguien cometiendo un delito y el contexto de esa publicación puede aportar mucha información de un caso del que se tenía poco o nada de conocimiento. Cuando las redes se ponen del lado policial.
1. ANTICIPACIÓN: detección de posts en redes o mensajes en chats con convocatorias
Una de las labores que desempeñan principalmente los cuerpos de seguridad desde dentro es el rastreo de redes para anticiparse a posibles infracciones o mantenerse en alerta. Desde hace tiempo, las redes sociales y los grupos de chat se han convertido en puntos de convocatoria para KDDS (“kedadas”) de vehículos en polígonos industriales, entre otros ejemplos. Una de las más sonadas en lo que va de 2025 tuvo lugar en el polígono La Serna de Tudela, el sábado 18 de enero.
Días antes, esta reunión de aficionados al motor fue publicada y difundida a través de varias cuentas de Instagram, lo que permitió a la Policía Foral, en colaboración con la Policía Local de la capital ribera, organizar con antelación un dispositivo de control. Al conocer la fecha, el lugar y la hora en que más de 600 vehículos procedentes de distintos puntos del país iban a concentrarse, las autoridades prepararon un amplio operativo, desplegando controles de acceso en todos los puntos del recinto.
Agentes iban coche por coche y, según afirmaron algunos de los asistentes, llegaron a formarse colas de espera de a una hora debido a los controles exhaustivos de documentación, inspecciones para comprobar que los vehículos cumplían con la normativa, y pruebas de alcohol y drogas.
Desde el aire, el equipo de drones del GAT (Grupo de Apoyo Tecnológico) supervisaba las maniobras que realizaban los vehículos en el interior, donde también se encontraban agentes de paisano. El resultado fue un total de 81 personas denunciadas: 37 por infracciones a la normativa de seguridad vial, 39 por participar en competiciones de velocidad en la vía pública, 2 por conducción temeraria, 2 por conducción negligente y 1 por circular en sentido contrario, según informó el cuerpo policial.
En relación con el mundo del motor, pero sin seguir la línea de la anticipación, durante las tractoradas de 2024, la Policía Foral identificó a un agricultor que impedía el adelantamiento de un vehículo en la NA-660 (Venta de Arlas-Cadreita), en el término municipal de Peralta. Aunque en ese momento no había agentes presentes, el vídeo del incidente se hizo viral en redes sociales, y los agentes iniciaron una investigación a partir de esa grabación.


2. PEDIR AYUDA: descubrir dónde está oculto un tractor robado en Caparroso
El robo ocurrió entre las 22 y las 23 horas de una noche de sábado. Concretamente, el primer fin de semana de febrero, en una explotación porcina de Caparroso. El propietario agraviado, que ya ha sufrido otros recientemente en su misma instalación, acudió raudo al lugar, pero llegó ‘tarde’. “Entraron a por herramientas como taladros, a por lo que encontraran, pero usaron el tractor como medio de transporte y se lo llevaron también”. El vehículo, valorado en más de 200.000 euros, era lo que preocupaba especialmente a este agricultor, que comenzó a difundir un aviso a través de redes sociales y se puso él mismo como estado de whatsapp una imagen en la que, sobre la foto del tractor, contaba lo ocurrido, pedía ayuda y dejaba un número de teléfono de contacto al que llamar en caso de obtener cualquier información al respecto.
Lo denunció también en la Guardia Civil. Su llamamiento tuvo eco y no habían pasado 15 horas del robo cuando una persona marcó su número al haber reconocido el vehículo agrario. “Lo habían dejado oculto entre unos pinos, en un paraje a 50 metros del pantano de Calahorra”. El lugar dista unos 35 kilómetros de la granja, trayecto que realizó de noche y por carretera, con el peligro consecuente para el inexperimentado conductor y para el resto de usuarios de la vía.
