Temporal
Boda en Roncesvalles pese a 35 cm de nieve
A pesar de la nevada, la vida en Roncesvalles siguió ayer según lo previsto. Como un sábado normal de primavera los peregrinos partieron de camino hacia Zubiri y hasta la colegiata celebró la boda de Amaia Erdozain y Iosu Jaurena


Publicado el 03/04/2022 a las 06:00
Este sábado la Colegiata de Roncesvalles amaneció cubierta por la nieve. Este paisaje invernal en plena primavera decoró la boda de Iosu Jaurena y Amaia Erdozain. Los jóvenes decidieron desde un primer momento casarse el 2 de abril y a pesar de las previsiones meteorológicas mantuvieron la organización tal y cómo estaba prevista. La ceremonia tenía que empezar a las doce del mediodía, sin embargo, tanto los invitados como los novios tuvieron complicado el camino y se retrasaron un poco.
Los invitados fueron llegando por goteo, pudieron aparcar los coches en el parking y caminar hasta la puerta de la iglesia. El frío provocó algún cambio de ropa de última hora, se podían ver combinaciones de vestidos con botas de nieve y abrigos que ya llevaban tiempo guardados en los armarios. También hubo quien decidió mantener los planes hasta el final y a pesar del hielo que había en el suelo se atrevió con los tacones y los trajes más primaverales.
Los invitados que iban llegando se debatían entre entrar a la iglesia con la esperanza de entrar en calor o esperar a que llegasen los novios para poder hacerles fotos. Los vestidos elegantes contrastaban con los chubasqueros de peregrinos que empezaban la etapa desde el pueblo y pasaban a ver la colegiata por dentro. El hospitalero del albergue les despedía después de que hubiesen pasado la noche allí y les daba algunos consejos para el camino: “No os olvidéis de comer bien y beber mucha agua. Hace mucho frío es importante que llevéis comida”, repetía. “Ayer nos llegaron algunos avisos de hipotermia de varios peregrinos, la gente no viene preparada para este tiempo”, explicaba.


Desde el albergue pedían precaución a las 125 personas que se incorporaban a la etapa. Los peregrinos se veían obligados a andar por la carretera porque el camino por el monte estaba lleno de nieve. Esto hizo que muchos retrasasen la hora de inicio de la etapa para esperar a que pasasen los quitanieves. Al final se juntaron también con los novios que con un poco de retraso consiguieron llegar sin problemas.
BUSCAR EL LADO POSITIVO
Iosu Jaurena fue el primero en llegar. Esperó en la puerta a que llegase la novia, temblando al unirse el frío y los nervios. Amaia Erdozain llegó en coche hasta la puerta de la iglesia y juntos entraron y empezó la ceremonia.
“Hemos tenido mucha suerte con el tiempo, dentro de lo malo nos ha dejado hacer todo lo que estaba planeado”, comentaba el novio después de la boda. “En ningún momento nos planteamos cambiar de fecha. Un poco de nieve no es nada”, explicaba entre risas. Comentaba también que tanto la gente de Roncesvalles como de Burguete, pueblo de la novia, habían ayudado mucho retirando nieve para facilitar la salida y la llegada de los coches.
En general, en Roncesvalles tanto invitados de la boda como peregrinos no veían la nieve como algo especialmente molesto. “La etapa de ayer sí fue bastante dura, pero estamos viendo paisajes muy bonitos. Además, la mochila nos pesa menos, llevamos puesta toda la ropa que hemos traído”, comentaban Yvonne Swartz y Lena Eden. Se habían conocido la noche anterior en el albergue y quieren hacer juntas el resto del camino. La siguiente parada era Zubiri y ambas estaban muy emocionadas. Este descanso que se ha tomado la primavera ha sido una oportunidad única que ha hecho que tanto peregrinos como los asistentes de la boda recuerden este día con especial ilusión.