Nora Pascual: "La regla llega más pronto de lo que se piensan las familias"
La profesora compagina su trabajo en colegios con la impartición de los talleres ‘Menstrualmente hablando’. Considera que es un modo de paliar las consecuencias de la pobreza menstrual y que legislar sobre la regla "un paso importante" para visibilizarla


Publicado el 16/05/2022 a las 06:00
¿¿Durante cuánto tiempo sangra una persona cuando menstrúa? ¿En cuánta cantidad? ¿La regla debe doler? Los niños y niñas de 4º B de Educación Primaria del CP San Juan de la Cadena enseguida se animan a dar una cifra. Y en el taller ‘Menstrualmente hablando’ enseguida surgen las fuentes de las que provienen sus conocimientos. “Yo vi en una página que eran unas tres cucharadas cada vez”, señala una pequeña. Las mujeres tienen entre 400 y 450 reglas a lo largo de su vida. Al mismo tiempo, en el seno del Gobierno español se debate la posibilidad de otorgar bajas menstruales, a muchas la primera todavía las toma por sorpresa. Inspirada en el modelo británico, Nora Pascual Armendáriz (Pamplona, 1990), empezó a impartir charlas para abordar la menstruación el pasado curso, una de las maneras, defiende, de intentar paliar las consecuencias de la pobreza menstrual. Más ahora que se somete a los menores a un bombardeo de información a través de las redes sociales. Durante las formaciones, Pascual ha comprobado que algunos mitos en torno a la regla todavía perduran, como que debe doler o que impide el embarazo.
¿Cómo valora las posibles bajas laborales por reglas dolorosas?
Un paso importante para visibilizar y normalizar la menstruación es legislar al respecto. Las leyes que apuestan por el bienestar menstrual son esenciales. Deberán acompañarse de educación para entender por qué hay menstruaciones que llegan a ser incapacitantes, para que la sociedad entienda y valore la ley, y de una mejora en el sistema sanitario.
¿No hay solución médica para estas personas?
Existen numerosas enfermedades que no se investigan. Una de ellas es la endometriosis, que afecta a una de cada 10 mujeres y tarda de media entre 6 y 8 años en ser diagnosticada.
¿Por qué se imparte este taller?
La educación menstrual es uno de los cuatro ejes de la pobreza menstrual. En un centro escolar se pueden erradicar a la vez: poner productos menstruales, que los baños tienen infraestructura correcta y que haya papeleras, y puedes dar educación menstrual. Según los datos de mi Trabajo Final de Máster el 42% llega a su primera menstruación sin saber qué es.
¿Por qué ocurre esto?
Porque llega más pronto de lo que se piensan las familias. La media está en 10 años.
¿Cuál es la razón para el descenso de la edad media?
Hay muchos estudiosos que hablan de alimentación, climatología, el estrés de la vida, que hace que se desarrolle más rápido. Y en los países cálidos se menstrúa antes y hemos tenido más migración; eso ha reducido la media. La gente no se lo espera, dice que es que es muy niña. Y sigue siendo una niña. Hay que tenerlo en cuenta y que no sea un evento traumático.
¿Y cómo se tiene que abordar?
Te puede interesar

Te puede interesar

No debe ser unidireccional. Seguimos pensando que es un tema de mujeres que hay que tenerlo invisibilizado, que se habla en casa y entre ellas se apañan. Aprendemos sobre la regla en los anuncios y te dicen que no debes oler, no se te debe ver, tienes que estar perfecta... Si solo lo hablamos en la escuela, no va a compensar el impacto que tiene la sociedad en general. Si solo se habla en casa, lo mismo.
¿Cómo debe tratarse en el hogar?
Lo primero, que para quien menstrúa sea algo natural. No tengo recuerdo de ver a mi madre con una compresa o un tampón por casa. Cuando tuve la regla, los productos los guardábamos en el baño, pero los usados se sacaban a escondidas, que no se enteraran mis hermanos. Hay que normalizarlo y que no sea una conversación de hoy te voy a hablar de… Porque entonces es ¿qué está pasando? ¿Hay algo raro? Como cuando te van a hablar de sexo.
¿Qué hay que explicarles?
Si es antes de que llegue la menstruación, es un acompañamiento para que cuando venga no sea un shock . Que no va a ser de un rojo vivo o un chorro, sino probablemente serán unas manchas al principio... Si sale un anuncio de compresas, preguntar si sabe qué es eso. Habrá momentos para charlas más largas. Y enseñarles a cuidar el cuerpo, el cómo paliamos las molestias, si duele que lo cuente o que aunque le apetezca mucho comer unos nuggets o chocolate luego no le va a sentar bien.
Igual los propios padres y madres desconocen esto mismo...
Hay muy poca formación porque no nos lo han contado. Y es difícil saber dónde buscar la información, aunque en internet se pueda acceder de forma gratuita. Hay multinacionales que quieren vender su producto y ya está. Cuando he acudido a centros de la mujer o ginecología tampoco me han dado toda en muchos temas. Cuanta más información mejor, y que sea adecuada a la edad.
¿La información que están viendo los niños en internet suele ser buena?
Para estas edades hay muy poca, y a la que pueden llegar a acceder, que pueden parecer vídeos informativos, son anuncios encubiertos. Si los ves sabiendo sobre el ciclo y productos ves que es marketing y no otra cosa. Los hay de tampones en los que sale una doctora sin decir que pueden llevar al síndrome del shock tóxico. Hay empresas detrás de todo esto.
A las charlas acuden chicos y chicas.
Tienen que aprender porque es parte de la vida. La nueva ley educativa lo establece. Aunque esa persona no menstrúe, tiene una madre, compañeras. Si son heterosexuales y van a tener una pareja, que no les dé asco; es un signo vital. El estigma y el tabú que hay nos los han creado. No es miedo a que mi compañera me vea con un tampón, es a que me vea mi compañero, el que me gusta o uno que se va a reír porque es el graciosito. Si seguimos sin contarles que es algo natural, van a seguir esas burlas, el eso es cosa de chicas.
¿Qué es lo que más le preguntan?
Sobre todo por el dolor, cuánto dura o si es para siempre… Cada grupo es distinto y se nota si hay alguien con más conocimientos.
¿Hay diferencia en el nivel de conocimiento entre chicos y chicas?
Sobre todo en 6º de Primaria o 1º de la ESO he notado que los chicos pueden llegar a hacer preguntas que las chicas no harían porque ya lo saben. No sé si es porque están más acostumbrados a decir lo que piensan que también se lanzan más a hacer preguntas.
Te puede interesar

