Tecnología
Así afectará a tus dispositivos la nueva ley que entrará en vigor este año
Los fabricantes que la incumplan se exponen a multas millonarias


Publicado el 17/06/2024 a las 05:00
Cada día leemos sobre algún nuevo tipo de estafa cibernética y, si bien algunas resultan cada vez más fáciles de esquivar -ignorar hipotéticos mensajes de auxilio y llamadas de misteriosos asesores bancarios...- otras dependen más bien de los fabricantes de dispositivos. Los ciberdelincuentes aprovechan brechas de seguridad en los sistemas operativos de nuestros teléfonos y ordenadores para sustraer información personal, la cual les permite chantajearnos o vaciarnos la cuenta corriente sin mediar palabra. En ocasiones, son los ‘gadgets’ del hogar conectado -como las cámaras de vigilancia- los que atesoran fallos de diseño que permiten la intrusión de desconocidos, sin que podamos hacer mucho al respecto salvo confiar en el lanzamiento de parches correctores.
A este respecto, la Unión Europea ultima la llamada Ley de Ciberresiliencia, aprobada por el Parlamento Europeo el pasado marzo y pendiente del dictamen del Consejo Europeo. Cuando sea efectiva, previsiblemente este año, todos los dispositivos tecnológicos que se comercialicen en el marco de la UE deberán cumplir con una normativa mínima en ciberseguridad. El objetivo es que nuestros aparatos se blinden de fábrica frente a los malhechores digitales, tal y como explica a este medio Martín Trullas, director de la división de Advanced Solutions de la firma Ingram Micro: "La UE quiere garantizar la capacidad de los sistemas para resistir y/o recuperarse ante ataques cibernéticos. Por ello, propone actuaciones en dos frentes: proteger los activos digitales y facilitar su continuidad ante este tipo de incidentes. Anticipación, detección y respuesta rápida son tres de las claves de la ciberresiliencia, que ahora está sobre la mesa con la llegada de esta ley".
Una vez aprobada la ley, los fabricantes tendrán tres años para adaptar a la normativa aquellos dispositivos que se hayan puesto a la venta a partir de su entrada en vigor. Eso sí, habrá excepciones como "el software de código abierto o los servicios que ya están cubiertos por las normas existentes, como es el caso de los dispositivos médicos, la aviación y los automóviles", matiza Trullas.
¿Cómo afectará entonces la Ley de Ciberresiliencia a consumidores y fabricantes? Respecto a los primeros, Trullas vaticina que la normativa supondrá, "por un lado, mayor seguridad a la hora de utilizar dispositivos digitales conectados a internet, ya que serán más robustos que hasta ahora. Por otro, brindará un mayor grado de transparencia e información, porque los usuarios tendrán que ser informados sobre el grado de seguridad que ofrecen esos dispositivos. Les ayudará a elegir qué tecnología comprar en función de la ciberseguridad de cada producto".
En cuanto a las compañías, la ley contempla multas de hasta 15 millones de euros o el 2,5% de su volumen de negocio en caso de ser ignorada. Así, el directivo de Ingram Micro cree que "terminará beneficiando a las marcas que diseñen, vendan y mantengan dispositivos más robustos, fiables y seguros".
Visto lo visto, también cabe preguntarse qué ocurrirá con aquellos aparatos comercializados antes de que entre en vigor la nueva ley. "Muchos consumidores y empresas optarán por renovar los dispositivos que ya tengan, y que no cuenten con esa capa de ciberseguridad", dice Trullas.
El detonante de la Ley de Ciberresiliencia se encuentra en la gran cantidad de dispositivos conectados a internet indebidamente protegidos frente a los ciberdelincuentes. Esto supone un problema para 6 de cada 10 españoles, quienes según el CIS aseveran tener poco o ningún conocimiento de ciberseguridad: "Hasta ahora -prosigue Trullas- se ponía todo el peso de la responsabilidad en el usuario, en sus buenas prácticas a la hora de usar dispositivos digitales; pero la nueva legislación digamos que reparte esa responsabilidad entre el usuario y el fabricante, que debe cumplir unos requisitos para que, independientemente del grado de conocimiento o comportamiento del usuario, el dispositivo cuente con herramientas para proteger la ciberseguridad. Es ahí donde vemos el cambio de calado".
CIFRAS
3 años es el tiempo que les darán a los fabricantes para adaptarse a la normativa
15 millones de dólares es la multa a la que se exponen las compañías