Obituario
Fermín París Aristu, publicitario pamplonés afincado en Málaga


Actualizado el 21/08/2021 a las 12:42
Caminar por las calles de Pamplona, Madrid o Málaga con Fermín París era un imposible. Siempre con las manos en la espalda, cada pocos metros Fermín te sujetaba del brazo, se detenía y se giraba para hacer cara a cara una digresión, contar una anécdota o realizar un comentario sobre gastronomía, ópera o, en mi caso que nunca he tenido ni tendré su cultura ni gastronómica ni operística, sobre marketing o publicidad. Con la pasión del que sabe y disfruta sabiendo y contando.
Fue en los primeros ochenta cuando conocí a Fermín y ya esa pasión me llevó a reconducir mi camino como periodista hacia la publicidad. Varias tardes de trabajo escribiendo textos publicitarios para vinos, la recomendación de un clásico y básico de la publicidad -H. Joannis, para los interesados- y las alabanzas a mis textos sin duda inmerecidas me llevaron a dejarme adoptar profesionalmente, mentoring le llaman ahora, y a seguir tratando con él a lo largo de los años y las décadas.
Fermín París trabajó en Pamplona para Derby Publicidad, CYDE Publicidad, Super-Ser y Patxarán La Navarra antes de trasladarse a vivir a Málaga. Fue un pionero del marketing y supo vivir, impulsar y protagonizar el cambio de la sociedad y la publicidad española. Desde el entrañable (hoy en día) “Si no tiene una estufa Super Ser está usted fresco” durante los años en que fue responsable del marketing en la empresa navarra, hasta, ya en la década de 1980 cuando vivía y trabajaba en Málaga, el inolvidable “Tantas noches sin dormir…”, aquel famoso spot en blanco y negro de Larios con la música de Otis Redding y la voz rota del locutor que marcó el inicio de los años dorados de la publicidad española.
Durante los más de 20 años que trabajó como director de marketing de Larios convirtió a dicha marca en una referencia del mercado español.
Personalmente tuve la suerte de conocer de primera mano muchas de sus ideas, proyectos, campañas y acciones de marketing, los argumentos que le llevaban a tomar una u otra decisión o los nuevos caminos que intuía para el marketing y la comunicación, siempre caminando por Pamplona, Madrid o Málaga, con las manos en la espalda, y deteniéndose a cada pocos pasos para decir, como quien no quiere la cosa, cualquier genialidad.
O cualquier “castada” del pamplonica que siempre fue. Conocer y escuchar a Fermín París ha sido todo un privilegio personal y profesional.
Fidel del Castillo es creativo publicitario y profesor universitario