Carta de los lectores

Retraso importante en el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama

El 65% de las mujeres que participan en el programa tiene que esperca cerca de 3 años para la siguiente mamografía

El cáncer de mama es una de las enfermedades a las que se suele reconocer el derecho a una pensión por incapacidad permanente
AmpliarAmpliar
El cáncer de mama es una de las enfermedades a las que se suele reconocer el derecho a una pensión por incapacidad permanente
El cáncer de mama es una de las enfermedades a las que se suele reconocer el derecho a una pensión por incapacidad permanente

CerrarCerrar

Leticia San Martin Rodriguez, Portavoz de UPN en el Parlamento de Navarra

Publicado el 29/01/2024 a las 05:00

A las mujeres nos preocupa, y mucho, el cáncer de mama. Somos conscientes de que es el cáncer más frecuente entre la población femenina y que las estimaciones apuntan a que una de cada ocho, podemos desarrollar un cáncer de mama a lo largo de nuestra vida. Las cifras son duras y eso, a pesar de que los programas de detección precoz, la innovación en los tratamientos y la medicina de precisión, han ido mejorando el pronóstico y la supervivencia para este tipo de cáncer.

Durante la pandemia por Covid-19, las personas con cáncer fueron identificadas como las “víctimas colaterales” de la crisis sanitaria, debido a los retrasos que sufrían en el diagnóstico y en los tratamientos. En aquel momento, asistíamos al enlentecimiento, o incluso a la parada completa de los Programas de Detección Precoz del Cáncer, sin ser muy conscientes de las repercusiones que eso podría llegar a tener en un futuro. El futuro ya ha llegado y en Navarra, el gobierno ha pasado de hablar con orgullo de nuestro Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama, a que sea incómodo hablar de él. El retraso que acumula desde la pandemia y que no se ha podido corregir en 3 años, es el motivo de esa incomodidad. Eso y saber que es un problema que afecta, ni más ni menos, que a 118.000 mujeres navarras.

Hace unos meses se publicaba un informe por parte del Ministerio de Salud que muestra a Navarra como una de las comunidades que peor gestionó el impacto de la pandemia sobre el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama. Y con ese malísimo punto de partida, la realidad es que todavía, a día de hoy, el Programa acumula un retraso de 8 meses en la realización de las mamografías. Según la Orden Foral 132/2014 que reordena el Programa de Detección Precoz de Cáncer de Mama en Navarra, las mamografías deben realizarse cada 2 años, ósea, cada 24 meses y actualmente, se están realizando cada 32 meses. Todavía peor, el 65% de las mujeres que han participado en el Programa en la actual vuelta, han esperado entre 3 años y 3 años y medio desde la anterior mamografía.

El retraso en el cribado puede conllevar una disminución en el número de tumores diagnosticados en etapas tempranas de la enfermedad y las consecuencias pueden ser importantes. De hecho, hay evidencia científica de sobra, que apunta a que un retraso de 3 a 6 meses en el diagnóstico del cáncer de mama, se asocia a un peor pronóstico a largo plazo y a una supervivencia más corta. Tengo que reconocer que desde Unión del Pueblo Navarro se ha sido extremadamente diligente con este tema, porque son innumerables las intervenciones en el Parlamento de Navarra advirtiendo de la mala gestión de este Programa durante y tras la pandemia y del consiguiente retraso que se estaba acumulando. Pero como siempre, la política es lo primero -incluso por delante de la salud - y la negativa a reconocer que se estaba gestionando peor que otras comunidades, junto con promesas inverosímiles de recuperación del tiempo perdido, fue la respuesta con la que se cerró filas -y legislatura- por parte del gobierno. Ahora nos encontramos con la cruda realidad de que, a pesar de las promesas repetidas por parte del gobierno, ni en 2022, ni en 2023, se ha conseguido llegar a la realización de las 45.000 mamografías que se hacían en pre-pandemia. Estamos lejos; concretamente, a 10.000 mamografías de volver a esas cifras. Y eso, pese a que desde mediados de 2022 se ha externalizado una parte del Programa, privatizando la lectura e informe de las mamografías. Porque, aunque hay un mantra interesado que se repite constantemente sobre la privatización de la sanidad en Navarra, lo cierto es que este gobierno ha batido todos los récords de gasto público, en sanidad privada.

A esto hay que sumar el “gasto de bolsillo” que muchas navarras han tenido que realizar para hacerse una mamografía en una de las clínicas privadas de nuestra comunidad foral, preocupadas porque no eran llamadas para realizarse el cribado. Pero no todas las mujeres tienen esa posibilidad y siempre que se dificulta el acceso a los servicios de salud -en este caso a servicios preventivos- se potencia la inequidad entre las mujeres que pueden y las que no pueden asumir el acudir a la sanidad privada. En definitiva, se favorece un acceso a los servicios de salud, a “dos velocidades”. El retraso en la realización de las mamografías en Navarra es un problema serio, al igual que otros problemas serios que padece nuestro sistema sanitario navarro. Los únicos responsables son los que tienen influencia sobre el sistema, que son los que gobiernan. A ellos nos hemos dirigido esta semana en el Parlamento de Navarra para que, cuanto antes, pongan medidas correctivas y las mujeres navarras volvamos a ser citadas cada 2 años a las mamografías de detección precoz del cáncer de mama.

.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora