Salud y mujer
Afectada por endometriosis: "Todos los meses iba a urgencias y a los 16 años me desmayé de dolor"
Nerea Osés y Nuria Orzanco representan la ‘cara y la cruz’ de la endometriosis. La primera fue diagnosticada con 16 años y tiene dos hijos. La segunda, a los 41, y no ha podido ser madre


Actualizado el 14/03/2024 a las 16:33
Nerea Osés Redondo pasó cinco años de su vida en urgencias. Desde los 11, cuando le vino la regla, a los 16, cuando por fin descubrieron qué le pasaba. Durante ese lustro, todos los meses sufría unos “dolores terribles” cuando tenía el periodo, sangrados muy abundantes, vómitos... “No me veían nada. Me decían que serían gases. Pero me dolía tanto la tripa que a veces no podía ir a clase. Ni mucho menos practicar gimnasia”, recuerda. A los 16, finalmente, el dolor fue tan intenso que se desmayó y en una operación de urgencias vieron que su tejido endometrial (el que recubre el útero por dentro) se había diseminado por los ovarios. “Por fin le pusieron nombre: endometriosis. Me pautaron tratamiento y he tenido dos hijos”, resume. Muy diferente ha sido el caso de Nuria Orzanco Zubiri. Con los mismos síntomas pero a la que no le diagnosticaron hasta que cumplió los 41 años. Hoy le han concedido la incapacidad laboral, sufre secuelas de movilidad, le extirparon el útero y no ha podido ser madre. Las dos forman parte de la Asociación de Endometriosis de Navarra (ASENNA) y ponen voz y nombre a esta patología. Suponen la cara y la cruz y la evolución tan diferente que se puede llevar si se logra o no diagnóstico temprano.
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Nerea cuenta que, tras aquella intervención quirúrgica, le pautaron tratamiento hormonal (la píldora inicialmente y el DIU, dispositivo intrauterino, después) para evitar que ovulara y, por tanto, tuviera la regla. “Desde entonces, se me fueron los dolores. He tenido una atención ginecológica buenísima”, subraya esta mujer que ahora suma 43 años, tiene dos niños de 5 y 3 (Aner y Ekhi) y ha trabajado como socorrista acuática en Cruz Roja. Vecina de Añorbe (Valdorba), a donde se mudó por sufrir sensibilidad química múltiple (intolerancia a sustancias, olores... que, en principio, no tiene que ver con la endometriosis), cuenta que no tuvo problemas para quedarse embarazada. “La ginecóloga no me dejaba que me viniera la regla e intentamos la fecundación in vitro. Pero falló y al mes, me quedé embarazada de forma natural”. El segundo embarazo también llegó muy rápido y en cuento le volvió la regla tras la lactancia, continúa su relato, se puso otra vez el DIU. “Me decían que igual no volvía a tener dolor. Pero no me quise arriesgar. Era pensar en el dolor y.... Buf”. Los médicos coincidieron en que sus embarazos fueron “pequeños milagros”, ya que presentaba una endometriosis de grado 4 (la más grave).
DOLOR PÉLVICO CRÓNICO
Muy diferente es el caso de Nuria Orzanco Zubiri, de 46 años y vecina de Olcoz (Zona Media). Sus dolores pélvicos comenzaron también a los 11 años pero ningún especialista puso nombre a su enfermedad hasta los 41. “Y eso que mi madre murió de cáncer de endometrio y a mis tres tías (por parte de madre y padre) les han extirpado el útero. Ojalá me hubieran diagnosticado antes”, lamenta por las secuelas que sufre. A ella también le quitaron el útero (histerectomía). “He mejorado pero no estoy curada”, explica que toma un tratamiento hormonal y que le inyecta lidocaína (un anestésico local) a diario durante dos semanas, cuyos efectos le duran alrededor de tres meses.
“Como no me encontraban una causa física, algunos médicos me decían que podía ser mental. A mucha gente le pasa. Les derivan a salud mental en vez de darles tratamientos para el dolor. Es cruel”, critica. Y añade que, además, muchas mujeres diagnosticadas de endometriosis sí que sufren posteriormente trastornos mentales (ansiedad, depresión...) “Si no encuentras apoyo en el entorno próximo (familia, amigos, trabajo...), sientes una soledad terrible. Hay gente que no te entiende ni te apoya. Yo he perdido muchos amigos por el camino”.
La hija de una afectada ya ha sido operada dos veces con 11 años
“Que se hagan estudios específicos para comprobar si la endometriosis tiene o no origen hereditario”. Es la petición de las integrantes de la asociación navarra. Una de ellas, con endometriosis desde que le vino la regla a los 12 años, y madre de una niña de 11 lamenta ahora la situación de su hija. “Le vino el periodo en noviembre, con 11 años. Y en cuatro meses, ya ha tenido que ser operada dos veces de urgencias porque ha sufrido la torsión de una trompa”, relata la madre. Recuerda que ella pidió que la atendiera un ginecólogo (por sus antecedentes familiares). “Pero, me dijeron que, como es menor de edad, la tenía que atender el pediatra y operar el cirujano pediátrico”.