Fauna
La recuperación del milano real en Navarra
El recuento de ejemplares en invierno supera la cifra de 2.000 por segundo año en Navarra. Supone una satisfacción para una especie declarada hace una década en peligro de extinción


Publicado el 23/03/2022 a las 06:00
Los números, leídos sin pausa, ofrecen una conclusión fría. La emoción envuelve estadísticas en toda tarea convertida en compromiso. Lo pueden sentir voluntarios de la Sociedad de Ciencias Gorosti y personal del Guarderío de Medio Ambiente del Gobierno de Navarra que en enero, en el recuento anual, participaron en la actualización del censo invernante del milano real. El resultado de sus avistamientos, aderezados con un poso de paciencia, no pudo ser más satisfactorio. La comprobación visual constató un aumento del 20% de ejemplares sobre el registro del año anterior. En datos cuantitativos, esa evolución se significó en una nómina de 31 dormideros, “29 con resultado positivo”, es decir, con presencia animal. En el cómputo global, Navarra abrigó a 2.328 milanos reales en el período invernal.
Si se atiene a la opinión de los expertos, “la estimación de población real estaría en torno a las 2.444 aves”. La apreciación se basa en la aplicación del 5% del denominado “factor de corrección” en el cálculo del número de ejemplares existentes.
La superación del umbral de 2.000 “por segunda vez en los últimos 18 años” es prueba de “una cierta recuperación de la especie en Navarra en período invernal y está bastante en línea con la media global del seguimiento” efectuado en el último tiempo. La Sociedad de Ciencias Gorosti se felicita, por un lado, por contar con “el mejor equipo de censo de milano real del mundo”, del que formaron parte en el último período de avistamiento más de 100 personas.
23 TEMPORADAS
De otro, hay motivos para el orgullo y la satisfacción, sobre todo, a partir de la etiqueta de especie en peligro de extinción que porta desde hace poco más de una década el milano real. “Este dudoso honor -como califica la Sociedad de Ciencias Gorosti al epígrafe de especie en extinción-, solo lo comparte en Navarra, entre las aves no accidentales, con el quebrantahuesos, el avetoro y el pico dorsiblanco”. Las conclusiones positivas obtenidas reflejan una comparación de las estadísticas de los últimos años dentro de un proceso de colaboración entre los voluntarios y personal del Guarderío “que se extiende ya durante 23 temporadas”. Es “la serie de censos anuales continuos más larga de España, y probablemente también a nivel de toda Europa”. Casi nada.