La diáspora
Joseba San Roque, un guía a pie o en bici por el corazón de Uganda
Tras años como instructor de buceo en Asia, se estableció como guía de safaris en África y ahora ejerce como responsable de una agencia que ofrece rutas a turistas que busquen una experiencia más cercana al ugandés de a pie


Actualizado el 14/06/2021 a las 07:31
Joseba San Roque Astondoa fue respondiendo a las preguntas de esta entrevista según la cobertura que iba encontrando en su ruta por distintas zonas de Uganda. Día a día, pudo dar cuenta de todas las cuestiones, y además añadió más comentarios, demostrando que África no es solo donde vive y trabaja. Es su pasión. Guía de viajeros, se dedica desde hace años a liderar safaris turísticos. Al principio, por cuenta ajena, y actualmente, en su propia empresa, Muzungu, que es el término que usan los nativos de la zona este de este continente para referirse a los extranjeros de origen europeo. Proviene del término «Wachizungu»: alguien que vaga y se desplaza sin rumbo fijo, explican en la web de Muzungu.
Precisamente para evitar un deambular complicado en un país paradísiaco pero ‘virgen’ en cuanto al turismo de masas, y ofrecer una alternativa a los paquetes ‘precocinados’ convencionales, San Roque y su pareja, Mari, una catalana a la que conoció en un viaje, ofertan sus conocimientos para diseñar propuestas más a medida de cada visitante.
“Uganda no fue un destino premeditado. Yo trabajaba ya de guía en África, pero al conocer este lugar me enamoró a primera vista”, cuenta este pamplonés, que confiesa que el flechazo no se ha apagado y que lo que tanto él como Mari intentan es devolverle parte de lo que les ha dado. Ella relata que se conocieron en un viaje al que dedicó todos sus ahorros, 4.600 euros, y que ahora recuerda como “un pastón”.
“Nuestra filosofía es muy diferente. Lo llamamos un turismo de impacto positivo, más de tú a tú. El típico viaje con amigos, más improvisado, mezclándote con África y su gente, en hoteles de sus comunidades, más sostenible. Es un poco alejarse de ese concepto de hombre rico blanco que viene a ver animales. Esto va de ver gorilas en parques nacionales, sí, pero también de redistribuir ese dinero que se deja por comer y dormir entre la comunidad real. No solo hacerme fotos, conocer a los ugandeses y ugandesas”, explica.
Cuando no está de safari o con grupos, Joseba San Roque no deja descansar a su espíritu aventurero. “Me muevo por el monte, a hacer prospecciones, nuevas rutas, etc”. De Uganda destaca el carácter de sus gentes. “Son personas espectaculares, siempre alegres, muy acogedoras. Siempre dispuestos a una sonrisa”. De su forma de entender la vida también ha extraído lecciones. “Se preocupan de las cosas importates. Hoy es hoy, y hay que aprovecharlo y disfrutarlo”. Aunque, preguntando sobre qué podría importar Navarra de Uganda apuesta por ese carácter alegre, también tiene claro que se podría exportar a este país africano. “Un poquito más de seriedad a veces a la hora de organizar las cosas. Son muy ‘hakuna matata’, muy de no pasa nada, hay que estar pendiente y encima. En ese sentido, África a veces es un gran desorden”.
De momento, su periplo africano tiene visos de continuar durante un tiempo. En su mente, afianzar ese proyecto de Muzungu y exportar ese modelo de negocio a otros países de África como Namibia o Bostwana con otros amigos y guías conocidos que compartan esa filosofía de turismo.
En la entrevista, quizá la pregunta más difícil para Joseba San Roque (o al menos la que más tiempo le lleva responder) es la que plantea un lugar que visitar o que recomendar en el destino. “Ufff, todos. Las cataratas Murchinson (calificadas por Lonely Planet como las más espectaculares del Nilo), o un safari en barca por el canal de Kazinga, de 32 kilómetros, en el parque nacional de Queen Elizabeth, o... (prosigue emocionador su enumeración sin fin)...”.