“Podía haberse producido un accidente”, se lamenta esta víctima, que agradece la colaboración de todas las personas que le echaron una mano y de la Guardia Civil, que identificó y posteriormente detuvo a una persona por estos hechos. “Sí me gustaría que como enseñanza se pudiera añadir que estamos cansados, que la ley hay que endurecerla para los reincidentes. Los que hacen esto son siempre los mismos”.
Recientemente la Policía Foral resolvió un robo a un grupo de música en Tafalla que denunció en redes el propio conjunto. Hubo un detenido y se pudo recuperar el material.


3. PISTAS DE USUARIOS: denunciantes anónimos que avisan vía mensaje
Otra de las vertientes en las que los cuerpos de seguridad sacan ventaja con las redes sociales es a través de los mensajes directos. Este canal de denuncias anónimas registra a lo largo del año centenares de casos de todo tipo. Uno de los casos dados a conocer es el de un usuario que se dirige a la Policía Foral para denunciar una posible venta de marihuana.
Tras recibir el mensaje, el departamento de Comunicación del cuerpo, que gestiona la red social, que en este caso es el antiguo Twitter -en la actualidad X-, traslada la información a mandos de seguridad ciudadana y policía judicial. Finalmente dieron con el autor de un delito contra la salud pública.
Además, otro más reciente, es el de un aviso recibido desde Murchante. Según el alertante (imagen que ilustra esta pieza), una moto estaba “en plan carreras haciendo mucho ruido”. Esta acción “no le dejaba descansar”. Al rato, una patrulla que estaba cerca de la zona dio con el motorista, que era un menor que circulaba sin carné, sin casco, sin matrícula y que trató de escaparse, informó la Policía Foral.
4. ARCHIVOS DE LOS QUE TIRAR DEL HILO: la investigación que encontró a los autores de una paliza de Instagram
Hace unos días era encarcelado un joven de 19 años vecino de Villava que no solo acuchilló en brazo y abdomen a un menor de 17, sino que se grabó amenazándole de muerte. Precisamente la existencia de ese archivo, en el que manifiesta con tanta claridad sus intenciones, fue una de las razones esgrimidas por el juez de instrucción a la hora de razonar la oportunidad de que ingresara en prisión. Y, aunque en este caso la existencia de un soporte audiovisual ratificando el hecho delictivo se produjo tras la agresión física inicial, con arma blanca, también se han dado casos de investigaciones que arrancan de la existencia de un vídeo que muestra un delito.
“Se han dado casos de expedientes que se inician sin denuncia, pero con una paliza claramente constitutiva de delito que se ha subido a Instagram”, cuentan desde Policía Municipal. Ocurrió en la Rochapea, y los agentes consiguieron identificar y localizar a la víctima, que finalmente se decidió a presentar una denuncia ya que, según dijo, no era la primera vez que sufría una agresión de este grupo.
En Pamplona también ocurrió que incluso una de las personas que aparecía en otro vídeo con una paliza subido a Instragram llegó a responder a los comentarios de usuarios preguntando por la naturaleza de las imágenes explicando que si le habían dado una paliza había sido por pederasta.
Este caso en concreto ocurrió en octubre de 2020 en el parque de la Media Luna, donde cinco chicos y una chica, cuatro de ellos menores entre 14 y 17 años, decidieron contactar con una persona a través de una red social de citas. Crearon para ello un perfil falso con la foto de la menor y comenzaron a chatear con un joven de 27 años, con el que quedaron en la zona del baluarte de San Bartolomé.
Tras su llegada y cuando se encontraba hablando con la chica, irrumpieron los varones en la escena, le apartaron de ella, a la que pidieron que grabara y lo acorralaron para golpearlo. Durante ese tiempo, la joven no solo no hizo nada por impedirlo sino que continuó grabando. También le quitaron el móvil y lo golpearon contra un muro hasta que se rompió. La víctima sufrió traumatismos y contusiones en varias partes del cuerpo, así como la fractura de una costilla y fisuras en otras cuatro.