De la villavesa al calabozo
La Policía Municipal ha detenido a un joven de 22 años al que halló en su casa 6,6 kg de hachís. La investigación se inició cuando un perro policía le marcó en un asiento junto a la ventanilla de la línea 7


Publicado el 20/06/2023 a las 20:00
Esperaban en la parada al conductor. Dos agentes uniformados de Policía Municipal de Pamplona, con Arya, el perro especializado en la detección de estupefacientes, y dos miembros de la unidad canina. Eran las 21 horas del domingo y los agentes se dirigieron al chófer, de la línea 7, entre la avenida de San Jorge y la calle Doctor Fleming. “Que no suba nadie ahora. Vamos a mirar a los pasajeros”. Arya saltó dentro y ‘marcó’ a dos de los viajeros que iban en esa villavesa. “¿Llevas algo?”, preguntó un policía a un chico que viajaba en la parte de atrás, sentado junto a la ventanilla. “Una china para un porrillo”, respondió. Las dos personas a las que Arya había señalado terminaron en ese momento su viaje, y bajaron del autobús con los policías. A uno de ellos, en la riñonera, le encontraron bastante más que “una china”. De un bolso que portaba sacó dos tabletas de supuestamente hachís con un peso de 201 gramos, una cantidad importante, que apuntaba a una actividad más allá de un simple menudeo. Por ello, se procedió a su detención y lectura de derechos por un delito contra la salud pública.
Tras unas primeras investigaciones se procedió a precintar el domicilio del detenido hasta poder entrar en él para realizar un registro. Ya en dependencias municipales y ante el letrado de guardia, el detenido dio su consentimiento para realizar la entrada y registro en su domicilio.
La mañana del día 19 de junio, el Grupo de Investigación, junto a la Brigada de Prevención, procedieron al registro de la vivienda del detenido y encontraron una gran cantidad de tabletas, iguales a las que portaba en el momento de la detención, supuestamente de hachís con un peso total de 6.620 gramos. En el registro también se interceptaron tres armas blancas de gran tamaño. Una vez finalizadas las correspondientes diligencias, este lunes por la tarde se dieron traslado al juzgado de guardia junto al detenido, que quedó en libertad provisional hasta la fecha del juicio. En todo el proceso, además del equipo canino, han intervenido agentes de las unidades de Prevención y de Investigación.