Un día especial
Marian vuelve a bañarse en el mar
Un accidente dejó en silla de ruedas a esta residente del Centro Infanta Elena de Cordovilla. Ha cumplido su sueño de bañarse en el mar en la playa de Getaria, gracias a la ONG Ambulancia del Deseo


Publicado el 30/06/2024 a las 05:00
Marian había aceptado que, debido a sus problemas de movilidad después de sufrir un accidente, nunca iba a volver a disfrutar de un baño en el mar o de un día de playa. Esta semana, sin embargo, la fundación Ambulancia del Deseo, junto a Cruz Roja Gipuzkoa, se ha encargado de demostrarle que estaba equivocada y que los deseos se cumplen, por difíciles que parezcan. Esta joven, que reside en la residencia Infanta Elena de Cordovilla, pasó un “día de lo más especial” en el arenal de Malkorbe, en Getaria.
El equipo médico de su residencia contactó con la organización Ambulancia del Deseo para hacer del sueño de Marian una realidad. Para ello, la asociación benéfica puso en marcha su maquinaria. El trayecto, realizado en una ambulancia adaptada, comenzó en su sede, en Asturias, para después recoger a Marian en Cordovilla. El viaje se hizo “ameno” gracias al gusto musical de Marian, del que disfrutaron hasta llegar al arenal de la costa vasca, cuenta Pelayo Fernández, técnico de ambulancias que acompañó a Marian en esta experiencia “inolvidable”.
En la playa de Malkorbe fueron recibidos por el equipo de Cruz Roja Getaria. Eva Rico, técnica en emergencias sanitarias, subraya que “como en otras ocasiones que hemos trabajado con Cruz Roja Gipuzkoa, la actitud de los socorristas fue impecable”. Cumplir este deseo en la playa de Malkorbe no fue casual. Esta playa ofrece desde hace más de 20 años un servicio de baños asistidos y dispone de sillas, muletas anfibias y chalecos salvavidas, haciendo de esta orilla la ideal para llevar a cabo estos baños. Imad El Hannaoui, responsable de la playa, explica que “no solo les bañamos”, sino que desde Cruz Roja Getaria ponen todo de su parte, haciendo referencia tanto a recursos y materiales como al personal especializado, “para hacer de esta experiencia una que recuerden para siempre”. Los voluntarios se encargan de llevar a cabo todos los procedimientos pertinentes para el baño, como “cambiarles de ropa o moverles de silla”, entre otros.
El Hannaoui describe aquel día como uno “poco soleado”, de los que han sido habituales en el territorio durante el mes de junio. Pero las altas temperaturas no se echaron en falta. Por fin, después de tanto años, Marian pudo volver a sentir el agua salada, la brisa marina y escuchar el ruido de las olas. “No paraba de repetir lo agradecida que estaba”, rememora El Hannaoui. Por su parte, Pelayo Fernández destaca la “indescriptible” mirada de Marian una vez se había acostumbrado a la temperatura del agua. “Transmitía una felicidad y tranquilidad plena”.
Tras un chapuzón de “unos 20 minutos”, Marian pudo disfrutar de una agradable comida. Y el día no terminó ahí. Esa tarde contempló de cerca la fauna marina en el Aquarium de San Sebastián, donde disfrutó de una visita guiada en la que conectó aún más con aquello que tanto añoraba, el mar. “Lo primero que le llamó la atención fueron los souvenirs”, cuenta Fernández entre risas. Aunque un detalle que no podrá olvidar es la manera en la que Marian miraba a los peces. “Estaba completamente fascinada”.
Fue una jornada muy larga para Marian, en la que pudo “desconectar” y salir de la residencia navarra a la que llama hogar. A pesar de su cansancio, insistía en “invitarnos a tomar algo o a cenar”, explica Fernández, quien remarca cómo “la Marian que conocí a las 11.00 de la mañana y de la que me despedí a las 19.00 horas eran dos personas distintas”. Su expresión hablaba por sí sola. “Pude apreciar mucha más felicidad en su cara”.
GETARIA, CUNA DE ESTE SERVICIO
Cruz Roja ofrece un verano más el servicio de baño asistido para personas con movilidad reducida. “Me gustaría que la posibilidad de acceder a estos baños pueda llegar a más público”, señala Imad El Hannaoui, quien además reivindica que “lo que hacemos no es nada excepcional. Debería ser un derecho que estas personas disfruten del verano y de un baño” como cualquier otro usuario de la playa.
“Al final en Getaria somos la cuna de los baños asistidos porque la playa de Malkorbe nos lo permite, apunta el responsable de este arenal: tiene poco oleaje, aparcamiento para personas con discapacidad y buenos servicios. Por ello, los voluntarios de Cruz Roja Gipuzkoa ofrecen el programa ‘Hondartzak denontzat’ (Playas para todos), que “solventa las dificultades de acceso a las playas así como el disfrute del baño en el mar de manos de expertos socorristas”.