Marca Navarra
La Ribera de Navarra, en el centro de la solución para la cohesión territorial y social en Navarra
Consorcio EDER ha elaborado la Hoja de Ruta de Cohesión Territorial y Social para los años 2023 centrando sus esfuerzos tanto en luchar contra el reto demográfico como favorecer el arraigo y atraer población e inversiones al territorio de la Ribera, con el objetivo de reducir las brechas socioeconómicas con el resto de Navarra


Publicado el 06/12/2023 a las 05:00
La Ribera de Navarra hace frente a una serie de desafíos en el ámbito de la cohesión territorial y social específicos, que hace necesario establecer y definir un plan de trabajo consensuado y continuado en el tiempo que permita mejorar la cohesión social y territorial de la Ribera Navarra, reduciendo las desigualdades internas y con respecto al conjunto de Navarra a través del desarrollo e implementación de acciones y proyectos de alto impacto en el territorio.
Por ello, y desde la aprobación en diciembre de 2021 de la actualización de la Estrategia de Especialización Inteligente y Sostenible de la Ribera de Navarra, ECESI, la Cohesión Territorial y social es una de las palancas de desarrollo priorizadas en dicha estrategia para la Ribera de Navarra.
Por eso, Consorcio Eder ha elaborado la Hoja de Ruta para el desarrollo de la cohesión territorial y social en la Ribera Navarra, que espera poder trabajar en los próximos año en cinco ejes: (1) afrontar los procesos de cambio derivados del reto demográfico de la Ribera (inmigración, envejecimiento, población joven, etc.), (2) fortalecer la articulación territorial mediante conectividad y movilidad asociada a la formación, empleo, servicios e infraestructuras, (3) generar atractividad y oportunidades de desarrollo empresarial para el territorio, (4) acelerar la transición verde y digital de la Ribera Navarra y (5) mejorar el posicionamiento y visibilidad de la Ribera en la planificación estratégica y gobernanza regional.


Es innegable que al Ribera de Navarra es tierra de emprendedores y empresas, los datos de este año 2023 son espectaculares en la Ribera de Navarra, son el mejor año de la historia de Consorcio Eder, donde se han atendido a más de 410 personas emprendedoras y autónomos, y se han puesto en marcha hasta el mes de noviembre 154 nuevas actividades económicas en este 2023.
A nivel general, en cuanto al concepto de “atractividad territorial”, la Ribera cuenta con innegables potencialidades, una situación geográfica y unas conexiones por carretera y ferrocarril óptimas, tenemos suelo industrial disponible en 45 polígonos, mano de obra cualificada, centros educativos de formación profesional y universitarios, unas entidades locales y administraciones cercanas y accesibles, una buena dotación de servicios y equipamientos públicos, un clima benigno, una orografía y geografía accesible y nada abrupta, una conectividad digital razonablemente buena, etc.


Pero es cierto a la vez que existen puntos de mejora en estas infraestructuras y servicios que hay que intentar desarrollar, así como desequilibrios bien identificados soportados pro datos objetivos, como la tasa de desempleo que en la Ribera es del 11,5%, dos puntos superior a Navarra , la tasa de riesgo de pobreza que está en torno al 30%, diez puntos más que en Navarra, la inversión en I+d de nuestras empresas que se encuentra en el 1,1%, la mitad que en Navarra, la renta media por hogar se sitúa en torno a los 30.000 euros, un 20% menos que la media de Navarra, o la tasa de estudios superiores finalizados, que es de un 19%, más de diez puntos menos que en Navarra, etc.
Consorcio Eder va a iniciar durante este 2024 la implementación de la Hoja de Ruta para el desarrollo de la cohesión territorial y social en la Ribera Navarra, donde además de desarrollar diferentes actuaciones en los cinco ejes claves de esta hoja de ruta ya mencionados, quiere desarrollar una gran apuesta transformadora para la Ribera de Navarra, un gran proyecto estratégico transformador a nivel empresarial, y específicamente a nivel tecnológico: la implantación o creación de un centro tecnológico y de innovación de referencia en el territorio.


El desarrollo de este proyecto será el detonante para iniciar un nuevo ciclo virtuoso de desarrollo endógeno de nuestras pymes (el 95% del tejido empresarial de la Ribera), de creación/transformación de una industria local de base tecnológica, de desarrollo de nuevas empresas proveedoras locales, de creación de empleo de alto valor añadido, de impulso de un modelo de innovación local, etc. Apoyando el crecimiento orgánico y al desarrollo basado en innovación y tecnología de nuestras pymes, apoyamos el desarrollo económico y social de la Ribera con mayúsculas, y para la puesta en marcha de este importante proyecto se hará necesaria la colaboración pública y privada de Gobierno de Navarra, ayuntamientos, instituciones, empresas y centros de conocimiento y formación.
Consorcio EDER cuenta con otro gran instrumento de desarrollo local que también trabaja por un territorio vertebrado social y territorialmente, es la Estrategia de Desarrollo Local Participativo, que es el instrumento encargado de canalizar los fondos LEADER para el desarrollo rural en la Ribera de Navarra. Esta es la otra gran estrategia desde la que se desarrollan proyectos y políticas, en este caso buscando el desarrollo rural y la cohesión social para la Ribera. En el periodo que va de 2023 a 2027 esta estrategia va a movilizar más de los 5.5 millones de euros, que irá a parar a las empresas, organizaciones privadas y entidades locales de la Ribera principalmente, y donde de nuevo los pilares de sostenibilidad y digitalización serán dos de las palancas clave para el nuevo periodo.


En definitiva, un brillante presente para Consorcio Eder, pero sobre todo un ilusionante futuro que se está trabajando ya a través de la apuesta por el desarrollo económico, social y medio ambiental, pero en particular con la articulación de proyectos e iniciativas en torno a la vertebración del territorio en el ámbito de la cohesión social y territorial, para conseguir una Ribera mejor, y una Navarra mejor, porque la solución para una Navarra vertebrada y cohesionada social y territorialmente, pasa por una apuesta clara, diferenciada y bien dotada de recursos para el desarrollo de la Ribera de Navarra.

