TIERRA ESTELLA
Cuatro escapadas de ensueño en Propiedad de Arínzano: vino, arte, historia y naturaleza
Propiedad de Arínzano es la hacienda vitivinícola más antigua de España


Publicado el 23/09/2021 a las 06:00
¿Sabías que la hacienda vitivinícola más antigua de España se encuentra en Navarra? Más de diez siglos de historia contemplan a Propiedad de Arínzano, una de las bodegas más bonitas de nuestra Comunidad.
Está situada en Tierra Estella, a sólo 30 minutos de Pamplona en un recogido enclave a la orilla del río Ega, entre grandes campos de vid, encinas y choperas, y forma un elegante conjunto diseñado por el arquitecto tudelano Rafael Moneo (premio Pritzker de Arquitectura y Príncipe de Asturias de las Artes).
Propiedad de Arínzano, integrada en el paisaje como un elemento natural más, es una unidad que envuelve tres edificios históricos: la Torre de Armería del siglo XVI; la casona del siglo XVIII, convertida en un espacio habitable, y la Iglesia neoclásica de principios del siglo XIX dedicada a San Martín de Tours.
Ahora tenemos una gran oportunidad de escapar de la rutina y de descubrir este espacio único gracias a unas ofertas de enoturismo al alcance de todos. La bodega nos plantea cuatro tipos de visitas para relajarnos y aprender más sobre algo tan enraizado en nuestra tierra como es la cultura del vino.
EXPERIENCIA ARÍNZANO
Esta visita ofrece algo singular: una cata de vino directamente de la barrica a un precio de 10 euros, en concreto de dos de los mejores vinos como Gran Vino Blanco y Gran Vino Tinto. Lo que le hace especial es que hay una barrica con una de las tapas transparente para que el visitante entienda qué es y cómo se hace el ‘battonage’ en la crianza.
ARÍNZANO HAM BAR
La bodega diseñada por Rafael Moneo, los edificios históricos y la cava de jamones abren sus puertas para dejar boquiabierto al público, que degustará un exquisito jamón y embutidos ibéricos armonizados con vino La Casona de Arínzano. Además, probarán el aceite elaborado con aceitunas de la hacienda. Todo ello, por 45 euros.
La cata y la degustación tienen lugar en un edificio tan especial como la Torre de Armería, construido en 1532 por Mosen López de Eulate, primer consejero del último rey de Navarra, Juan de Labrit.
ARÍNZANO DELUXE
El mirador del viñedo, un lugar con vistas espectaculares de la finca, es en esta opción el lugar donde se realiza la cata, con los vinos de la línea Arínzano Gran Vino. En este espacio se entiende perfectamente la relación de la bodega con el entorno y se siente una conexión especial con la naturaleza.
Esta visita, con un precio de 50 euros, es una gran oportunidad para entender cómo el tiempo de la tierra, el trabajo del hombre y la búsqueda de la madurez influyen en la calidad del vino.


ARÍNZANO DREAM NIGHT
La Casona, un edificio construido por el Marqués de Zabalegui y Señor de Arínzano en el siglo XVIII, ofrece una estancia de lujo en sus habitaciones, en las que no falta detalle. Desde ellas se ve el viñedo, la bodega y el resto de edificios históricos. El inmueble está decorado además con motivos vinícolas y obras de arte.
El silencio de la naturaleza y un entorno incomparable serán todo un deleite para los visitantes por 380 euros para dos personas.


LA FINCA
Propiedad de Arínzano está formada por 128 hectáreas de viñedo, de las cuales 70 son de Tempranillo, 30 de Chardonnay, 18 de Merlot y 10 de Cabernet Sauvignon.
La viticultura se realiza de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente pero, además, la parcela de Merlot cuenta con el certificado de agricultura ecológica. Para obtener uvas de una calidad excepcional se apuesta por muy bajos rendimientos, en torno a 3.000 kilos por hectárea.
Los viñedos de la Propiedad están calificados desde 2007 como Denominación de Origen Protegida Pago de Arínzano, la primera del norte de España. Esto significa que su ubicación aporta unas características particulares para el cultivo de la vid, lo que junto a una cuidada elaboración permite que nazcan vinos de una personalidad única.


LOS VINOS
Propiedad de Arínzano ofrece los tintos Hacienda de Arínzano, con 14 meses de crianza en barricas de roble francés; La Casona de Arínzano, persistente, noble y aterciopelado, y Merlot Agricultura Biológica, que muestra todo el potencial de la variedad Merlot cultivada de forma natural, sin alteraciones en el viñedo y en la bodega. Cuenta con los blancos Arínzano Gran Vino, complejo y expresivo, y Hacienda de Arínzano, fresco, amable y cremoso en boca. Dispone también del rosado festivo, delicado y vibrante A de Arínzano.
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