Tudela
Navarre Spirits, la primera destilería artesanal con sello foral
El tudelano Javier Zubieta es el artífice de esta destilería tradicional con alambique de cobre, donde nace la ginebra Basandere: una creación elaborada cien por cien con productos locales, criterios de economía circular y un sabor “diferente”


Publicado el 16/12/2024 a las 05:00
Javier Zubieta, responsable de la marca de ginebra Basandere, ya ha puesto en marcha un sueño llamado Navarre Spirits: la primera destilería navarra, con sede en Tudela, que combina a la perfección la destilación tradicional con la más moderna tecnología.
Apasionado de este arte, Javier Zubieta decidió cambiar su vida hace cuatro años, formarse de la mano de expertos en la materia como Javier Pulido e investigar para elaborar sus propias creaciones. Y así se convirtió en el artífice de la primera ginebra de inspiración navarra.
Estos conocimientos y un alambique artesanal de cobre son los que hacen la ‘magia’. “El alambique es una máquina muy especial que cataliza las impurezas y consigue un sabor diferente: una cata seca, con toques afrutados y una suavidad espectacular, que recuerda al bosque y al monte bajo”, describe Zubieta.
Todo ello, utilizando ingredientes naturales, basados en una combinación de plantas autóctonas seleccionadas a conciencia, siguiendo los principios de la economía circular. “Para mí es muy importante trabajar con productores locales”, expresa Zubieta. Así lo hace con Zitromac, especializada en fruta fresca, deshidratada, liofilizada, botánicos, perlas y zumos naturales, o Josenea Bio, dedicada al cultivo ecológico rotativo de más de 60 variedades de plantas aromáticas y medicinales. Incluso las nuevas etiquetas que visten la ginebra son “ecológicas y hechas en Cascante”, apunta. Se trata, en definitiva, de una producción local con vocación universal. “Estoy convencido de que hay un espacio en el mercado para los alcoholes locales y artesanales de calidad premium”, reivindica.
En cuanto a la técnica, sigue los preceptos del London Dry Gin, “pero sin el London”, aclara. Una elaboración al estilo clásico. “Los ingredientes botánicos se depositan en el alambique para su destilado y de ahí sale el producto, al que ya solo se le añade agua para rebajar su graduación”, explica Zubieta.
También lleva tomillo, ajedrea de montaña o pieles cítricas hasta sumar un total de 13 ingredientes que terminan de dar forma a una ginebra muy personal, dentro de un proceso que Javier controla de principio a fin. “La elaboración es más lenta pero de este modo la calidad del alcohol mejora significativamente”, afirma.
Un homenaje a las mujeres
“Los alambiques suelen ser bautizados con nombre de mujer”, cuenta Zubieta. Por eso, decidió llamar al suyo ‘María’, en honor a su abuela. Del mismo modo, la marca Basandere, que toma su nombre de un ser femenino de la mitología vasca, rinde tributo a las mujeres. “Es un ser protector que cuida el bosque y avisa de los peligros a los pastores, algo que me recuerda al papel de las madres, a quienes quería homenajear”, concluye.