En su estudio cifra en un 21% la tasa de pobreza menstrual económica. ¿En qué se traduce?
En usar productos que no cumplen con las necesidades. Normalmente, las personas en situación de pobreza por el tipo de alimentación que llevan tienen un sangrado más abundante. Si a eso le sumas no poder comprar productos de buena calidad, más costosos, compras más baratos y la absorción es peor y hay más plástico, la gestión menstrual no va a ser digna. Van a usarlos durante más tiempo del indicado, hay cantidad de personas que usan papel higiénico en lugar de productos menstruales. Y en absentismo escolar.
¿Esto ocurre en España?
En la encuesta que hice para el Trabajo de Fin de Máster un 45% dice que en algún momento ha dejado de ir al colegio por estar con la menstruación, el 10% por miedo a mancharse, a que le digan algo y a oler mal. Del total de personas un 10% dice que se queda al menos un día por menstruación. Eso son casi dos semanas, un 5% por curso escolar. Si fuera algo que afectara a todo el alumnado quizá sí lo intentaríamos paliar. Un 5% decía que se ausentaba porque no le dejaban ir al baño cuando estaba en clase. Personas bajo el umbral de la pobreza tienen sangrados más abundantes, si encima usan productos baratos van a tener que ir a cambiarse más. Igual es verdad que necesitan ir en medio de una clase.
¿Hay diferencia en la gestión del tema en los colegios del Reino Unido?
Dentro del currículum de la asignatura British Values se incluye la menstruación. Cuando hay una inspección, lo primero que se mira es si se está cumpliendo. Cada colegio tiene una partida que decide cómo invertir. En todos los colegios hay dispensadores de productos menstruales. Se ha visto que el sistema no es perfecto, que hay que donde hay que comprarlos son los mismos que de marcas muy conocidas pero de peor calidad.
¿Y qué significa que la calidad sea peor?
Que hay más plástico. Tampoco sabemos cuáles son todos los componentes reales porque no tienen que ponerlo en el envase. Se ha llegado a encontrar rayón y otros tóxicos. En los anuncios todo el rato es huele a flores, o perfumada. No te echarías colonia en el oído o la nariz, ¿por qué ponerla en la vulva? Te puede crear picores, dar una reacción. ¿O te pondrías una bolsa de plástico en la cabeza durante seis horas en la cabeza y otra luego, así durante siete días? Sabes que no es bueno, que va a crear humedad, que es un ambiente propenso a infecciones, no es cómodo… Con los productos de baja calidad pasa lo mismo, más en una zona tan sensible.
¿Por qué decidió dedicarse a esto?
En Inglaterra noté que lo que más me gusta es ese contacto con el alumnado y aprendizajes de la vida. Tuve la suerte de que en Inglaterra al ser jefa del departamento de British Values me tocó aprender del tema y empecé a estudiar un Máster en estudios de género. Cuando llegó la hora de hacer el Trabajo de Fin de Máster había vuelto a España y me di de bruces con que aquí no había nada. Llegué al colegio y nadie hablaba del tema. Decidí hacer un estudio y di estos mismos talleres en el colegio San Juan de la Cadena. Me di cuenta de que eran muy necesarios y tuve la suerte de poder reducir mi jornada laboral para emprender y empezar a dedicarme a esto.
