Salud
Una empresa navarra aplica una nueva técnica que repara con aire frío las úlceras en las piernas
La empresa navarra Medical Plasmas utiliza el plasma atmosférico con pacientes de la Clínica Universidad de Navarra y el Gregorio Marañón


Publicado el 27/06/2023 a las 11:53
Los pacientes con úlceras venosas en las piernas están de suerte. Todos los hombres y mujeres de más de 60 años, con heridas infectadas y que no se curan a pesar de aplicar sobre ellas cremas antibióticas, podrán ver cómo, casi por arte de magia, esas heridas abiertas se cierran y su piel vuelve a recuperar su estado normalizado.
¿Y cómo? Gracias a la aplicación sobre la piel de una técnica novedosa, el llamado plasma atmosférico, que no tiene nada que ver con el plasma de la sangre sino que es el cuarto estado de la materia. Y que, tras aplicarse sobre la piel, cierra las heridas.
Así es el descubrimiento que han hecho dos científicos, profesor y alumna de la Universidad de Castilla Mancha, que han creado la empresa Medical Plasmas, ubicada en Noáin (en el vivero de empresas del CEIN, Centro Europeo de Empresas e Innovación).
Una técnica novedosa que se está aplicando de manera piloto entre pacientes de la Clínica Universidad de Navarra (sede de Pamplona y Madrid) y el hospital público Gregorio Marañón, de la capital española. “Aún estamos en una fase piloto del proyecto pero se están obteniendo muy buenos resultados”, coincides los investigadores y cofundadores de las empresa.
Se trata del argentino Daniel Cortázar Pérez, doctor en Física y profesor en la Universidad de Castilla la Mancha, nacido en Rosario (Argentina) hace 62 años; y una de sus “alumna más brillantes”, la doctora en Ingeniería y docente en el mismo centro universitario Ana Megía Macías, de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), de 38 años. “El plasma -explican- es el cuarto estado de la materia, después del sólido, líquido o gas. Está en el rayo de las tormentas o en las estrellas. Es fascinante”, añaden. Investigando, descubrieron que ese chorro de aire frío puede tener propiedades curativas. “Lo habíamos experimentado con perros y visto que curaba las úlceras en la piel. ¿Pero quién iba a creernos? ¡Éramos dos locos con una máquina en el coche!” Pero confiaron en ellos, agradecen, Gustavo Pego, director del departamento de entrenamiento de TECNUN, las escuelas de ingenieros, en la Universidad de Navarra; y Diego Maza, director del departamento de Física en la Universidad de Navarra (imparte clases en las facultades de Medicina, Química y Biología). “Ellos creyeron en nosotros y contactaron con la Clínica Universidad de Navarra”, insisten.
En el centro médico fue Bernardo Hontanilla, director científico del área de cirugía plástica y reparadora, quien tuvo claro que si esta técnica funcionaba con perros también lo haría con los humanos, cuyas condiciones higiénicas son mejores. “Los pacientes se están recuperando muy bien”. Hontanilla está trabajando en este programa piloto con tres médicos residentes (Blanca Gómez Romero, Naroa Moreno Muguiro e Íñigo Arroyo Pueyo) y con el especialista en cirugía vascular (del departamento de Dermatología) Ignacio Leal. “Las úlceras venosas se producen en las piernas cuando no retorna la sangre al corazón. Como la sangre no circula, no se oxigenan los tejidos, se contaminan y surgen las úlceras”. El tratamiento, añade, es el del antibiótico local (en crema) pero no siempre se cierran las heridas infectadas. “Resultan dolorosas e incapacitantes. No afectan solo a la persona sino a toda la familia. Porque las curas son frecuentes y han que cuidarlas muy bien, a veces, con medias de comprensión”. En algunos casos, recuerda, pueden ocasionar trombos (cuando la sangre no se licúa).
Úlceras venosas. Son unas heridas que aparecen en las piernas, sobre todo en personas mayores de 60 años (por igual en hombres y mujeres). La sangre no circula, se acumula en la zona y suelen contaminarse. Por eso, se tratan con antibiótico local (crema) y suelen ser dolorosas e incapacitantes. Los pacientes deben someterse constantemente a curas y, a veces, no mejoran y duran años.
Tratamiento con plasma. El plasma atmosférico es el cuarto estado de la materia (está en los rayos de las tormentas eléctricas, en las estrellas, en los tubos fluorescentes... ) Los investigadores (un doctor en Física y una doctora en Ingeniería) han descubierto que se puede aplicar un chorro de plasma en las úlceras para repararlas y que desaparezcan.
Diez semanas. El proyecto piloto se está aplicando en 68 pacientes de la Clínica Universidad de Navarra (Pamplona y Madrid) y e Hospital Gregorio Marañón, de la capital española. El tratamiento, al que acceden de manera voluntaria, dura diez semanas, con dos sesiones por semana. El tiempo de aplicación varía según el tamaño de la úlcera: el chorro de plasma frío incide durante un minuto por cada centímetro cuadrado de la herida.