Tu dinero
Cómo proteger los ahorros en tiempos de guerra
La volatilidad y el riesgo han vuelto a adueñarse de los mercados pero sigue habiendo opciones para mantenerse a flote


Publicado el 07/03/2022 a las 06:00
Pese a los más de 3.300 kilómetros que separan Navarra de Ucrania, el estruendo de las explosiones, más allá de la tragedia humana, está dejando su impronta en el bolsillo de miles de ahorradores que de la noche a la mañana han tenido que enfrentarse a esa célebre frase de Warren Buffet que ilustra sin paños calientes lo que supone invertir en bolsa: “A menos que puedas ver cómo tus inversiones en acciones se desploman un 50% sin caer en el pánico, no deberías invertir”.
Pese a ello, resulta perfectamente comprensible que, sobre todo, aquellos que se animaron a invertir en los mercados de renta variable tras entender el efecto que la elevada inflación estaba teniendo sobre sus ahorros puedan estar ahora tirándose de los pelos. Los expertos consultados aconsejan tomar decisiones de forma racional y abordar la situación desde el punto de vista del ahorrador a largo plazo lo que requiere ser consciente en todo momento del tiempo que se puede mantener la inversión y de la parte que se está dispuesto a perder si las cosas salen mal. Hoy por hoy nadie se atreve a aventurar cuál será el desenlace de los numerosos frentes que amenazan la estabilidad de los mercados como el impacto de la guerra en la cadena de suministros, los precios de las materias primas o la inflación. El gráfico que ilustra estas páginas quizá les ayude a mitigar su desasosiego. Recoge el impacto que en los últimos 26 años han tenido sobre el índice Standard & Poors 500, considerado el más representativo de la situación real de los mercados, diferentes acontecimientos negativos como el estallido de la burbuja tecnológica (2000), los atentados del 11-S (2001), la quiebra del tercer banco más grande de EE UU (2008), la crisis de la deuda europea (2011), el brexit (2016) o la pandemia de la covid y a la que ahora se ha sumado la guerra en Ucrania con una evolución aún difícil de vaticinar.
“Pese a todo lo que ha sucedido todos estos años, los que han invertido en fondos que repliquen el índice americano habrían ganado más de un 9% de media anual”, remarca Álvaro Bañón, director de Desarrollo de Negocio de la agencia de valores Haltia Capital quien recuerda que antes de la guerra los mercados de renta variable ya venían tocados por los datos de inflación que alimentaban las expectativas de subidas de tipos de interés por parte de los bancos centrales. “A finales de enero, el mundo empezó a tomar conciencia de que la invasión rusia de Ucrania podía ser una realidad y los mercados lo acusaron. Pero, aunque parezca paradójico, enero fue peor para los mercados que febrero, cuando comenzó la invasión”.
Seleccionar bien la inversión, diversificar y tener liquidez
Todos los expertos consultados coinciden en la importancia de asesorarse bien y no perder de vista que, fruto de la guerra, la inflación seguirá subiendo. “Será la variable clave en los meses que vienen”, apostilla David Echeverry Pérez, profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Navarra. Recomienda reducir la exposición al riesgo y diversificar la exposición geográfica teniendo en cuenta las repercusiones geopolíticas del conflicto. Esa diversificación, completa Bañón, “puede ayudar a generar rentabilidades más homogéneas y, también, invertir en fondos de inversión de alta calidad da frutos a largo plazo”. Pese a la incertidumbre y los riesgos que entraña la inversión en bolsa, Carlos Medraño, consultor en Eximia Consultores, asegura que hay oportunidades interesantes en empresas solventes que ganan dinero y hasta pagan dividendo. Con todo, dice, también es momento de “tener liquidez”. “Hay mucha marea. En la guerra, las acciones bajan y suben y ahora estamos en la fase de bajada”.
