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Vivienda

Navarra prevé aplicar medidas fiscales propias a la vivienda vacía y alquiler

Vivienda trabaja en un Índice de Sostenibilidad de Alquileres (ISA) que servirá de referencia para los ayuntamientos

Vista de la avenida Pío XII de Pamplona, desde el Edificio Singular
Vista de la avenida Pío XII de Pamplona, desde el Edificio Singular j.c.cordovilla
  • D.D.M.
Actualizado el 06/10/2021 a las 08:18
Los detalles que han trascendido sobre el acuerdo para la futura ley de vivienda que ha permitido desbloquear los Presupuestos del Ejecutivo de Pedro Sánchez están en sintonía con las medidas que plantea aplicar la Comunidad foral para tratar de controlar el precio de los alquileres y gravar la vivienda vacía. Medidas en buena medida de índole fiscal, donde Navarra tiene plena autonomía, y que afectarían, en principio, tanto a tributos que recauda la Hacienda foral, como el IRPF, como a otros de competencia municipal, como el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) con el que se busca desincentivar que haya pisos desocupados. 
Hace ya meses que los socios del Ejecutivo de Sánchez se pusieron de acuerdo en utilizar ese impuesto para desincentivar que haya pisos desocupados. La novedad es que según ha trascendido ese impuesto podrá crecer hasta un 150% para aquellos propietarios de viviendas a las que no se les da uso. La idea es que los ayuntamientos puedan recargar el gravamen, una posibilidad que la legislación contempla desde hace mucho tiempo, pero que resultaba inaplicable porque en ningún sitio se especificaba qué se considera una vivienda vacía. La futura ley nacional de vivienda tendrá que definirlo y permitirá duplicar ese impuesto en los inmuebles que entren en esa definición. Un paso que en Navarra ya se ha dado. 
El Ejecutivo foral considera que una vivienda no está habitada “cuando no se destine a uso residencial durante más de seis meses consecutivos en el curso de un año desde el último día de efectiva habitación”. No entran las segundas residencias (es a partir de la tercera vivienda), ni las usadas mediante arrendamiento temporal, ni las ubicadas fuera de la comunidad. Tampoco las que se encuentren a la venta o en proceso de rehabilitación.
Navarra tiene identificados 3.500 inmuebles con indicios de no habitación aunque a principios del verano únicamente medio millar de inmuebles habían sido incluidos en el Registro de Viviendas Deshabitadas, una de las fórmulas que se barajan para movilizar estas viviendas vacías hacia el alquiler. El objetivo del Ejecutivo foral es que una vez que las viviendas se vayan incorporando al registro de viviendas deshabitadas puedan pasar al mercado del alquiler con medidas de incentivo (por ejemplo en materia de fiscalidad) que puedan resultar atractivas para los propietarios. 
De momento no se ha concretado si el castigo fiscal afectará cualquier vivienda vacía o solo las de grandes propietarios. En España los que tienen más de diez inmuebles y, en Navarra, al menos 19, en su mayoría empresas de gestión de alquiler y bancos y filiales. Al menos 640 inmuebles cumplen esa condición en la comunidad. Serán los ayuntamientos los que en última instancia podrán optar por gravar vía impuestos las viviendas consideradas oficialmente como desocupadas y que se encuentren en su municipio.
De forma paralela, el departamento de Vivienda sigue trabajando en la elaboración del Índice de Sostenibilidad de Alquileres (ISA ) que calculará una referencia en el precio máximo de alquiler que debe tener cada vivienda en función de sus características para que sea asequible y no se someta a incrementos abusivos en las renovaciones de contratos. La idea, explican desde el departamento de José María Aierdi, es que los ayuntamientos puedan contar con un índice al que referirse y puedan aplicar en las zonas más tensionadas. 
Una vez se establezca dicho índice, se podrán adoptar medidas fiscales para primar los contratos de alquiler que se ajusten al mismo y gravar los que lo superen. La elaboración de este índice no es sencilla. Hay que recordar que desde 1998 en la Comunidad no existe obligación legal de depositar la fianza de los arrendamientos lo que impide tener datos oficiales sobre la evolución de los precios de los alquileres que hasta ahora sólo ofrecen portales como Idealista y Fotocasa con información de los anuncios. 
Una casuística que obliga a los técnicos de Vivienda a cruzar los datos del registro de riqueza territorial, del catastro y de otros indicadores de mercado, además de a introducir los factores correctivos que sean precisos. La colaboración con el Gobierno central y con los Ayuntamientos será clave de cara a las medidas que finalmente se puedan llevar a cabo.
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