Rafa Sánchez Ostiz: “Volvemos a ir por detrás de los acontecimientos, como en marzo de 2020”
El director de la asociación de residencias ANEA reclama cribados ágiles y periódicos para frenar brotes, un estudio de seroprevalencia que arroje una ‘foto’ para planificar o no una tercera dosis y tilda de “absurdas” las directrices de Sanidad


Publicado el 14/08/2021 a las 11:40
Rafael Sánchez Ostiz es médico geriatra y , además de gestionar el grupo de residencias IDEA, también preside la Asociación Navarra de Entidades Asistenciales (ANEA), que aglutina a centros geriátricos que suman el 55% de todas las 7.000 plazas para mayores.
¿Ha vuelto el miedo a las residencias?
No. Los gestores estamos expectantes y tenemos una lógica preocupación porque desconocemos la dimensión del problema que tenemos delante. Lo primero, y más importante, hay que felicitarse porque los casos que está habiendo están siendo leves. Cursan con fiebre, tos y cansancio, algo que en algunas personas frágiles, con sus enfermedades de base, puede tener un resultado falta. Miedo tienes cuando no conoces el problema. Ahora, volvemos a marzo de 2020 cuando decíamos: “diagnóstico, diagnóstico, diagnóstico”. Vamos por detrás de los acontecimientos. Se está volviendo a caer en los mismos errores.
Derechos Sociales y Salud acaban de acordar retomar medidas que ya se hacía antes, como PCR a nuevos ingresos ya trabajadores al regresar de vacaciones.
Bueno. Son medidas que están bien, pero son medidas que se habían abandonado gradualmente en los últimos tiempos. Los comentarios de los gestores de residencias estos últimos quince días es que parece que no hemos aprendido nada. No sabemos la dimensión del problema ahora.
Explíquese.
Reclamamos que queremos tener la ‘foto’ de la situación actual en nuestros centros. O se hacen cribados diagnósticos y se realiza ya mismo un estudio de seroprevalencia o no sabemos nada. Tanto los residentes como los trabajadores fuimos los primeros en vacunarnos. Es un buen momento para hacer un estudio y ver cómo están reaccionando las personas más vulnerables con la vacuna, cómo están de anticuerpos. Así veremos realmente si se necesita o no una tercera dosis. O si, por ejemplo, tiene que ser una tercera dosis selectiva para aquellas personas que no han conseguido la inmunidad, partiendo de la base que los datos que todos los centros trasladan es que los casos son leves. Ese estudio hay que hacerlo ya para poder planificar. Se hizo uno, pero fue hace más de un año. Hay que ponerse las pilas. Si no planificamos bien nos volverá a coger el toro.
A principios de año se realizaban cribados periódicos en las residencias para frenar brotes.
Las medidas se ha ido relajando todo de la primavera aquí. Antes, cuando había casos positivos se actuaba de forma mucho más diligente que ahora. Esperamos que se retomen pronto los cribados.
¿Qué más ha caído en el olvido y han pedido al Gobierno de Navarra?
El apoyo de todos los centros de salud , que debe ser de forma permanente. No de todos los centros porque algunos funcionan muy bien. Es discrecional. El perfil de quienes ingresan en residencias es una persona de 83 años y con una pluripatología que implica unas necesidades sanitarias muy importantes. Vemos que la sociedad, en general, no conoce cómo se trabaja en nuestros centros ni el perfil de sus residencias y ese perfil del que hablo hay que tenerlo muy claro. Hay centros que se parecen más a hospitales que a residencias. Es así. De hecho, algunos son hospitales de facto por el perfil de los residentes. Y lo que reclamamos es una atención sanitaria similar a la de cualquier persona que vive en su domicilio.
La presidenta Chivite, en una comparecencia en el Parlamento, afirmó que no se podía medicalizar las residencias.
Lo recuerdo. Eso es no tener mucho conocimiento de lo que es este tipo de centros. Son personas muy frágiles que necesitan cuidados sanitarios .¿Y quién se los da? ¿Te los va a llevar al hospital o les tendrás que aportar los cuidados sanitarios en su casa? ¿Por qué si viven en la calle Amaya, 34, 3º B se los das? ¿Quienes están en residencias tendrán derecho a una hospitalización domiciliaria, a una enfermería, a una oxigenoterapia domiciliaria...? Son derechos básicos y un derecho básico no es, ni puede ser, discrecional. Vuelvo a decir que hay que conocer este tipo de centros.
¿Qué opina de la reciente recomendación del Ministerio de Sanidad de hacer dos pruebas a la semana a los trabajadores de residencias no vacunados y evaluar cambiarlos de puesto?
Es absurdo. Hablan como si los gestores de residencias fuéramos ineptos. Vuelven a tomar decisiones sin contar con los centros. Esas directrices son absurdas, fuera de la realidad. No se entiende qué es una residencia geriátrica hoy en España. ¿Y qué es? Es un centro que está acogiendo a personas con una pluripatología y que sufre problemas estructurales de personal que no se abordan y se siguen si abordar.
¿A qué se refiere?
Falta personal y, en el caso de personal de enfermería y auxiliar, la necesidad es brutal. La red pública capta a todo ese personal y nosotros nos quedamos sin personal. Y, ante eso, la Administración mira para otro lado, como si no fuera con ella. Me gustaría que el lector se pusiera en la piel de un gestor de residencias. Si no tienes personal para cubrir vacaciones, libranzas, tiras del primero que pasa... No puedes estar esperando a que le hagan o no una prueba ni aislar a nadie. La realidad, el día a día de una residencia, se impone a la decisión tomada en un despacho.
Ahora se insiste en la precaución máxima en las visitas. Hay resistencia a volver a aislarles.
Es que el daño emocional psicológico es brutal. No se pueden cerrar los centros. Lo que estamos haciendo es insistir en que quienes vayan a visitarles estén vacunados y tomen medidas. Es que si no le mata el virus le va a matar la soledad y el aislamiento. Ha habido un daño irreparable en muchas personas mayores. No solo en residentes también en quienes viven en sus domicilios, personas que ya no van a recuperar su vida previa al aislamiento. Y eso no se puede volver a repetir.
