"Los videojuegos están diseñados para enganchar"
La psicóloga profesora e investigadora en la UPNA Marta Beranuy recuerda que las apuestas 'online' se consideran una adicción desde 2013


Publicado el 05/12/2023 a las 05:00
Marta Beranuy lo tiene claro: no existe una adicción al móvil o a las pantallas sino al uso de determinadas actividades que se pueden hacer con ellos. “La adicción con más evidencia empírica es a los videojuegos y al juego de azar (la ludopatía)”. Hasta hace unos años no se consideraba así hasta que llegó el respaldo de instituciones internacionales (la Asociación Americana y Psiquiatría en 2013 y la Organización Mundial de la Salud en 2018). Desde entonces, insiste, se habla de adicción a los videojuegos y a las apuestas (sobre todo deportivas) ‘online’. Nacida en Almenar (Lleida) en 1981, es doctora por la Universidad Ramon Llull de Barcelona (con una tesis sobre adicciones tecnologías) y actualmente ejerce como profesora e investigadora de Psicología en la UPNA.
La adicción a los videojuegos, recalca, se produce porque ofrecen muchos estímulos (luces, sonidos...) “Generan una cascada de dopamina. Tienen un patrón adictivo porque siempre se quiere conseguir más y están diseñados para que nos enganchemos”.
EL 'BUCLE' DE LAS APUESTAS
Respecto de las apuestas ‘online’, recalca, atrapan sobre todo a los chicos a partir de los 12 años, cuando suelen contar con su primer teléfono inteligente. “Solo hace falta el DNI de un adulto. Pueden coger el de sus padres, hermanos mayores...” La experta ofrece el último dato que se maneja sobre esta realidad: el 30% de los menores apuesta por Internet. “La adicción al juego es un trastorno psicológico grave, un problema social de salud pública, grave y alarmante”. Los adolescentes de estas edades, continúa su explicación, apuestan sobre todo al fútbol. “Engancha mucho y es súper estimulante para ellos y cada vez arriesgan más. Si pierden, siguen jugando para recuperar el dinero y así entran en un bucle del que resulta difícil salir”. Beranuy lamenta que la tecnología “te acerca la casa de apuestas” a tu móvil y considera que esta práctica se debería prohibir.
La utilización de las redes sociales entre los adolescentes (sobre todo Instagram o Tik-Tok), aunque pueda generar un uso o abuso problemático, no se considera como una adicción. “No parece que vayan a generar este problema conductual pero esta claro que algo pasa. Se trata de un problema más sociológico que psicológico (más generacional que personal), por el que se le da mucha importancia a la imagen y la autoestima se sustenta de acuerdo a los ‘likes’. Pero la imagen que ofrecen las redes sociales no es real y mantenerla es muy autoexigente”.
En definitiva, sigue su relato, abusar de las redes sociales en la adolescencia (y también en la edad adulta) es una de las consecuencias de las dificultades que tiene el ser humano “para tolerar las emociones molestas y gestionar el aburrimiento”. “Algo inmediato y sobre estimulante te mantiene enganchado”.
Sobre la polémica respecto del retraso de la edad del uso del móvil, la experta insiste en que hay que empezar por la educación.
