Pandemia
El pasaporte covid provoca en Pamplona esperas interminables
En el punto habilitado en la calle Tudela para conseguir el certificado hubo esperas en la vía de más de dos horas junto a unas obras


Actualizado el 01/12/2021 a las 12:55
En la calle Tudela de Pamplona se han entremezclado este martes el ruido de las obras y las quejas de los navarros que esperaron durante horas para obtener el certificado covid. Después de las denuncias de los ambulatorios por la saturación de sus servicios, el departamento de Salud habilitó desde este martes dos puntos para activar la aplicación Carpeta Personal de Salud: en el número 20 de la vía citada y en la segunda planta del edificio de Conde Oliveto del Servicio Navarro de Salud con acceso por la Plaza de la Paz. Pero los usuarios no acogieron bien la medida. En buena parte acudieron a estos puntos tras pasar primero por sus propios centros de salud y formar una fila, de pie, de más de una hora de duración.

Falta de información
A la irritación por un segundo desplazamiento se añadió el enfado por las indicaciones poco claras que algunos recibieron en los centros de Atención Primaria, como que solo se podía habilitar el pasaporte covid en la calle Tudela y a partir del día siguiente también en Conde Oliveto. Es la información, explicó José Mari Mendiola Múgica, pamplonés de 56 años, que le transmitieron en su centro de Buztintxuri.
Mendiola y su acompañante llevaban casi una hora en la calle esperando cuando el avance de la fila los situó a apenas 3 metros de un vehículo que operaba en las obras y pasó por medio de la fila “Nos parece muy mal que haya una máquina trabajando con la gente aquí”. En opinión del pamplonés, faltaba un agente que mantuviera la seguridad de los usuarios, en especial de los de mayor edad. En la fila, añadió su mujer, estas personas “deberían tener preferencia”. Además de por la cola, porque resultaba complicado guardar la distancia de 1,5 metros.
Tampoco gustó el horario de atención, de 8 a 15 horas los días laborables. Isabel Izue Larroca, de 54 años, aseguró llevar dos horas junto a su hija, de 20, para activar la aplicación de la joven y de su otro hijo, que se encontraba trabajando. Pero el formulario de solicitud del acceso a la Carpeta Personal solo se puede entregar en representación de otra persona si es menor de 16 años o se considera incapacitada. Izue no entendía la medida ya que, acusó, en su centro de salud, en Mendillorri, cuando la derivaron a la calle Tudela no percibió saturación de trabajo entre las administrativas.
A su lado, Emilio Martínez Martínez refrendaba la queja de Isabel Izue sobre el reparto de formularios. Según defendieron, nadie le había informado de que tenían que rellenarlo; lo cogieron ellos mismo y tuvieron que pasarse un boli los unos a los otros, lo que restaba agilidad a la cola: “Si no sabes que tienes que rellenar el papel, se retrasa más”. Martínez y su esposa, Mari José Ezpeleta Becerra, habían entrado en su centro de la Rochapea a las 9.15 h. Les urgía porque hoy viajan a Galicia, donde se exige el pasaporte, y habían perdido la contraseña de la aplicación.
El certificado en papel
A unos los remitieron a la calle Tudela, pero a otros que se acercaron a la oficina de Conde Oliveto les comunicaron en la entrada que no entregaban el certificado en papel. Se invitaba a descargar el documento desde la Carpeta Personal para imprimirlo por cuenta de cada uno. Hubo quien explicó que después de leer las reseñas de la aplicación no quería instalarla o porque no se manejaba con el teléfono lo suficiente.
A Teodora Rodríguez Angulo, de 75 años, solo le interesaba la versión analógica y se hallaba indignada ante una espera que, aclaró, superaba las tres horas. Una demora que a Yanet Guashuayo Guerra, de 43 años, le impidió abrir su restaurante. “Ya he comunicado que hoy no voy a poder”, se resignó al terminar la gestión, pasada la una de la tarde. Después de activar la Carpeta, tendrá que esperar por las claves, que le indicaron que le llegarían esa misma tarde o al día siguiente.
