Solidaridad
Cientos de personas miran al Líbano con Alboan y Jesuitas
La 27 jornada solidaria que impulsan la ONG y el centro educativo recaudó fondos para los 200.000 desplazados en ese país por el conflicto con Israel


Publicado el 20/10/2024 a las 18:56
¿Alguien se imagina qué ocurriría si Navarra tuviera que acoger un millón de refugiados? La pregunta puede sonar a disparate, pero es exactamente lo que sucede en otras latitudes del mundo. En El Líbano, un país con una extensión muy parecida a la de la Comunidad foral aunque con 6 millones de habitantes, la cuarta parte son personas refugiadas (palestinas, sirias, etc.). En los últimos meses, además, la situación se ha agravado por el ataque de Israel, que ha provocado el desplazamiento interno de más de 200.000 personas desde el sur al norte del país.
Este conflicto es el que este año han elegido la ONG Alboan, el colegio San Ignacio (Jesuitas) y el centro Loyola como destinatario de la jornada solidaria que celebran todos los años. La de este domingo, la número 27, tenía como misión recaudar al menos 5.000 euros para financiar al Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) en el Líbano, que desarrolla labores de distribución de alimentos, ropa, colchones y otros artículos de primera necesidad con la población que ha tenido que abandonar el sur del país, con especial foco en las familias con menores a cargo. “El JRS ha hecho un llamado de emergencia a todas las organizaciones que les apoyamos porque necesitan fondos para, al menos, los próximos seis meses. No parece que la situación vaya a resolverse en el corto plazo”, explicaba ayer Mary Tere Guzmán Bonilla, directora de Alboan, que se mostraba optimista sobre la meta de alcanzar los 5.000 euros. “Creo que llegaremos, el año pasado fueron 9.600 los euros recaudados”, confiaba. “Estamos muy agradecidas porque el colegio se vuelca en esta jornada todos los años. Se involucran desde los más pequeñitos de Infantil hasta los de Bachillerato. Hoy, además, ha salido un día maravilloso y el patio está lleno de familias”, añadía.
ACTIVIDADES, MARCHA Y COMIDA
La jornada arrancó a las once de la mañana con una misa, y después se desarrollaron juegos y actividades deportivas en el patio. A las 13 horas partió la marcha, encabezada por el alumnado, que regresó al mismo centro. Finalmente, a las 14 horas unas 350 personas participaron en la comida, con tickets que costaban entre 10 y 13 euros. “Pero Navarra siempre se vuelca mucho con Alboan y la gente es generosa. Si el billete vale 10, mucha gente te da 20”, ponía como ejemplo. Además de los tickets de comida también se pusieron a la venta pequeños objetos elaborados por el alumnado, productos gastronómicos, y se podía contribuir directamente con una donación.
CADA VEZ MÁS NECESIDADES
Guzmán recordó ayer que, lejos de avanzar, “cada vez hay más necesidades en el mundo”. “Desgraciadamente, en vez de necesitar estar en menos lugares, el Servicio Jesuita a Refugiados ha crecido y está ya presente en 58 países, algunos de ellos en conflictos olvidados, como el de la frontera entre Tanzania y Burundi”.
Por eso consideró “clave” que, más allá de la recaudación económica, esta fiesta anual suponga una vía de sensibilización a toda la comunidad educativa. “Se trata de que entendamos qué está pasando y que nos solidaricemos con estas situaciones . Tenemos que generar conciencia de qué ocurre en el mundo y de la necesidad de paz. Si no la hay, se originan muchos éxodos. La gente se mueve y cuando tocan las puertas de Europa, es cuando saltan las alarmas y se generan los discursos del miedo, aunque todos los datos demuestran que los mayores flujos migratorios están dentro de los propios continentes”.