Verano
La carabela llega y frena el día de playa de los navarros
Desde julio, la carabela portuguesa, que no es una medusa, ha obligado a decretar las banderas amarillas y rojas en playas vascas como La Concha, Zurriola y Fuenterrabía, entre otras


Publicado el 17/08/2023 a las 06:00
Después de preparar el 'tupper', la nevera y el capazo la noche anterior, levantar a los niños temprano y superar el tráfico de la A-15 un domingo, lo único que apetece es llegar a Zurriola y sentirse como en casa. Sin embargo, este año los bañistas han llegado a ver ondear banderas rojas y amarillas por presencia de carabelas portuguesas. Estos ejemplares marinos, que no son medusas sino zooides, individuos que forman parte de un cuerpo con organización colonial, volvieron a las playas de la costa vasca a principios de julio impulsados por las dinámicas de los vientos marinos, el aumento de la temperatura del mar y la disminución del número de sus depredadores, la tortuga carey, entre otras.
Estas comunidades viven en aguas cálidas de áreas tropicales y subtropicales del Pacífico e Índico, pero también en el Atlántico. Suelen ubicarse a unos 30 y 70 kilómetros de la costa, pero los motivos citados provocan que a menudo aparezcan en costas como la Cantábrica, como este año o en 2010, que el ayuntamiento de San Sebastián llegó a retirar unos 2.800 ejemplares en el mes de agosto.
Su estética hipnotiza a los visitantes. Se asemeja a un globo estirado de color azulado, borde fucsia y textura viscosa. Hay quien dice que su forma le recuerda a una empanadilla o un abanico, pero su nombre le atribuye la similitud a una carabela, una embarcación de vela. Pueden medir hasta 15 centímetros y se detectan fácil en la superficie del agua, pero el peligro está debajo, en la maraña de tentáculos que pueden alcanzar varios metros de longitud. Con esos tentáculos de defienden y atrapan su alimentación.


La Concha, Zurriola, Ondarreta, Fuenterrabía, Zarautz, Bakio... son algunas de las ubicaciones en las que se ha detectado ejemplares de este animal. Los últimos fueron ayer a primera hora de la tarde en Fuenterrabía. Los servicios de vigilancia y socorrismo detectaron tres carabelas portuguesas en el agua de la localidad guipuzcoana y decidieron izar la bandera amarilla “siguiendo un principio de prudencia”, informó el consistorio en su cuenta de Twitter.
Si recibe el ataque de una carabela habrá que tener calma, solicitar ayuda y asegurarse de limpiar bien la zona sin que queden restos del ejemplar. Siempre con agua salada, nunca con dulce. También tendrá que inmovilizar las zonas afectadas, colocar compresas frías y atender a las indicaciones de los profesionales. Este verano, a la playa se va con cuidado y conociendo la situación.

