Inversión
La diversificación es aburrida pero...
Haltia Capital explica en este artículo por qué un buen gestor tiene dos objetivos claros: limitar el riesgo y obtener rentabilidad


Actualizado el 24/04/2023 a las 12:13
Todos tenemos un amigo, un conocido o un vecino que con las acciones de XXX “dobló en un año”, ganó un 70% en dos meses o simplemente “se forró en pocas semanas”. Suponiendo que sea verdad, y sabiendo que, en todo caso, no nos la cuenta toda (no nos cuenta cuando ha perdido), debemos saber que esa persona no invierte, apuesta. Es muy respetable, pero es lo que hace.
Un inversor, o mejor dicho, su gestor tiene dos objetivos: limitar el riesgo y obtener rentabilidad. Y por este orden.
Los riesgos a los que se enfrenta un gestor son de dos tipos: Por un lado, están los riesgos globales, sistémicos (COVID, guerra inesperada, atentados terroristas, etc.) que son imposibles de eliminar y que afectarán a mi cartera sí o sí porque afectan a todo el mercado en su conjunto. Sin embargo, existen otros riesgos, los riesgos específicos, los asociados a un país, un sector, o una empresa determinada. Es en estos riesgos en los que un buen gestor debe de focalizarse porque con ellos sí que puede trabajar y los puede minimizar.
¿Y cómo lo puede hacer? Con una adecuada diversificación. Aquí las dos palabras son importantes,” adecuada” y “diversificación”. La diversificación es imprescindible en una cartera, pero también lo es que sea adecuada. Diversificar no es simplemente acumular diferentes activos en una cartera: diferentes fondos, inmuebles, participaciones empresariales etc. Si no lo hago bien puede que no solo no esté rebajando el riesgo, sino que lo puedo estar aumentando. Entonces ¿qué es una diversificación “adecuada”?
Para realizar una buena diversificación, que mitigue el riesgo sin sacrificar la rentabilidad, hace falta que el gestor conozca las correlaciones entre todos los activos que quiere incluir en la cartera. Tiene que saber cómo se comporta cada uno respecto al resto. Cual es el impacto de la incorporación de un activo en la cartera respecto al resto en términos de riesgo y rentabilidad esperada. Cuando en una cartera tenemos más de 20-30 activos, la tarea de calcular las relaciones entre uno de ellos y el resto, se complica, obviamente.
Entonces ¿Merece la pena diversificar? Sí, sin duda. Y para muestra, sin ir más lejos, lo sucedido durante el pasado mes de marzo. Como todos recordamos, a principios de Marzo el Silicon Valley Bank tuvo que ser rescatado y los depósitos de sus clientes garantizados por la Reserva Federal americana. Pocos días después, a mitad de mes, el Credit Suisse fue “obligado” a fusionarse (a ser comprado) con la UBS para evitar así un rescate bancario por parte de las autoridades.
Un poco más tarde los rumores se centraron, nada más y nada menos, que en el Deustche Bank, rumores que se demostraron infundados pero que perjudicaron notablemente el precio de sus acciones y de sus bonos.
Todas estas turbulencias se cobraron abultadas pérdidas durante el mes de marzo no sólo en las cotizaciones de los tres bancos reseñados, sino en todo el sector financiero en el mundo occidental, a uno y otro lado del atlántico. Y no solo en los precios de las acciones, también en la cotización de los bonos emitidos por entidades financieras. El índice Europeo que agrupa a los principales bancos bajó en Marzo un 12,4%; el índice norteamericano del mismo sector, un 10,7%, y algunas entidades totalmente solventes experimentaron bajadas en su cotización cercanas al 20%.
Es decir, si alguien a finales de Febrero, vista la evolución de los tipos de interés (altos, favorable al negocio bancario) hubiera decidido, con cierta lógica, formar una cartera de valores formada por los principales bancos norteamericanos y europeos (JP Morgan, Santander, Deustche, Bank of America..), habría visto como su cartera bajaba más de un 10% en un mes en el mejor de los casos.
Y qué me aporta en este contexto la “aburrida diversificación”. Pues me aporta que en ese mismo mes el Eurostoxx 50, índice que agrupa a las 50 principales empresas europeas subió un 1,8% y los índices norteamericanos un entre un 2% y un 3%. Y ¿no hay sector financiero en el Eurostoxx? Sí, el sector bancario pesa un 13,2%. Y el peso del mismo sector en el principal índice americano, un 14%. Y entonces, ¿por qué no han bajado estos índices? Gracias a la diversificación. Mientras el sector financiero bajaba, los demás compensaban totalmente esa bajada.
Las carteras gestionadas por Haltia Capital durante el mes de Marzo de 2023 no han bajado de valor, sino que han subido ligeramente. ¿Es porque no tenemos en cartera fondos con participación en Bancos o en deuda bancaria? No, claro que tenemos. ¿Es porque sabíamos lo que iba a pasar? No. Las carteras están muy diversificadas buscando minimizar la volatilidad y limitar el efecto de un evento importante pero circunscrito a un sector como el que ha sucedido en Marzo. No sabíamos lo que iba a suceder en el sector bancario, pero entendemos como se comportan los mercados y como opera la diversificación en estos casos.
Por lo tanto, invertir no es “apostar” ni “todas las carteras son iguales”. Una cartera construida por un gestor independiente y sin conflicto de interés (que no cobre más o menos por meter un activo en una cartera), profesional y bien diversificada sorteará mucho mejor las tormentas de los distintos sectores, países o activos que una que se construya por corazonadas, rumores, por lo que le dice su vecino.