Salud
34.000 personas en Navarra han sido diagnosticadas de cáncer y siguen vivas
La AECC organiza una jornada para abordar la situación de los supervivientes, que cada vez son más, y los problemas que afrontan


Actualizado el 08/11/2024 a las 09:47
Un total de 34.000 personas en Navarra, el 5% de la población, han sido diagnosticadas de cáncer en algún momento de sus vidas y siguen vivas. Se trata de personas en las que la enfermedad ha remitido y no reciben terapia en la actualidad pero también aquellas que siguen en tratamiento. Así lo puso de manifiesto ayer Marcela Guevara, médica del Instituto de Salud Pública de Navarra en el transcurso de la XXV Jornada Técnica sobre Cáncer en Navarra, que organiza la AECC y que este año se ha centrado en el tema ‘Supervivientes de cáncer’.
Según Guevara, una de cada cinco personas vivas que han sido diagnosticadas de cáncer tienen más de 75 años, el 14% entre 65 y 74, un 7% tienen entre 55 y 64 años y un 3% de 45 a 54. En menores de 24 años el porcentaje es del 0,2% y entre los 25 y 44 del 1%.
Por tipos de tumores mama (20%), próstata (15%) y colorrectal (13%) suman la mitad de las personas supervivientes. Y en el caso del cáncer de mama, la mitad de las supervivientes llevan más de 10 años desde el diagnóstico frente a un 29% en el caso del tumor de próstata en hombres.
Te puede interesar

Las personas vivas con cáncer se están incrementando debido al envejecimiento de la población y al aumento de las tasas de supervivencia por la detección temprana de los tumores, la mejora en los diagnósticos y las nuevas terapias, apuntó la especialista.
Sin embargo, se trata de un grupo muy heterogéneo de personas con necesidades muy dispares a las que hay que prestar atención ya que el cáncer impacta y tiene efectos distintos no solo en el ámbito físico sino también en el psicológico, social, laboral, en las necesidad de seguimiento (revisiones) tras la fase aguda de la enfermedad o incluso en los estilos de vida que se adoptan tras pasar por el proceso.
De hecho, en la jornada se incidió en que es preciso “ampliar la visión” sobre qué es un superviviente de cáncer. “El concepto está cambiando”, apuntaron durante la mesa redonda ‘Superviviente: nuevo paradigma’, en la que también participaron Ruth Vera, jefa de Oncología del HUN; Usua Lacosta, médica de Atención Primaria y Nerea Elizondo, enfermera de la UN, y que fue moderada por la oncóloga del HUN Susana de la Cruz.
MÁS CASOS Y SUPERVIVENCIA
De entrada , Guevara apuntó que el número de nuevos casos de cáncer está aumentado. En 2023, se registraron un total de 4.224 nuevos casos, 2.485 en varones y 1.739 en mujeres.
De ellos, el 62% correspondían a personas mayores de 64 años (dos de cada tres), un 33% tenían entre 45 y 64 años y un 5% eran menores de 45 años.
La tendencia en la última década, apuntó, es de un aumento del 18% de nuevos casos en ambos sexos. Sin embargo, la otra cara de la moneda es que ha mejorado la supervivencia. En concreto, el 62% de los pacientes con cáncer viven más de cinco años tras el diagnóstico. Según los datos de Salud Pública, comparando el periodo 1999-2007 con 2008-2016 el aumento en la supervivencia ha sido de cinco puntos.
Con todo, los datos cambian mucho en función del tipo de tumores. Así, en hombres varía del 90% de supervivencia en cáncer de tiroides o testículo al 20% en el caso de páncreas o encéfalo. En cuanto a las mujeres, las supervivencias más altas se registran también en tiroides o melanoma de piel mientras que las más bajas se encuentran en cáncer de páncreas o hígado.
Ruth Vera: "Navarra necesita un plan de atención para supervivientes de cáncer"
¿Qué es ser superviviente de cáncer? Los pacientes son cada vez más heterogéneos, sobre todo tras la irrupción de las nuevas terapias que se pueden mantener años, y expertos y entidades científicas trabajan para identificar cuáles son sus necesidades y qué modelos de atención se necesitan en las distintas fases del proceso.
Hasta ahora, explicó Ruth Vera, jefa de Oncología del HUN, la definición de superviviente tenía una visión muy acotada en el tiempo. Así, se hablaba de largo superviviente en el caso de personas que vivían cinco años tras el diagnóstico y sin tratamiento. Sin embargo, ahora hay pacientes que siguen en tratamiento más tiempo. “La definición de superviviente es la de una persona que ha tenido un cáncer a lo largo de su vida y va a tener necesidades especiales”.
Y es que hay distintas fases en el proceso: no es igual el paciente en fase aguda, recién diagnosticado, que en fase permanente (sin cáncer y sin tratamiento) o fase extendida, aquel que sigue recibiendo tratamiento y puede vivir 10 o 20 años más tras la incorporación de nuevas terapias.
Las necesidades, al margen de las terapias, son muchas y dependen de cada fase. Y, en este marco, las expertas abogaron por un modelo de cuidados para la persona superviviente. “Navarra necesita un plan”, apuntó Vera. “Tenemos un problema de magnitud muy seria que hay que abordar”. De hecho, en cáncer de mama se puso en marcha en 2020 un plan para que las pacientes sin riesgo pasasen a la supervisión de Atención Primaria, pero se ralentizó con la llegada de la pandemia.
Según Vera, un modelo podría ser el “compartido”, de forma que el paciente no salga de la esfera de Atención Primaria, con diferentes niveles de responsabilidad, de la mano con la atención hospitalaria, en cada momento.
El modelo debe cubrir el apoyo clínico, información, apoyo social, la concienciación y educación, entre otros aspectos.
Usua Lacosta, médica de Primaria, destacó como “ideal” que el seguimiento del paciente sea compartido por los profesionales hospitalarios y de Primaria. “Cada vez se vive más y los pacientes requieren un seguimiento para evaluar efectos tardíos, además de todos los problemas”.
Nerea Elizondo apuntó que los modelos pueden ser diferentes pero deben tener como base la información sobre el diagnóstico principal, tratamientos, valoración de síntomas y cronograma de revisiones. Y sumó a la familia del paciente en este plan.
“El paciente no puede sentirse perdido en el transito del hospital a Primaria. Parecen invisibles”. Ahora, dijo, “hacemos lo que podemos”. De ahí la necesidad de un plan individualizado en el que la Enfermería puede tener mucho papel. “Crear el perfil de largo superviviente en la estrategia de crónicos ayudaría mucho”, dijo.