UPNA
José Luis Azcona recibe el Premio Internacional Jaime Brunet a la Promoción de los Derechos Humanos de la UPNA
En la ceremonia, celebrada esta viernes, se han entregado también los premios que distinguen trabajos de fin de estudios y tesis doctorales


Actualizado el 06/05/2022 a las 21:24
Monseñor José Luis Azcona Hermoso, agustino recoleto navarro y obispo emérito de Marajó (Brasil), ha recibido este viernes el Premio Internacional Jaime Brunet a la Promoción de los Derechos Humanos de la Universidad Pública de Navarra (UPNA) 2021 por su lucha contra la explotación sexual y la trata de mujeres y menores en ese país. Los representantes de la Fundación Jaime Brunet y de la UPNA se han vuelto a encontrar y, esta vez, han podido verse las caras durante el acto. Por segundo año consecutivo, en calidad de presidenta honoraria de la entidad, la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, ha acudido al aula Fernando Remacha para entregar las distinciones.
Batet ha destacado en su intervención que “las amenazas de la tiranía, la explotación, la negación del acceso a bienes básicos siguen vigentes”. Y en este contexto, ha subrayado, es necesario proseguir en la defensa de los derechos humanos, incidir en los conceptos de valor y dignidad humanas. La presidenta del Congreso ha mencionado la guerra en Ucrania, de la que aseguró que era “contraria al derecho internacional, que viola derechos humanos y que supone un ataque existencial contra los valores que encarnaron la construcción de la Unión Europea”. Y ha valorado el papel de la sociedad que, ha dicho, se ha “volcado” con los refugiados.
Sobre la situación ucraniana también se refirió el presidente del Parlamento foral, Unai Hualde: “No corren buenos tiempos”. Pero señaló que “también hay que hablar de lo que ocurre en el Sáhara, en Palestina, en Brasil”. Hualde se detuvo a alabar la defensa de Azcona del medio ambiente en la Amazonia oriental. Uno de los aspectos en los que sobresalió el prelado emérito de Marajó (región brasileña), monseñor Azcona. El rector de la UPNA, Ramón Gonzalo, narró la biografía del obispo ante los cerca de 150 asistentes, según los datos de la organización, al evento. Entre ellos, diversas autoridades políticas, eclesiásticas y de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y el Ejército de Tierra.
En primera fila, junto a la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, se pudo ver al vicepresidente segundo y consejero de Ordenación del Territorio, Vivienda, Paisaje y Proyectos Estratégicos, José María Aierdi; los consejeros de Cultura y Deporte, Rebeca Esnaola; de Salud, Santos Induráin; de Educación, Carlos Gimeno; de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Cruz Cigudosa; al delegado del Gobierno en Navarra, José Luis Arasti; o el alcalde de Pamplona, Enrique Maya.
Además de la actuación de Zura Quartet y del Coro Juvenil del Orfeón Pamplonés, la brasileña Gabriella Florenzano cantó a capella una música dedicada a Azcona, que recibió una escultura de Carlos Ciriza, un diploma y 36.000 euros del premio que destinará a varias iniciativas humanitarias.


“SE NECESITA AMOR EN LA LUCHA POR LOS DERECHOS HUMANOS”
“Aquel que está en la lucha y el combate por los derechos humanos tiene que amar a la humanidad por encima de partidos, de ideologías”, ha asegurado José Luis Azcona, después de recibir el Premio Internacional Jaime Brunet 2021. El navarro, nacido en Pamplona hace 82 años, fue ordenado como sacerdote en Roma en 1963 y ha pasado buena parte de su vida en Marajó, una isla del estado brasileño de Pará. Allí destacó por su lucha contra la trata de personas y su denuncia contra los abusos sexuales contra jóvenes y niños. “El principio y el final de una sociedad humana, de una familia, es defender la verdad siempre”, ha determinado Azcona. El pamplonés inspiró la creación de una Comisión Parlamentaria de Investigación sobre la explotación sexual de menores en 2009 a la que llegaron 25.000 denuncias.
El agustino recoleto ha hecho un alegato en favor de este valor, y de la libertad y de la justicia, los tres pilares que consideró necesarios para la paz. Según ha explicado, llama “lucha” a la defensa de los derechos humanos porque “es un verdadero combate”. Durante este tiempo, ha relatado, ha visto la persecución a quienes plantan cara a las injusticias. En 2007 recibió amenazas de muerte y un amigo suyo, “un luchador por los derechos humanos”, fue asesinado.
El navarro desveló que sintió miedo, dudas, y dedicó mucho tiempo a rezar, hasta que un día escuchó una voz en su interior que le decía: “No te he enviado para que seas un buen obispo, sino para que seas un buen pastor. Y un buen pastor da la vida por sus ovejas”.


Cuatro mujeres, galardonadas por sus trabajos académicos
Además del Premio Internacional, se ha entregado el Premio Brunet Tesis y los Premios Universitarios de 2021. Las mujeres distinguidas por sus trabajos académicos contaban con un “anhelo común”: la supresión de barreras y la búsqueda de la unidad, determinó Isabel Bravo Barahona, Premio Brunet Tesis 2021, ayer durante la entrega de los galardones. Se refería a ella misma y a las tres jóvenes reconocidas ex aequo, por igual, con el Premio Universitario Jaime Brunet a los Derechos Humanos y Cooperación al Desarrollo: Mayra Ayesa Larumbe, Ainara Sánchez Liceaga y Maite Espinal Caminos.
Bravo, arquitecta e investigadora, defendió en su discurso que “la presencia de personas refugiadas supone un enriquecimiento y no una amenaza”. Durante su doctorado, completado en la Universidad de Alcalá, la galardonada estudió la integración urbana de quienes buscan asilo, análisis que culminó en ‘Políticas de ACNUR en materia de habitabilidad: del refugiado en campamento a la integración urbana (1950-2019)’. La arquitecta defendió que a los prejuicios se les hace frente con el conocimiento.
La línea de investigación de Ayesa, graduada en ADE y Derecho por la UPNA, también se centró en la situación de los saharauis, y llevó por título ‘Protección de los derechos de las minorías y tutela de los derechos humanos: el caso del Sáhara Occidental’. Los otros dos estudios se corresponden con trabajos de fin de grado de Educación Infantil en la UPNA. Espinal fue galardonada por ‘Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación (SAAC) a través del lenguaje natural asistido para una niña que padece una enfermedad rara’. Por su parte, Sánchez abordó el déficit del uso del euskera en ‘Refuerzo lingüístico del euskera, para alumnos de modelo D en situación sociocultural débil’. Las tres se repartirán la dotación del premio, valorada en 2.000 euros.