Elena Acaz, presidenta de ASVONA: "Este fin de semana se ha animado más gente"
La asociación ASVONA desplegó su tradicional punto de avituallamiento en mitad del recorrido con comida y bebida para todos los caminantes


Publicado el 15/03/2025 a las 15:47
Una vez superado el Alto de Loiti, cientos de caminantes pararon a descansar en el puesto de avituallamiento de ASVONA (Asociación de Voluntarios Olímpicos de Navarra), ubicado unos metros antes de alcanzar Aldunate. Una larga y variada fila de gente, guiada en todo momento por Elena Acaz, la presidenta de la asociación, esperaba para recoger provisiones. Bocadillos de queso, mortadela y chorizo, fuet, chocolate, caramelos, bolsas de patatas, pastas...
Una vez recargadas mochilas y cantimploras, era buen momento para sentarse a disfrutar del sol que iluminaba la antigua carretera a Jaca. Aunque otros siguieron hacia su objetivo, llegar a la misa de la tarde en Javier. “Llevamos repartiendo desde las 9.00”, citaba Elena Acaz dos horas después, satisfecha con la meteorología. “El primer fin de semana tuvimos mucha menos gente. Hacía demasiado aire y llovía”, recordaba. Apenas 16 voluntarios lograron que nadie se quedase sin comer ni beber. En una caseta interior preparaban los bocadillos y el café, mientras en las mesas exteriores los repartían.
DINERO PARA SEGUIR
Ya superada la fila de bandejas con comida, una caja de cristal pedía donativos voluntarios. “El dinero recaudado se invierte en la javierada. Lo utilizamos para pagar la gasolina de nuestras furgonetas, los desplazamientos de productos y para mejorar las infraestructuras. Aunque un remanente se emplea para pagar los premios de ASVONA, que celebraremos el 4 de abril”, explicó Acaz. Este año los reconocimientos irán para: la Guardia Civil como institución, Quesos Larra como empresa, que distribuye a la javierada, y un voluntario que ha estado ayudando en Paiporta a los afectados por la Dana.
Desde su fundación en 1990, ASVONA ha actuado en los Juegos Olímpicos de Barcelona, en los Juegos del Mediterráneo, en Ucrania y en Valencia, entre otros. Aunque siempre guarda un hueco especial para Javier. “Estamos continuamente ayudando, de una manera u otra, y así se lo he inculcado a mis hijos, que también son voluntarios de la asociación”, destacó su presidenta sin parar ni un solo segundo de repartir comida a los peregrinos.