Suceso
Un coreano agradece a la Policía Foral su ayuda tras recuperar el dinero que le estafaron al alquilar un balcón para el encierro
Si no me hubiesen ayudado, el recuerdo de aquel viaje a España hubiese sido malo", les explica en un correo electrónico que ha hecho público Policía Foral en su cuenta de Twitter


Actualizado el 25/08/2022 a las 10:04
Un coreano que visitó los Sanfermines en 2017 ha agradecido la labor de Policía Foral, que le ayudó tras haber sido estafado al alquilar un balcón para ver el encierro. Cinco años después, este turista sanferminero ha logrado recuperar su dinero - 125 euros- y ha querido comunicárselo a los agentes de Policía Foral que le ayudaron en el momento. "Si no me hubiesen ayudado, el recuerdo de aquel viaje a España hubiese sido malo", les explica en un correo electrónico que ha hecho público Policía Foral en su cuenta de Twitter.
Los hechos se remontan a los Sanfermines de 2017, cuando en la Oficina de Atención al Ciudadano de la Policía Foral en la Plaza del Castillo se recibieron varias denuncias por estafas relacionadas con servicios turísticos de Sanfermines, que fueron investigadas por el Grupo de Delitos Informáticos. A través de una web se ofrecían alojamientos en Pamplona, entradas para las corridas de toros y balcones de la calle Estafeta para ver el encierro, que mayoritariamente eran adquiridas por personas extranjeras que acudirían a las fiestas de Pamplona. Así, un irlandés pagó 440€ por cuatro entradas de toros y cuando quedó para recogerlas nadie se presentó a la cita. Lo mismo pasó con un australiano que abonó 500€, un israelí 200€, un americano 380€, un singapurense 750€ y un coreano 125€ por un balcón para ver el encierro.
Los policías forales supieron que el dominio de esa web estaba a nombre de un ciudadano extranjero de 50 años residente en Pamplona, que fue identificado perfectamente por sus perfiles en redes sociales. Además, ofrecía balcones de las viviendas de sus vecinos, que testificaron no saber nada, a pesar de que muchas veces estos turistas estafados se presentaban en sus viviendas e intentaban contactar con el vendedor, pero ya no respondía ni a llamadas ni a mails.
Los investigadores consiguieron por fin localizar al autor de las estafas, que fue detenido, puesto a disposición judicial y posteriormente condenado.

