¿Por qué no hace tanto frío como antes en Navarra?
La sociedad pública INTIA destaca que hace un siglo los inviernos en la Comunidad foral eran sinónimo de frío intenso y nevadas


Publicado el 11/04/2025 a las 15:56
El observatorio Pirenaico del cambio climático (OPCC1) señala que “entre 1949 y 2010, la temperatura de los Pirineos ha experimentado un aumento, aunque no ha sido constante ni regular, hasta 1980 predominaban las anomalías negativas con tendencia al descenso de temperaturas. A partir de los años 80 se invierten las tendencias en una tendencia positiva y estadísticamente significativa, siendo su valor del orden de 0,2°C por década”. Así lo recoge el último boletín publicado por la sociedad pública INTIA.
¿QUÉ HA PASADO A NIVEL MUNDIAL?
Para entender lo que ha ocurrido a nivel regional hay que ponerlo en un contexto global, este invierno influenciado por el fenómeno de la Niña, caracterizado por el enfriamiento de las aguas superficiales del océano Pacifico ecuatorial, tiene repercusiones climáticas a nivel global. Resultando en Europa, con temperaturas más frías, aumento de nevadas en los Alpes y variabilidad de las precipitaciones al suroeste de Europa, en áreas como España y Portugal.
¿Y EN NAVARRA, HA HECHO FRÍO?
Bajo estas premisas, se estudia el impacto en las temperaturas en Navarra según las estaciones de la red SIAR en Navarra (Sistema de Información Agroclimática para el Regadío), gestionadas desde Riegos de Navarra en INTIA.
En la gráfica uno, “evolución de las temperaturas a lo largo de los meses de invierno”, se distribuyen las medidas diarias en todo el periodo invernal, cabe destacar que la semana más fría con temperaturas por debajo de 0° C abarca desde el 13 al 20 de enero con especial incidencia el día 14 de enero con temperaturas mínimas de -7°C en la zona de Lumbier.
EVOLUCIÓN DE LAS TEMPERATURAS MÁXIMAS
En contraste a la semana más fría, la semana más cálida resulto ser la de un mes después, con temperaturas máximas de hasta 20°C, desde el 13 al 20 de febrero. No obstante, el día 27 de enero se alcanzaron las máximas temperaturas de la época invernal con valores de hasta 23°C registrados en las Bardenas Reales (Barranco salado).
Igualmente, se hace una valoración sobre el número de registros según intervalos de temperatura, desde -20° C hasta las máximas registradas, y se constata que en el mes de enero se registran la mayoría de temperaturas por debajo de 0°C concretamente un 8% de los registros, el resto de temperaturas se distribuyen en valores en su mayoría entre los intervalos de 0° a 10° en un 68% y de 10° a 20° en un 24% en los meses restantes.
Esta conclusión, corrobora lo que la Agencia Estatal de Meteorología (AMET) así como el proyecto Copernicus, programa de la unión europea de observación y monitorización de la tierra, que analiza el planeta y su medio ambiente en beneficio de los ciudadanos europeos; se está viviendo un aumento de las temperaturas que catalogan al invierno como cálido o muy cálido, lo que se alinea con los patrones observados en Europa.
¿DÓNDE ESTÁ LA NIEVE?
Este invierno las nevadas se han concentrado en las zonas con mayor altitud en el mes de diciembre, y a pesar de que el invierno está catalogado de muy cálido, en el mes de marzo se volvieron a registrar a consecuencia de varias borrascas, precipitaciones de nieve en cotas altas.
Estos episodios de borrascas se traducen en la zona media y Ribera en precipitaciones más abundantes en diciembre, con registros acumulados de hasta 113 litros en Arazuri y el mes de marzo, hasta 100 litros en la estación de Oco.
Si se evalúa la gráfica 2, se observa que en todas las estaciones de la red SIAR en Navarra, la tendencia ha sido la misma, borrascas uniformes con precipitaciones en la mayoría del territorio Navarro en los meses de diciembre y marzo. Si se analiza la intensidad de precipitación el día más lluvioso fue el 8 de diciembre en todas las zonas con valores máximos acumulados de 54 litros en la zona de Aibar.
EVOLUCIÓN DE LA PRECIPITACIÓN
Asimismo, se realiza un recuento de los valores acumulados de precipitación durante la estación de invierno resultando, la zona con más precipitación acumulada Lumbier con 354 litros seguido de Oco con registros acumulados de 353 litros. En yuxtaposición a las zonas más húmeda, las áreas más secas resultan ser Cascante y Ablitas con 99 litros seguido Tudela con 102 litros acumulados en el mismo periodo.
A consecuencia de las distintas borrascas, desde la confederación hidrográfica del Ebro (CHE), a finales de enero y marzo, han emitido avisos por crecidas en los ríos con caudales para las cuencas del río Arga (Pamplona: 200-250 m³/s), Echauri: (400-600 m³/s), el río Ega (Estella:200-250 m³/s), incorporación de los ríos Ega y Aragón, se esperó que el Ebro en Castejón-Tudela pueda llegar a alcanzar los 1200-1400 m³/s.
Esta sucesión de borrascas, también han contribuido al estado actual de los embalses en Navarra. Con un porcentaje de volumen de agua almacenado a 31 de marzo del 90,48% con 922 hm3, superior a la media de 10 años que estaba en un 79%.
En conclusión, el invierno en Navarra ha seguido la tendencia de los patrones globales dejando atrás esos inviernos con bajas temperaturas y fuertes nevadas. Pasando a ser inviernos más cálidos con lluvias cercanas a la media histórica.