Materias primas En shock tras la invasión y en ciclo alcista
El oro, la plata y las materias primas han sido históricamente valores refugio. Hoy los precios de las materias primas están disparados y los inversores que estén pensando en ese mercado no deben perder de vista, como remarca Jorge Labarta, socio fundador de Quant, que la volatilidad es altísima. “Los precios de algunas materias primas están en máximos históricos y pueden seguir subiendo aunque los precios ya descuentan escenarios extremos de escasez o de una larga guerra”. Este experto, muy pegado a los mercados financieros y cuya actividad se centra en ayudar a las empresas a protegerse de los riesgos que les causan las materias primas y las divisas, apunta que la mejor forma de proteger una inversión es estar invertido en los activos que evolucionan bien, o estar en liquidez y no perder. “Si no estás invertido la inflación se como tu dinero, pero también se lo comen las malas inversiones”. Su consejo a los minoristas que quieran invertir en materias primas es que acudan a fondos de inversión especializados, gestionados por especialistas y que les cobren comisiones bajas. “Los materia primas sufren un shock por la invasión de Ucrania y todo lo que rodea esta situación. Estamos en momentos de excesos y los inversores no debemos dejarnos llevar por las modas. Que se alargue el conflicto afectará a los precios, que seguirán al alza. Cualquier finalización de la guerra, sin entrar en cómo, debería hacer que caigan de nuevo”.
Criptomonedas ¿Refugios de valor ante las caídas?
Tampoco conviene perder de vista el papel que las criptomonedas están jugando en la guerra. Hay que recordar que seis días antes de la invasión rusa Ucrania legalizó el bitcoin bajo el argumento de que había que proteger los activos de los ucranianos de posibles abusos o fraudes. Pero los que puedan estar pensando en acudir a este mercado para diversificar sus inversiones deben tener en cuenta que se trata de un mercado tremendamente volátil y que se ha demostrado que no es el refugio de valor respecto a caídas en otros mercados. Como explica Lluís Aragonés, adscrito al área de Desarrollo de Negocio en la Facultad de Económicas de la Universidad de Navarra, y que está realizando un doctorado en la Universidad de Zurich sobre la aplicación del blockchain a los sistemas de pago, investigaciones han demostrado que la correlación de las criptomonedas con el índice Standard & Poors 500 en momentos de incertidumbre de los mercados financieros es muy alta. “Sólo para aquellas personas que se hayan informado correctamente de su funcionamiento, las vías por las que entrar y los posibles riesgos es recomendable la inversión en este mercado”. Aragonés lo ve como “una apuesta a largo plazo por el valor que ofrece la tecnología que subyace para muchos de los mecanismos que harán funcionar la sociedad en el futuro. Aconseja a los inversores que quieran adentrarse en este mercado que consideren métricas como la capitalización de cada moneda o el número de commits (avance en el desarrollo de los proyectos) por cada protocolo blockchain. Otro punto importante a tener en cuenta, dice, es que hagan autoanálisis para decidir si quieren dejar su inversión en custodia de una firma (Exchange) donde vayan a operar, o si, por el contrario, quieren tener sus activos en wallets descentralizados, un procedimiento, advierte, algo más complejo. “La regulación MiCA-Markets in crypto-assets regulation, que se espera entre en vigor este año, traerá mejor garantía y seguridad a los inversores”.
ALGUNOS CONSEJOS
Buscar asesoría. Es vital a la hora de invertir. Existen más de 40.000 fondos de inversión y los expertos nos pueden ayudar a elegir aquellos de alta calidad que darán frutos a largo plazo.
Volatilidad. Si no es capaz de asumirla como parte normal de la inversión (es el precio que se paga por obtener rentabilidad) no debe entrar en la renta variable.
Diversificar la inversión. Desde Haltia Capital aseguran que puede ser de gran ayuda para generar rentabilidades más homogéneas.
Evitar entrar y salir en las inversiones. Si lo hacemos, correremos el riesgo de perdernos las recuperaciones o gran parte de éstas.
Ser frío en la toma de decisiones. No se deje llevar por el tono general del mercado. No es conveniente que mire día a día cómo están evolucionando sus inversiones.