Suceso
El problema de convivencia en Pamplona que delató a un agresor sexual
La Policía Nacional localiza cada año en Navarra a media docena de prófugos de la Justicia. El último, un ciudadano brasileño condenado por agresión sexual que llevaba más de un año residiendo en Pamplona


Publicado el 13/01/2025 a las 05:00
La inspectora de Policía Judicial de Policía Nacional de Navarra al frente de la intervención admite que el detenido vivía hace más de un año en Pamplona “sin llamar la atención de ninguna manera”. Asentado en la capital navarra, poco imaginaba que su huida de la Justicia, que había establecido en 2023 para él una condena de 11 años de cárcel, iba a terminar a los pocos días de comenzar 2025. Concretamente el pasado lunes 6, a raíz de un aviso vecinal por molestias, que llevó hasta él a una patrulla de este cuerpo policial. La fuga se le torció sin glamour, en una actuación del montón. Un aviso encuadrado en el argot de los denominados problemas de convivencia, por ruidos, por una discusión o por sospechas de una agresión en un domicilio, relativamente frecuente en las incidencias de cualquier cuerpo policial y que se lleva a cabo a diario en Navarra. Sin embargo, esta vez el quehacer de los agentes, llamando a la puerta y pidiendo explicaciones a los implicados, derivó en una identificación que hizo ‘match’ con Brasil. “Cada vez que se introducen los datos de una persona en el sistema, contamos con una gran base de datos internacional donde las distintas policías introducimos las identidades o datos que consideramos de interés policial o judicial. En este archivo fue donde nos saltó que el ciudadano presente en ese episodio doméstico era el mismo sobre el que constaba una reclamación penal por un delito sexual grave”.
La propia Policía Nacional dio a conocer que el arrestado se encontraba de manera legal en España y que residía en Pamplona. Sobre él existía una condena de 11 años y un mes por un delito de agresión sexual, cometido sobre su hijastra de manera continuada entre los años 2007 y 2009, cuando la víctima contaba con apenas 12 años.
Te puede interesar

NOTIFICACIÓN DE INTERPOL
“A través de los mecanismos de cooperación policial internacional, se tuvo conocimiento de la existencia de una notificación roja de Interpol emitida por las autoridades judiciales de Brasil, por la que solicitaban, en caso de dar con él, la detención de dicho condenado con el objeto de solicitar su extradición”.
Cada perfil de este tipo, explica esta inspectora, suele venir asociado a una ficha resumen en la que se contextualiza la demanda concreta que existe sobre esa persona. “Las más urgentes, como este caso, son las que requieren el arresto, pero hay otras como una notificación de un documento o la indagación acerca de un domicilio, que también nos tocan".
Por ello se inició el dispositivo de búsqueda y seguimiento de dicho sujeto, hecho que se llevó a cabo con éxito en el mismo día de su notificación. Una vez detenido se comunicó al CENCI (Centro de Comunicaciones Internacionales de la División de Cooperación Internacional de Policía Nacional), órgano encargado de confirmar que dichas requisitorias se encuentran en vigor.
Posteriormente, y con todas las garantías legales y judiciales, fue puesto a disposición del Juzgado Central de Instrucción nº 6 de la Audiencia Nacional, órgano judicial competente para llevar a cabo la extradición del ciudadano brasileño para que cumpla dicha condena en su país.
La relación con organismos y agencias policiales internacionales es diaria, indica esta inspectora, y varía mucho, por lo que no resulta sencillo buscar un patrón específico. “No hay un perfil de delincuente concreto. Se trabajan delitos patrimoniales, pero también aquellos de delitos contra las personas, se realizan gestiones como buscar un teléfono o tomar declaración a una persona, arrestarla si es preciso, solicitar una información... Y lo hacemos con muchos países. Esta semana ha surgido este tema de Brasil, pero también hemos trabajado para otros asuntos relacionados con Grecia o con Holanda”, comenta esta policía. Lo que sí está fuera de duda es que lograr entregar a las autoridades brasileñas a un condenado por un delito sexual causa en estos profesionales un plus de motivación. “Sea con una investigación propia o fruto de la cooperación internacional, lo importante es que al final, la sensación que se quede es la de que el sistema funciona”.