Salud
La receta electrónica llega a los 7.515 mutualistas de Muface concertados
Navarra cuenta ya con este sistema de dispensación de medicamentos que permite prescindir de las recetas en papel


Publicado el 23/01/2024 a las 05:00
Los 7.515 mutualistas de Muface que han elegido la opción concertada para su asistencia sanitaria ya disponen de receta electrónica en Navarra para recoger sus medicamentos en las farmacias. Se trata de un sistema similar al de la red sanitaria pública que permite al mutualista prescindir de los talonarios de recetas en papel que utilizaba hasta ahora. Así, el mutualista dispondrá de una tarjeta que debe presentar en la farmacia donde, gracias al sistema informático puesto en marcha, dispone de la información sobre la prescripción de medicamentos realizada por el médico.
La presentación del sistema de receta electrónica para este colectivo tuvo lugar ayer en la farmacia Arrechea Bidaur de la capital navarra. El acto contó con la presencia de Alberto Mantilla, presidente del Colegio de Farmacéuticos; Rafael Teijeira, presidente del Colegio de Médicos de Navarra; Maite López de Goicoechea, directora provincial de Muface en Navarra; Daniel Cámara Baztán, director general de IMQ y José Ángel Indave García, director médico de IMQ.
CALIDAD Y SEGURIDAD
De esta forma, Navarra se une a otras comunidades como Asturias, Canarias, Cantabria, Extremadura y la Rioja en la incorporación de la receta electrónica concertada.
Maite López de Goicoechea recordó que los mutualistas de Muface tienen asistencia sanitaria pública, ya que son funcionarios, pero tienen la opción anual de optar por la red sanitaria pública o por el sistema de atención concertada (un proveedor concertado). En este último caso, las entidades que conciertan con Muface son ASISA, Adeslas y DKV, aunque en Navarra facilitan la asistencia sanitaria a través de IMQ-Navarra.
Según apuntó, el sistema de receta electrónica supone un avance importante ya que, hasta ahora, el mutualista de opción concertada tenía que encargarse de custodiar el taco de recetas y llevarlo al médico cada vez que requería asistencia. Ahora ya no tiene que llevarlo ya que dispone de una tarjeta sanitaria y el médico escribe la prescripción en un programa de receta electrónica (SIREM).
Con el nuevo sistema, se evitan desplazamientos y problemas derivados del olvido del talonario de recetas, lo que supone un ahorro de tiempo y mayor calidad asistencial. Además, el sistema conlleva una mayor seguridad en la dispensación ya que evita posibles fallos derivados de la escritura en la receta, por ejemplo.
Alberto Mantilla destacó que es un hito digital que demuestra que la farmacia navarra está a la vanguardia. “Si ponemos la vista en el paciente se le facilitan los trámites y el seguimiento de sus tratamientos”. Por su parte, Rafael Teijeira apuntó que para los médicos supone un avance pero, sobre todo, para los pacientes porque ofrece mayor seguridad, ya que el profesional sigue la prescripción de forma más adecuada. “Permite la identificación del profesional, lo que implica la certeza de que quien prescribe está autorizado. Al mismo tiempo, permite una estrecha colaboración entre prescriptor y dispensador. Es un ejemplo de colaboración”.