Innovación
Mayores de Erro y Cascante testan una nueva atención sociosanitaria
El proyecto piloto ‘Acercar’ lo impulsan el Colegio de Médicos y Adacen, pone el foco en las zonas rurales y ahora se ampliará a Olite


Actualizado el 04/03/2024 a las 20:16
“Con este sistema me siento más segura y puedo seguir viviendo en mi casa”. María Josefa Erneta Villanueva tiene 88 años, “serán 89 el próximo 4 de mayo”, y es vecina de Erro. Una población pirenaica de 141 habitantes que radica en el corazón del valle con el mismo nombre. Y allí, en su propia vivienda y con ella misma como parte implicada, se desarrolla una de las piezas clave de un proyecto piloto innovador. Una iniciativa que, combinando tecnología y personal cualificado, atención presencial y online, busca definir y testar nuevos servicios de atención sociosanitaria centrados en mayores del medio rural que puedan completar la oferta actual. Se aspira, en último término, a una mejora de la calidad de vida de estas personas, evitar hospitalizaciones o retrasar al máximo su ingreso en centros residenciales.
‘Acercar’ es el nombre del proyecto, impulsado por el Colegio de Médicos de Navarra y Adacen (Asociación de daño cerebral de Navarra), subvencionado por el Gobierno de Navarra y financiado por la Unión Europea (fondos Next Generation EU). Se desarrolla desde julio en el valle de Erro y Cascante, y ahora se ampliará a Olite. Un proyecto de innovación social en el ámbito rural, según se destacó este lunes en Erro, donde se mostraron sus primeros resultados.
“Las sensaciones están siendo muy positivas”, reveló Juana Celay Rodrigo, médica del consultorio de Erro y coordinadora local, que explicó en una visita a la vivienda de María Josefa Erneta cómo ella, ayudada por su hija Asun, se toma a diario diferentes constantes que luego transmiten vía online. Una tecnología específica “accesible y que se va mejorando con el uso”.
“La estrategia de telemonitorización queda dentro de la estrategia más general de telemedicina. Desde sus hogares, y con un maletín y la tablet que les aportamos, los mayores pueden tomarse registros sobre tensión arterial, frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno, temperatura corporal, peso o glucemia. Y con esos datos nosotros podemos llevar un seguimiento más estrecho de su salud, cambiar o ajustar tratamientos, detectar de forma precoz efectos secundarios o descompensaciones, reducir ingresos hospitalarios...”, enumeró Celay. “Y ellos, como sus familias, se sienten acompañados y seguros, pues saben que controlamos sus datos. Incluso podemos fijar niveles y, si se superan, nos salta una alarma”, dijo.
Antes, “salvo controlarse el peso o la tensión”, el resto de constantes solo las podía tomar el equipo de Atención Primaria de zona de forma más espaciada. “Al hacerlo ellos, además de haber mayor constancia, toman conciencia de la evolución y acaban adquiriendo hábitos de autocuidado”, aseguró.


Además de esta monitorización permanente en domicilios, se han instalado espacios tecnológicos para monitorizar datos de salud y enviarlos online al médico (que los puede consultar en su ordenador, tablet o móvil) tanto en la residencia Ibañeta de Erro como en un local municipal de Cascante. Allí, los coordinadores son los médicos Luis Mendo y Jesús Ayensa.
EN CASA Y EN GRUPO
Desde julio, esta experiencia piloto ha trabajado con 72 personas en Erro (35) y Cascante (37). De ellas, el 53% vive en residencias y el 47% en sus domicilios, el 69% son mujeres y el 31% hombres, y la edad media es de 82,3 años. El 64% de participantes está monitorizado.
A través de la coordinación del equipo sociosanitario itinerante de cada zona (medicina, enfermería, trabajo social y servicios sociales), se detectan las personas mayores, con discapacidad o con vulnerabilidad del entorno rural susceptibles de participar.
Además de la parte médica de registro de constantes, la otra vertiente de ‘Acercar’ radica en fomentar la mejora de la calidad de vida y/o la recuperación funcional. Así, a través de la tecnología y de los espacios habilitados en residencias de ambas localidades, se llevan a cabo sesiones de fisioterapia y neurorrehabilitación (ahora se añaden también de logopedia).
“El modelo combina sesiones virtuales y presenciales, en algún caso en sus propias casas, fomentando a su vez con las grupales la socialización”, destacó Amaia Jorajuria, terapeuta de Adacen. Este lunes, dirigió una simulación de fisioterapia con cuatro residentes de Erro que trabajaron de forma presencial (Villar, Miguel, Paquita y Ángel), mientras otras dos vecinas de la zona (Lidia y Raquel) seguían la sesión desde casa por videollamada. “Esto no tiene nada que ver con ponerles un vídeo y que sigan pasos, pues así podemos corregir posturas, hablamos de cómo se sienten, etc.”.
En definitiva, según se trasladó, los objetivos globales de este modelo, que se espera sea replicable, son mejorar el estado de salud física y mental de las personas mayores de la zona rural; reducir la brecha digital y aportar una mejor atención; que los usuarios logren más autonomía que les permita seguir viviendo en su hogar más tiempo; y generar empleo para luchar contra la despoblación.
Las entidades impulsoras destacaron los resultados. “Vivan donde vivan, se ofrece a todos los mayores acceso a servicios de neurorrehabilitación, fisioterapia y logopedia de calidad”, valoró Andrés Ilundáin, director de Adacen. Y Rafael Teijeira, presidente del Colegio de Médicos, destacó que “se promueve su autonomía y permanencia en el hogar mediante un nuevo modelo integral de atención sociosanitaria centrado en la persona”. Respaldaron el proyecto los consejeros del Gobierno Félix Taberna (Presidencia) y Fernando Domínguez (Salud).